quinta-feira, 8 de novembro de 2007

AL - Lecciones de la solidaridad venezolana

Luis Gutiérrez Esparza *

Adital - * Combustible para calefacción en beneficio de estadounidenses pobres

ADITAL/Agencia de Información Fray Tito para América Latina/6 novembro 2007
www.adital.com.br

Mediante la compañía petrolera Citgo, con sede en Houston, Texas, propiedad de Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA), el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela ha entregado combustible para calefacción a miles de estadunidenses pobres, entre ellos, indios y esquimales de Alaska.

El programa de combustible para calefacción del gobierno venezolano a través de la Citgo, fue creado en 2005, inicialmente como respuesta a la devastación dejada por los huracanes Katrina y Rita, mediante un esfuerzo conjunto con la Citizens Energy Corporation, fundada y presidida por Joseph P. Kennedy, II.

Cuenta con el apoyo de prestigiosas organizaciones de la sociedad civil estadounidense, como la Coalición Rainbow Push, fundada por el reverendo Jesse Jackson, quien la dirige junto con Martin L. King, hijo del gran líder de los derechos humanos Martin Luther King, Jr.

Esta realidad pudiera parecer cosa de broma, pero es profunda y definitivamente verdadera, señalan analistas y especialistas latinoamericanos, consultados por el Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (CLAEI), una organización de la sociedad civil, de análisis, reflexión, investigación e intercambio de información, con sede en la ciudad de México.

Pese a la hostilidad del gobierno de Washington contra el gobierno del presidente Hugo Chávez, los venezolanos optaron por la solidaridad internacional, en primer lugar en América Latina, pero también con los grupos marginados y en condiciones de pobreza, que la gran potencia del norte prefiere ignorar en los hechos.

Citgo distribuye combustible para calefacción con un descuento de 40% sobre el precio del mercado, en Alaska, Connecticut, Delaware, Indiana, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Montana, Nueva Jersey, Nueva York, Pennsylvania (zonas metropolitanas de Filadelfia y Pittsburgh), Rhode Island, Dakota del Sur, Vermont, Virginia, Wisconsin y el Distrito de Columbia, además de 173 comunidades indígenas y de esquimales.

La contraofensiva propagandística no se hizo esperar: los círculos de la derecha fundamentalista, del Partido Republicano y del gobierno estadunidense, han acusado a Chávez de tener nada menos que intenciones electorales, al exhibir el desinterés y la irresponsabilidad social con la que el presidente George W. Bush y su gabinete han actuado hacia los mismos grupos beneficiados por el programa venezolano.

La campaña de propaganda llegó hasta el intento de la Casa Blanca por promover un boicot contra las gasolinerías de Citgo, con el pretexto de que quienes compran combustible barato, subsidiado, ayudan en realidad al gobierno venezolano y, por consiguiente, se convierten en una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.

El Partido Republicano y la gobernadora republicana de Connecticut, M. Jodi Rell, demandaron ante la Suprema Corte de Justicia del estado, que ésta se pronunciara sobre la legalidad del programa venezolano de suministro de combustible barato para la calefacción en Estados Unidos. La Suprema Corte dictaminó favorablemente para el programa.

La iniciativa venezolana ha dado origen a una red de organizaciones de la sociedad civil estadounidense que posibilita la entrega del combustible en las comunidades más necesitadas. Además de la Citizens Energy Corporation y de la Coalición Rainbow Push, participan asimismo The TransAfrica Forum, The Global Exchange, Women’s WORLD, entre otras; y se ha contado con el apoyo de prominentes miembros y organizaciones del Partido Demócrata.

Consecuentemente, según la opinión de analistas y expertos internacionales consultados por el CLAEI, este programa no solamente constituye un compromiso de solidaridad del gobierno de Venezuela, más allá de las fronteras y de las diferencias entre los gobiernos; sino un ejemplo para América Latina. Algunas de las naciones más desarrolladas del continente latinoamericano, podrían aportar recursos valiosos, de toda índole, para aliviar la situación de los más pobres.

Por lo pronto, consideran los especialistas, cabe esperar que otros países latinoamericanos puedan verse beneficiados por esta iniciativa venezolana, una vez que se superen las suspicacias y la desconfianza, producto del manejo propagandístico orquestado desde Washington.

A partir de la solidaridad oportuna y generosa, pueden surgir las bases de una verdadera integración de América Latina, en lo social, lo cultural y lo económico.

* Presidente del Círculo Latinoamericano de Estudios Internacionales (CLAEI) /

Latin American Circle for International Studies (LACIS) - México, DF (México)

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=ES&cod=30407

Al publicar en medio impreso, haga el favor de citar la fuente y enviar copia para:

Caixa Postal 131 - CEP 60.001-970 - Fortaleza - Ceará – Brasil

Para recibir el Boletín de Noticias de Adital escriba a adital@adital.com.br

Nenhum comentário: