Ministerio de Comunicación del
Estado Plurinacional de Bolivia http://www.comunicacion.gob.bo (Bolivia)
Cochabamba, 2
de agosto (MC).-
La “Cumbre Antiimperialista” realizada en Cochabamba, del 31 de julio al 2 de
agosto, plantea seis estrategias para hacerle frente al capitalismo.
Documento
Integro:
CONTRA EL
IMPERIALISMO Y EL COLONIALISMO:
SEIS ESTRATEGIAS POR LA SOBERANIA,
LA DIGNIDAD Y
LA VIDA DE LOS PUEBLOS
En Bolivia se celebra una Cumbre Antiimperialista y
Anticolonial de los Pueblos de América Latina y el mundo, en un momento de
contraofensiva imperial que busca silenciar la voz de rebeldía de los pueblos
que luchan por otro mundo posible en el que se conquiste la emancipación del
ser humano y de la Madre Tierra.
Por eso, reunidos en Cochabamba, desde el 31 de julio
al 2 de agosto de 2013, manifestamos lo siguiente:
La actual crisis del capitalismo es una crisis de
múltiples dimensiones: financiera, productiva, climática, alimentaria,
energética y político-ideológica; es decir, es una crisis civilizatoria que
amenaza la vida del capitalismo como tal, pero también de la humanidad y del
planeta. Sin embargo, ante la crisis del capitalismo, y en el marco de acciones
desesperadas de revivirlo y fortalecerlo, los gobiernos afines y acólitos del
capital y sus imperios promueven más acciones de privatización, de depredación
de la Madre Tierra, de destrucción de los derechos sociales, y de saqueo de los
recursos naturales.
En plena crisis, el guerrerismo y el golpismo
promovidos por el imperio se constituyen en medios para la instalación de
gobiernos títeres y para la captura de los recursos naturales estratégicos. La
invasión a los países y el sabotaje a los procesos de cambio son las respuestas
que el imperio viene dando a la crisis del sistema capitalista.
La contraofensiva imperial tuvo un primer momento con
la intervención de la OTAN en el desmembramiento de muchos de los países del
campo socialista y de la antigua Yugoslavia, donde se puso en marcha una
estrategia de fragmentación territorial que el imperialismo ha tratado después
de usarla en Bolivia, Venezuela y Ecuador.
También forman parte de este momento histórico las
invasiones a Afganistán e Irak, donde el imperio ha buscado apoderarse de los
recursos naturales y desplegar una serie de estrategias geopolíticas para
seguir imponiendo las relaciones Norte-Sur e impedir el fortalecimiento de las
relaciones Sur-Sur.
Asimismo, con la administración de Barak Obama, a
partir de 2008, el imperialismo ha emprendido el camino de una mayor ofensiva
militar con el objetivo de encarar la resolución de la crisis del capitalismo.
Libia se ha convertido en su primera víctima y ahora se encuentran en la mira
Siria e Irán, en medio de la complicidad de las Naciones Unidas, cuyo Consejo
de Seguridad se encuentra virtualmente secuestrado por Estados Unidos,
Inglaterra y Francia.
El brazo militar transnacionalizado de EEUU se llama
OTAN que, a partir de su nuevo concepto estratégico, ha convertido al planeta
en el teatro global de sus operaciones de dominación. América Latina también se
encuentra amenazada conla petición de Colombia de incorporarse como socio
cooperante de la OTAN.
Otra manifestación de la contraofensiva mundial del
imperialismo es la violación de los convenios y tratados internacionales que
surgieron después de la II Guerra Mundial. Desde la invasión a Irak, EEUU y sus
socios europeos en la OTAN han dejado más que claro que por encima del orden
internacional están sus intereses geopolíticos para apoderarse de los recursos
naturales que hay en el mundo.