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sábado, 19 de março de 2016

Brasil/Dilma: Em qualquer lugar do mundo quem grampear presidente vai preso



18 março 2016, Vermelho http://www.vermelho.org.br (Brasil)
 
Por Dayane Santos
 
Durante cerimônia de entrega de casas em Feira de Santana, na Bahia, nesta sexta-feira (18), a presidente Dilma Rousseff voltou a rechaçar o grampo ilegal feito pelo juiz Sérgio Moro, das conversas entre ela e o ex-presidente Luiz Inácio Lula da Silva. Ela enfatizou que em qualquer lugar do mundo, grampo ilegal dá cadeia.

“Presidente do Brasil ou de qualquer país democrático do mundo tem o que se chama de garantias constitucionais. Não pode ser grampeado, a não ser com autorização expressa da Suprema Corte. Em qualquer lugar do mundo qualquer um que grampear um presidente vai preso”, enfatizou Dilma.

E completa: "Grampeia o presidente dos Estados Unidos para ver o que acontece. É por isso que vou tomar todas as providências cabíveis neste caso”.

Sem citar Moro, Dilma resgatou o caso do Watergate que o juiz usou como parâmetro para justificar o grampo contra a presidenta.

“O que que o presidente Nixon fazia? Ele grampeava todo mundo que entrava na sala dele. E todos os telefones que eram feitos para ele. E ai? A suprema corte dos Estados Unidos mandou ele entregar todos os grampos e proibiu

terça-feira, 18 de março de 2014

CIA: ESPIONAJE, TORTURA Y MENTIRAS

15 marzo 2014, Sur y Sur http://www.surysur.net


“Lo que no me deja dormir por la noche es la posibilidad de que haya otro atentado contra Estados Unidos”, afirmó la Senadora Dianne Feinstein el mes pasado en lo que en ese momento era su defensa habitual del amplio programa de espionaje a nivel mundial de la Agencia de Seguridad Nacional y de otras agencias de inteligencia de Estados Unidos.

Todo eso cambió ahora que piensa que la CIA espió y les mintió a miembros de la comisión que preside, la poderosa Comisión Selecta de Inteligencia del Senado. La comisión se creó después de que el escándalo de Watergate provocara la caída del Gobierno de Nixon. La Comisión de Control de las Actividades de los Servicios de Inteligencia, presidida en aquel entonces por el senador demócrata de Idaho Frank Church, realizó una investigación exhaustiva de los abusos cometidos por

segunda-feira, 4 de novembro de 2013

A DESESTABILIZAÇÃO ECONÓMICA NA VENEZUELA REPETE O PRECEDENTE CHILENO



3 novembro 2013, ODiario.info http://www.odiario.info (Portugal)

Os Editores

Um esclarecedor vídeo que nos chega da Venezuela alerta para a gravidade da conspiração em desenvolvimento, montada em Washington com o objetivo de destruir a Revolução Bolivariana.

A intensificação da desestabilização económica desencadeada naquele país pela direita repete com pouca imaginação a primeira fase do plano golpista contra o Chile da Unidade Popular, ideado pela Administração Nixon e cujo desfecho foi o sangrento golpe fascista do 11 de setembro de 1973.

Em Caracas e nas principais cidades da Venezuela a escassez é hoje uma realidade. Nos supermercados falta carne, peixe, farinha, arroz, óleos comestíveis, sabão, até papel higiénico. O bolívar desvaloriza-se, o câmbio negro do dólar dispara, a inflação galopante aumenta a cada semana. A violência alastra, os atentados terroristas multiplicam-se.

A oposição legal organiza manifestações que lembram as passeatas das panelas chilenas, tenta desorganizar os transportes. Os media - controlados maioritariamente pela oligarquia financeira - incitam à rebelião,

quarta-feira, 9 de setembro de 2009

Aseguran que Brasil programó invasión a Uruguay en 1971

8 septiembre 2009/TeleSUR http://www.telesurtv.net

''El día menos pensado. Invasión, golpe y contragolpe 1964-1971'' es el nombre que lleva el libro del investigador Federico Leicht, que se publicó en 2008, donde se devela la injerencia de Brasil en Uruguay a fin instalar en esa nación un Gobierno a favor de la represión organizada.

El investigador Federico Leicht, afirmó que la dictadura de Brasil (1964-1985) planeó la invasión militar de Uruguay en el año 1971 y negoció el fraude electoral en esa nación para promover el Plan Cóndor y la doctrina de la "Seguridad Nacional" en Latinoamérica.

En su libro "El día menos pensado. Invasión, golpe y contragolpe 1964-1971", publicado en 2008, Leicht narra la intervención brasileña en Uruguay a fin de implantar en esa nación un Gobierno favorable a la represión organizada contra militantes y partidos de izquierda que marcó la política regional en los años 70 y 80.

Según el investigador, "Entre 1964 y 1971, Brasil, ocupando el papel de subimperio regional, puso el huevo de lo que sería el Plan Cóndor, exportando a la región la doctrina de Seguridad Nacional, que busca eliminar las fronteras ideológicas para erradicar el riesgo o la amenaza comunista en Latinoamérica".

El libro de Leicht se publicó en el 2008 y cobró vigencia en agosto de 2009, luego que una organización estadounidense divulgara documentos desclasificados de la presidencia del estadounidense Richard Nixon en los que se confirmaba la participación de Brasil en el fraude electoral cometido en Uruguay en 1971.

Para el escritor, esta es "una historia extraoficial, pero con los suficientes datos como para probar con hechos la injerencia de Brasil" para instalar una dictadura en Uruguay.

Leicht, reveló que en las elecciones uruguayas de 1971, la presencia de dos candidatos opuestos a los intereses de Brasil y EE.UU. con probabilidades de ganar forzó a la dictadura brasileña a negociar un fraude en los comicios para que resultara ganador el Partido Colorado.

Asimismo, destacó que de ser derrotado su candidato, los planes eran que el III Ejército Brasileño invadiera a Uruguay en 30 horas.

Un documento desclasificado y secreto con fecha de diciembre de 1971 y divulgado por El National Security Archive, revela que Richard Nixon trigésimo séptimo Presidente de Estados Unidos comenta al primer ministro Edward Heath, de Gran Bretaña, que Brasil apoyaba la posición de Washington y agrega que los brasileños ayudaron a manipular la elección uruguaya.

Por su parte, en otro documento de este tipo se devela un comunicado secreto del subdirector de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) Henry Kissinger, en el que sintetiza las versiones filtradas de la conversación entre los mandatarios de EE.UU. y Brasil, en donde según ellos, el presidente estadounidense solicitó apoyo del brasileño para salvaguardar la seguridad interna y de ciertos gobiernos, como los de Bolivia y Uruguay.

Con respecto a este ultimo documento, los oficiales entendieron que ambos presidentes acordaron un pacto para enfrentar "el comunismo" en América Latina.

La Operación Cóndor fue una coordinación entre las dictaduras militares del Cono Sur (Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Uruguay y Paraguay) asesoradas por la Agencia Central de Inteligencia estadounidense (CIA), para eliminar opositores en los años 70 y comienzo de los 80.

terça-feira, 8 de setembro de 2009

LA CUESTIONADA SUPREMACÍA ESTADUNIDENSE EN AMÉRICA LATINA

7 septiembre 2009/ TeleSUR http://www.telesurtv.net

Por: Noam Chomsky


Por primera vez en la historia de América del Sur, los países de nuestra región han decidido cómo resolver nuestros problemas, sin la presencia de Estados Unidos. El propósito oficial de las bases no escapó a las críticas. Durante el decenio pasado, Estados Unidos ha incrementado la ayuda militar y el adiestramiento de oficiales latinoamericanos en tácticas de infantería ligera para combatir el populismo radical, un concepto que, en el contexto latinoamericano, envía escalofríos a la espalda.

Estados Unidos fue fundado como un imperio infante en las palabras de George Washington. La conquista del territorio nacional fue una gran aventura imperial. Desde los primeros días, el control del hemisferio fue una meta vital.

América Latina ha conservado su primacía en la planeación global de Estados Unidos. Si Estados Unidos no puede controlar a América Latina, no puede esperar lograr un orden exitoso en otros lugares del mundo, declaró el Consejo Nacional de Seguridad del presidente Richard M. Nixon en 1971, cuando Washington estaba considerando el derrocamiento del gobierno de Salvador Allende en Chile.

Recientemente el problema del hemisferio se ha intensificado. América del Sur se ha movido hacia la integración, un prerrequisito para la independencia; ha ampliado sus vínculos internacionales y ha empezado a enfrentar sus desórdenes internos, entre los cuales destaca el tradicional dominio de la minoría europeizada pudiente sobre un océano de miseria y sufrimiento.

El problema se agudizó hace un año en Bolivia, el país más pobre de Sudamérica, donde, en 2005, la mayoría indígena eligió a un presidente de sus propias filas, Evo Morales.

En agosto de 2008, después de la victoria de Morales en un referendo, la oposición integrada por elites respaldadas por Estados Unidos se tornó violenta, desembocando en la matanza de unos 30 partidarios del gobierno.

En respuesta, la recién formada Unión de Repúblicas Sudamericanas (Unasur) convocó a una reunión cimera. Los participantes -todos los países de América del Sur- declararon su pleno y firme apoyo al gobierno constitucional del presidente Evo Morales, cuyo mandato fue ratificado por una gran mayoría.

Por primera vez en la historia de América del Sur, los países de nuestra región han decidido cómo resolver nuestros problemas, sin la presencia de Estados Unidos, observó Morales.

Otra manifestación: el presidente de Ecuador, Rafael Correa, ha prometido poner fin al uso por parte de Estados Unidos de la base militar de Manta, la última instalación de ese tipo de Estados Unidos en América del Sur.

En julio, Estados Unidos y Colombia firmaron un acuerdo secreto para permitir a Estados Unidos la utilización de siete bases militares en Colombia.

El propósito oficial es contrarrestar el narcotráfico y el terrorismo, pero altos oficiales militares y funcionarios civiles de Colombia familiarizados con las negociaciones revelaron a la Associated Press que la idea es hacer de Colombia un centro para las operaciones del Pentágono.

El acuerdo proporciona a Colombia un acceso privilegiado a abastecimiento militar de Estados Unidos, según informes. Colombia ya es actualmente el mayor recipiente de ayuda militar estadunidense (aparte de Israel-Egipto, una categoría separada).

Colombia ha tenido de lejos el peor historial de derechos humanos en el hemisferio desde las guerras centroamericanas de los años 80. La correlación entre la ayuda de Estados Unidos y las violaciones a los derechos humanos ha sido notada desde hace tiempo por académicos.

La Ap citó también un documento de abril 2009 del Comando de Movilidad Aérea de Estados Unidos, en el que se propone que la base Palanquero en Colombia podría convertirse en locación de seguridad cooperativa.

Desde Palanquero, "casi la mitad del continente puede ser cubierta por un (trasporte aéreo) C-17 sin recargar combustible", señala el documento. Esto podría formar parte de una estrategia global en ruta que ayude a lograr la estrategia y contribuya a encaminar la movilidad a África.

El 28 de agosto, la Unasur se reunió en Bariloche, Argentina, para analizar la cuestión de las bases militares en Colombia.

Después de un debate intenso, la declaración final subrayó que Sudamérica debe mantenerse como una tierra de paz y que fuerzas militares extranjeras no deben amenazar la soberanía e integridad de ninguna nación de la región. E instruyó al Consejo de Defensa Sudamericano que investigue el documento del Comando Aéreo de Movilidad.

El propósito oficial de las bases no escapó a las críticas. Morales dijo haber sido testigo que soldados de Estados Unidos que acompañan a tropas bolivianas dispararon contra miembros del sindicato de cultivadores de coca.

Así que ahora somos narcoterroristas, continuó. Cuando no pudieron seguir llamándonos comunistas, nos llamaron subversivos, y después traficantes, y terroristas desde los ataques del 11 de septiembre. Advirtió que la historia de América Latina se repite.

La responsabilidad final de la violencia en América Latina yace con los consumidores de drogas ilegales en Estados Unidos, dijo Evo Morales. Si la Unasur enviara tropas a Estados Unidos para controlar el consumo, ¿lo aceptarían? Imposible.

El hecho de que la justificación de Estados Unidos por sus programas antidrogas en el extranjero sea considerada siquiera digna de debate es una ilustración más de la profundidad de la mentalidad imperial.

El pasado febrero, la Comisión Latinoamericana sobre Drogas y democracia emitió su análisis sobre la guerra contra las drogas de Estados Unidos en las décadas pasadas.

La comisión, encabezada por los ex presidentes latinoamericanos Fernando Cardoso (Brasil), Ernesto Zedillo (México) y César Gaviria (Colombia) llegó a la conclusión de que la guerra contra las drogas había sido un fracaso total y exhortó a un cambio radical de política, alejada de medidas de fuerza en lo interno y en el exterior, y hacia medidas mucho menos costosas y más eficaces de prevención y tratamiento.

El informe de la comisión, como estudios previos y los antecedentes históricos, careció de un impacto detectable. Esta falta de respuesta refuerza la conclusión natural de que la guerra contra las drogas, como la guerra contra la criminalidad y la guerra contra el terrorismo se libran por razones ajenas a las metas anunciadas, que son reveladas por las consecuencias.

Durante el decenio pasado, Estados Unidos ha incrementado la ayuda militar y el adiestramiento de oficiales latinoamericanos en tácticas de infantería ligera para combatir el populismo radical, un concepto que, en el contexto latinoamericano, envía escalofríos a la espalda.

El adiestramiento militar está siendo desplazado del Departamento de Estado al Pentágono, eliminando previsiones de derechos humanos y democracia antes bajo supervisión congresional, siempre débiles pero al menos un disuasivo para los peores abusos.

La Cuarta Flota de Estados Unidos, desbandada en 1950, fue reactivada en 2008, poco después de la invasión de Colombia a Ecuador, con responsabilidad para el Caribe, Centro y Sudamérica, y las aguas que la rodean.

Sus operaciones diversas incluyen el combate al tráfico ilícito, cooperación de seguridad en el teatro, interacción de militares a militares y adiestramiento bilateral y multinacional, detalla el anuncio oficial.

La militarización de América del Sur se alinea con designios mucho más amplios. En Irak, la información es virtualmente nula acerca de las bases militares de Estados Unidos allí, así que debe suponerse que permanecen para proyección de fuerza. El costo de la inmensa ciudad-en-una-ciudad que es la embajada en Bagdad se elevará a mil 800 millones de dólares al año, de mil 500 millones que se habían estimado.

El gobierno de Obama también está construyendo megaembajadas en Pakistán y Afganistán.

Estados Unidos y el Reino Unido están exigiendo que la base militar de Diego García sea exenta de de la zona libre de armas nucleares de Africa, como lo están las bases de Estados Unidos en zonas similares en el Pacífico.

En pocas palabras, las acciones de un mundo de paz no caen en el cambio en el que puedes creer, para pedir prestado el eslogan de campaña de Obama.

http://www.jornada.unam.mx/2009/09/06/index.php?section=mundo&article=024a1mun

quarta-feira, 2 de setembro de 2009

IMPERIALISMO, GEOPOLÍTICA Y URUGUAY

1 septiembre 2009TeleSUR http://www.telesurtv.net

Por: Julio A. Louis

Las grandes potencias han usado o pretendido usar a Uruguay. Como país debemos aprender del rol integrador, que le compete a un Estado pequeño situado entre poderosos. La nueva relación argentino-brasileña fue la base de la conversión del Mercosur en un proyecto político-estratégico. Y por consiguiente, fue recibida con disgusto por los estrategas del imperialismo.

La República y otros medios han informado que papeles oficiales de la Casa Blanca desclasificados el 17 de agosto confirman lo denunciado por las fuerzas democráticas. Nixon reveló al primer ministro británico Heath que su gobierno y el de Garrastazú Médici intervinieron en Uruguay con diversas operaciones. Además ambos gobiernos trabajaron para derrocar a Allende, pues ''deben intentar y prevenir nuevos Allendes y Castros''. A confesión de parte relevo de prueba.

Por si alguna perla faltara en el collar, el general brasileño De Paula confesó que el presidente colorado Pacheco le solicitó ''ayuda'' a Brasil en 1971. En fin, se constata que el IV Ejército brasileño, con sede en Río Grande, permaneció en la frontera esperando la orden de invadir Uruguay de haber triunfado el Frente Amplio.

Es la confirmación explícita de que la sucesión de golpes de Estado y actividades represivas preparatorias bajo la Doctrina de la Seguridad Nacional ¬el primero de los cuales se produce en Brasil ( 1964), seguido de otros en los países del Cono Sur¬ fueron orquestados por EEUU y los fascistas brasileños. Es la confirmación del rol antinacional que algunos civiles y los militares cumplieron (salvo excepciones): ser títeres del imperialismo y asesinos de sus pueblos.

A la luz de esta documentación es preciso que, trascendiendo la inmediatez de la campaña electoral, se reflexione sobre cuestiones medulares de orden geopolítico.

Hans W. Weigert (''Geopolítica, generales y geógrafos'') define a la geopolítica como ''geografía política aplicada a la política del poder nacional y a su estrategia de hecho en la paz y en la guerra''. Vivian Trías (''Imperialismo y geopolítica en América Latina'') agrega: ''La geopolítica [...] estudia la influencia de los factores geográficos en la vida y evolución de los Estados. Y, lo que es singularmente importante, los estudia con el fin de extraer conclusiones capaces de orientar la política de los mismos.''

En el artículo ''La condición de Estado tapón'' se ha reflexionado acerca de la importancia geopolítica de la creación de Uruguay para América del Sur y especialmente para el Cono Sur. Pero hay otro aspecto aún de mayor gravitación para estos: la relación entre Argentina y Brasil.

El profesor Nicholas J. Spykman (''Estados Unidos frente al mundo'', 1942) sostiene que EEUU hereda de Gran Bretaña la política de equilibrio de poderes. Durante el siglo XIX, especialmente después de la derrota de Napoleón (1815), Gran Bretaña equilibra los poderes de los estados europeos, lo que asegura su propio liderazgo gracias al dominio de los mares. En América, Spykman propone la integración liderada por EEUU, venciendo las resistencias latinoamericanas, lo que EEUU intentaba desde la creación de la Unión Panamericana (1889). Pero para lograrlo en América del Sur, estima vital mantener enfrentados a Argentina y Brasil, pues su entendimiento resulta clave para la integración antiimperialista y nacionalista.

Más allá de otras valoraciones sobre los gobiernos de Lula y de Kirchner-Fernández, no cabe dudas que han intentado una relación de cooperación en pos de la integración, sin que de todos modos hayan querido o podido superar las disputas entre sus burguesías dominantes. Y esa relación fue mal vista por el gobierno de Batlle y no la ha valorado este gobierno. Incluso, previo a la asunción del gobierno de Vázquez, el futuro ministro Astori hizo cuestionamientos al Mercosur, señalando la inconveniencia del surgimiento de su Parlamento.

Como país debemos aprender del rol integrador, que le compete a un Estado pequeño situado entre poderosos. Bélgica ¬el ''tapón'' europeo creado a nuestra semejanza¬ ha zafado del rol de sus creadores para convertirse en artífice de la Unión Europea y Bruselas es su capital. Filadelfia, primera capital de EEUU, pertenece al estado central de Pennsylvania, articulador entre los estados del norte y del sur para permitir el nacimiento de EEUU.

La nueva relación argentino-brasileña fue la base de la conversión del Mercosur en un proyecto político-estratégico. Y por consiguiente, fue recibida con disgusto por los estrategas del imperialismo. El comandante James Hill, jefe del Comando Sur, informó al Comité de las FFAA de la Cámara de Representantes de EEUU (24-3-2004) que la seguridad hemisférica exige combatir al ''populismo radical'', expresado por el Consenso de Buenos Aires, firmado por Lula y Kirchner. Y ello, obsérvese el desparpajo, ''porque prioriza los intereses de los países pobres frente a las obligaciones económicas y democráticas internacionales de esos estados.''

La Historia es una fuente de enseñanzas y los gobernantes deberían conocerla. Las grandes potencias han usado o pretendido usar a Uruguay. La izquierda uruguaya se debe a sí misma una profundización de la temática histórica y geopolítica para extraer conclusiones.

* Analista de asuntos políticos.
http://www.larepublica.com.uy

sábado, 22 de agosto de 2009

Hija de Allende pide a Brasil que desclasifique documentos sobre conciliábulo de la CIA en Golpe de Estado en Chile




Isabel Allende Bussi, hija de Salvador Allende.

20 agosto 2009/Cubadebate http://www.cubadebate.cu

Victor Saavedra

Terra Magazine

Isabel Allende Bussi, hija de Salvador Allende.

La hija del presidente chileno asesinado Salvador Allende, Isabel Allende, pidió, que Brasil divulgue los archivos secretos de la época de la dictadura militar. “Ojalá Lula solicite que se abran los archivos, que recién están apareciendo, para que se pueda conocer, tanto por Brasil como por Chile lo que ha ocurrido”.

“Es una crónica bastante anunciada, todos sabíamos el nivel de intervención, la participación que hubo, el apoyo que hubo en el golpe, de parte de la dictadura de Brasil en ese momento. Pero otra cosa es que eso esté respaldado mediante documentos desclasificados, ya a través de esos archivos”, afirmó la diputada a Terra Magazine.

Miguel Lobos, presidente de UneChile (Unión de las Organizaciones Chilenas en Brasil) afirmó en diálogo con Terra Magazine que “estaremos dando todo tipo de apoyo para que sean liberados los documentos, para que la verdad de lo que se hizo sea plenamente conocida. Porque hay documentos bastante comprometedores”.

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se encontrarán en la próxima reunión de UNASUR, en Buenos Aires, Argentina. La diputada chilena afirmó que “si hay espacio en la reunión para que Bachelet, le pida eso a Lula, va a ser muy importante”.

“Es importante que puedan aclarar el papel que tuvo el gobierno brasileño en el golpe de estado encabezado por el general Augusto Pinochet, con el apoyo de la CIA, el 11 de septiembre de 1973 en Chile, los pueblos merecen conocer la verdad histórica”, afirma Allende.

El pedido de Isabel Allende, diputada chilena, se divulgó días después que el Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos divulgar en internet un documento, antes secreto, sobre una reunión realizada en 1971 entre el ex-presidente americano Richard Nixon y el líder del régimen militar brasileño General Emilio Médici.

Los dos conversaron sobre la posibilidad de coordinación de una intervención en Chile para destituir Allende, y también sobre una posible investida contra el entonces presidente de Cuba, Fidel Castro.

“Nos chocó mucho saber que, lo que pasó en Chile, lo apoyaran los militares brasileños. Nos choca e lógicamente nos molestó”, afirmó Lobos.

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quarta-feira, 19 de agosto de 2009

Brasil e Estados Unidos/MÉDICI E NIXON PLANEJARAM DERRUBAR ALLENDE E FIDEL

O presidente dos Estados Unidos, Richard Nixon (1913-1994) e o general de turno na ditadura brasileira, Emílio Garrastazu Médici (1905-1985) conspiraram juntos na Casa Branca em dezembro de 1971 pela derrubada do socialismo em Cuba e no Chile de Allende. O relato do encontro está num arquivo secreto da Casa Branca agora desclassificado. O comportamento de Garrastazu adapta-se perfeitamente ao qualificativo: capacho do imperialismo americano.

16 agosto 2009/Vermelho http://www.vermelho.org.br

Por Bernardo Joffily

A reunião ocorreu no Salão Oval da Casa Branca, às 10h de 9 de dezembro de 1971. Do lado brasileiro, só Médici estava presente, deixando o Itamaraty de fora. Sem falar inglês, precisou da ajuda do general Vernon Walters. Agente da CIA (em breve seria nomeado seu vice-diretor), Walters fora adido militar americano no Brasil durante o golpe de 1964, falava bem o português e transitava facilmente nos círculos da direita militar brasileira.

Médici, sabujo, bajulador e servil
O relato Top Secret da conversa está agora – em inglês – no site americano The National Security Archive. Segundo o arquivo, Nixon perguntou a Médici se o exército chileno seria capaz de derrubar Allende. Médici disse que "achava que sim" e deixou claro "que o Brasil estava trabalhando para este fim".

Na parte pública dessa visita de Garrastazu a Washington, ficou famosa uma frase de Nixon: “Para onde o Brasil se inclinar, a América do Sul se inclinará". Agora, a transcrição das atas do encontro reservado no Salão Oval da Casa Branca deixa explícito qual era o sentido verdadeiro do comentário.

Vistos quase quatro décadas mais tarde, os arquivos evidenciam o quanto mudou o Brasil e a América Latina. Naquela época, como fica claro na conversação, era uma reserva direta dos EUA, merecendo integralmente o rótulo de quintal do imperialismo americano.

Ainda hoje há no vizinho do Norte quem assim pense, colaborando com os golpistas hondurenhos ou planejando bases militares na Colômbia. Mas é difícil acreditar que haja espaço para uma repetição do comportamento sabujo, bajulador e servil exibido pelo general Emílio Garrastazu Médici conforme a transcrição. O relato torna-se ainda mais repugnante quando se recorda que dentro do Brasil vivia-se em plena escalada das torturas e assassinatos de opositores da ditadura.

Conspiração para derrubar Fidel
Conforme o documento, Nixon começa por esclarecer que os movimentos de seu governo em relação à União Soviética e à china "absolutamente não significam" que "também haverá mudança em nossa política para com Cuba". O relatório descreve:

"O presidente [Nixon] repetiu que não haveria mudança em nossa atitude para com Cuba enquanto Castro estivesse no comando e continuasse a tentar exportar a subversão. O preidente Médici disse que estava muito contente de ouvir isso e que isso coincidia exatamente com a posição brasileira."

Depois de discutirem maneiras de barrar o reingresso de Cuba na OEA (Organização dos Estados Americanos) – uma posição que veio abaixo em 2009 –, Nixon e Médici concordam em estabelecer "meios de comunicar-se diretamente, fora dos canais diplomáticos normais". O ditador brasileiro indicou como seu canal privado de contato o chanceler Gibson Barbosa. Em seguida, voltou ao tema cubano.

"O presidente Médici disse então que havia grande número de exilados cubanos nas Américas em geral; ele acreditava que existiam então um milhão de cubanos nos Estados Unidos. Esses homens alegavam que tinham forças e condições de derrubar o regime de Castro. Surge a pergunta: deveríamos ajudá-los ou não? O presidente [Nixon] ponderou a questão e disse achar que devíamos, desde que não os levássemos a fazer algo que não pudéssemos apoiar, e desde que a nossa mão não aparecesse. O presidente Médici concordou, dizendo que em nenhuma circunstância uma assistência que déssemos deveria ser visível. Caso houvesse alguma coisa em que o Brasil pudesse ajudar, seria de se apreciar que obtivéssemos essas opiniões através do canal privado."

O "trabalho" da ditadura brasileira no Chile
A conversa trata também das relações do Brasil com o Peru, a Bolívia, as ditaduras do Paraguai e da Argentina (esta, uma relação "de general para general", segundo Garrastazu). Entra em pauta então a questão do Chile, que vivia então a experiência do governo Salvador Allende, eleito no ano anterior por uma coligação socialista-comunista. Veja o trecho:

"O presidente [Nixon] perguntou então ao presidente Médici sua opinião sobre como se desenvolveria a situação no Chile. O presidente Médici disse que Allende seria derrubado pelas mesmíssimas razões pelas quais [o presidente brasileiro João] Goulart fora derrubado no Brasil. O presidente [Nixon] então operguntou se o presidente Médici pensava que as forças armadas chilenas seriam capazes de derrubar Allende. O presidente Médici respondeu que acreditava que eram, agregando que o Brasil estava intercambiando muitos oficiais com os chilenos, e deixou claro que o Brasil estava trabalhando para este fim. O presidente [Nixon] disse que era muito importante que o Brasil e os Estados Unidos trabalhassem muito intimamente nesse campo. Se os brasileiros sentirem que há algo que possamos fazer para sermos úteis nessa área, gostaríamos que o presidente Médici nos fizesse saber. Caso fosse preciso dinheiro, ou outra ajuda discreta, estaríamos dispostos a fornecê-la Isso deveria ser conduzido com a mais elevada reserva. Mas deveríamos tentar, evitar novos Allendes e Castros e tentar, onde possível, reverter essas tendências. O presidente Médici disse que estava contente em ver que as posições brasileiras e americanas eram tão próximas".

Médici ajudou a manipular eleição uruguaia
Outro documento secreto, relatando um encontro com o primeiro ministro britânico, Edward Heath, 11 dias mais tarde, mostra o entusiasmo de Nixon com o anticomunismo de Garrastazu. Veja esta transcrição do que ele disse, quando Heath perguntou-lhe sobre Cuba:

"O homem Castro é um radical. Radical demais até para Allende e os peruanos. Nossa posição é sustentada pelo Brasil, que é, afinal, a chave para o futuro. Os brasileiros ajudaram a manipular ["rig"] a eleição uruguaia. O Chile é outro caso – a esquerda está em dificuldades. Há forças que estão trabalhando e que nós não estamos desencorajando.

Na eleição presidencial uruguaia de novembro daquele ano, a Frente de Esquerda concorrera pela primeira vez. A coalizão de esquerda, hoje na presidência e favorita na eleição de outubro, obteve 18% dos votos na contagem oficial; ela era a principal preocupação tanto da Casa Branca como da ditadura brasileira.

Apelo a Lula: abra os arquivos da ditadura
Peter Kornbluh, diretor dos projetos sobre Chile e Brasil do The National Security Archive, considera que "os arquivos do Brasil são o elo perdido" e "um capítulo oculto da intervenção conjunta para derrubar o governo do Chile". Kornbluh fez um apelo para que o presidente Lula abra os arquivos dos militares. "A história completa da intervenção na América do Sul nos anos 1970 não pode ser contada sem acesso aos documentos brasileiros", afirmou.

Um relatório da CIA, citando fontes brasileiras, registra que Nixon e Médici concordaram em colaborar para contrarrestar a "tendência à expansão marxista/esquerdista" na América latina. Nixon prometeu "ajudar o Brasil quando e como fosse possível".

Esse relatório observa que o conteúdo do acordo secreto causou constrangimentos em alguns altos oficiais brasileiros. O general Vicente Dale Coutinho, comandante do 4º Exército, afirmou, segundo o texto da CIA, que "os EUA obviamente querem que o Brasil faça o 'trabalho sujo' na América do Sul".

O site The National Security Archive fornece numerosos outros originais mantidos em segredo pela Casa Branca, na medida em que vão sendo desclassificados e têm sua divulgação permitida. Alguns deles, inclusive sobre as relações com o Brasil, são liberados com tarjas pretas cobrindo os trechos que ainda são considerados "sensíveis".

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BRAZIL CONSPIRED WITH U.S. TO OVERTHROW ALLENDE

The National Security Archive
http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB282/index.htm

Declassified U.S. Documents Show Richard Nixon and Brazilian President Emilio Médici Discussed Coordinated Intervention in Chile, Cuba, and other Latin American nations "to prevent new Allendes and Castros"
Secret Back Channel established between Presidents
Brazilian General Accused U.S. of Asking Brazil to "do its dirty work"
National Security Archive Electronic Briefing Book No. 282
Posted - August 16, 2009
For more information contact:
Peter Kornbluh - 202/994-7116

Washington, D.C., August 16, 2009 - In December 1971, President Richard Nixon and Brazilian President Emilio Garrastazú Médici discussed Brazil’s role in efforts to overthrow the elected government of Salvador Allende in Chile, formerly Top Secret records posted by the National Security Archive today reveal. According to a declassified memorandum of conversation, Nixon asked Médici whether the Chilean military was capable of overthrowing Allende. “He felt that they were…,” Médici replied, “and made clear that Brazil was working toward this end.”

The Top Secret “memcon” of the December 9, 1971, Oval Office meeting indicates that Nixon offered his approval and support for Brazil’s intervention in Chile. “The President said that it was very important that Brazil and the United States work closely in this field. We could not take direction but if the Brazilians felt that there was something we could do to be helpful in this area, he would like President Médici to let him know. If money were required or other discreet aid, we might be able to make it available. This should be held in the greatest confidence.”

The U.S. and Brazil, Nixon told Médici, “must try and prevent new Allendes and Castros and try where possible to reverse these trends.”

During the same meeting, President Médici asked Nixon if “we” should be supporting Cuban exiles who “had forces and could overthrow Castro’s regime.” Nixon responded that “we should, as long as we did not push them into doing something that we could not support, and as long as our hand did not appear.” The two also participated in a discussion of the potential to undermine the populist Peruvian President General Velasco Alvarado by publicizing the allegation that he had a lovechild with a mistress—she was a former “Miss Peru”—in Paris, according to General Vernon Walters who also attended the Médici/Nixon meeting.

The documents were declassified in July as part of the State Department’s Foreign Relations of the United States (FRUS) series.

The memcon records Nixon telling Médici that he “hoped we could cooperate closely, as there were many things that Brazil as a South American country could do that the U.S. could not.” Indeed, the documentation reveals that Nixon believed that a special relationship with Brazil was so important that he proposed a secret back-channel between the two presidents “as a means of communicating directly outside of normal diplomatic channels.” Médici named his private advisor and foreign minister Gibson Barbosa as his backchannel representative, but told Nixon that for “extremely private and delicate matters” Brazil would use Col. Manso Netto. Nixon named Kissinger as his representative for the special back channel.

Communications between Nixon and Medici using the special back-channel remain secret.
Peter Kornbluh, who directs the National Security Archive’s Chile and Brazil projects, noted that "a hidden chapter of collaborative intervention to overthrow the government of Chile" was now emmerging from the declassified documentation.

"Brazil's archives are the missing link," he said, calling on President Ignacio Lula da Silva to open Brazil’s military archives on the past. “The full history of intervention in South America in the 1970s cannot be told without access to Brazilian documents."

Drawing on Brazilian sources, a CIA intelligence memorandum noted that Médici had proposed that Brazil and the U.S. cooperate in countering the “trend of Marxist/leftist expansion” in Latin America and that Nixon promised to “assist Brazil when and wherever possible.” The report noted that the substance of the secret talks had created concern among some officers in Brazil who believed that responsibility for these operations would fall to the Brazilian Armed forces. The memo quoted General Vicente Dale Coutinho as stating that “the United States obviously wants Brazil to ‘do the dirty work’” in South America.

A CIA National Intelligence Estimate done in 1972 predicted that Brazil would play an increasingly bigger role in hemispheric affairs, “seeking to fill whatever vacuum the US leaves behind. It is unlikely that Brazil will intervene openly in its neighbors internal affairs,” the intelligence assessment predicted, “but the regime will not be above using the threat of intervention or tools of diplomacy and covert action to oppose leftist regimes, or keep friendly governments in office, or to help place them there in countries such as Bolivia and Uruguay.”

In 2002, National Security Archive analyst Carlos Osorio posted a declassified Top Secret memorandum of conversation of Nixon’s meeting with British Prime Minister Edward Heath dated December 20, 1971, during which the two discussed Brazil’s role in South America. “Our position is supported by Brazil, which is after all the key to the future,” states Nixon, “The Brazilians helped rig the Uruguayan election... There are forces at work which we are not discouraging."

Read the Documents
Document 1: White House Memorandum, Top Secret, “Meeting with President Emílio Garratazú Médici of Brazil on Thursday, December 9, 1971, at 10:00 a.m., in the President’s Office, the White House”, December 9, 1971.

During this meeting between President Nixon and President Médici, the two discuss the political and economic situations in several nations of mutual concern, among them Chile, Cuba, Peru, and Bolivia. Nixon asks Médici whether he feels the Chilean military could overthrow President Salvador Allende. Médici responds that he believes Allende will be overthrown “for very much the same reasons that Goulart had been overthrown in Brazil,” and “made it clear that Brazil was working towards this end.” Nixon stressed “that it was very important that Brazil and the United States work closely in this field” and offered “discreet aid” and money for Brazilian operations against the Allende government. The two also discuss mutual operations against Castro supporting exile groups that had the forces to overthrow him, and how to block Peru’s efforts to bring Cuba back into the OAS. During the meeting, Nixon raises an issue he clearly considers of major importance: establishing a highly secret back channel between the two presidents: because of the close relationship they have developed, he would like to have “a means of communicating directly outside of normal diplomatic channels when this might be necessary.” Médici agrees and names Brazilian Foreign Minister Gibson Barbosa as a representative for such communication while Nixon picks Kissinger. Médici also tells Nixon he will use Brazilian Colonel Manso Netto if the issue is particularly sensitive and discreet. Nixon notes that the two countries “must try and prevent new Allendes and Castros and try where possible to reverse these trends.” At the end of the meeting, Nixon states that he “hoped that we could cooperate closely, as there were many things that Brazil as a South American country could do that the U.S. could not.”

Document 2: Memorandum from the Senior Department of Defense Attache in France (Gen. Walters) to the President’s Assistant for National Security Affairs (Henry Kissinger), undated.

In a memo to National Security Advisory Henry Kissinger, General Vernon Walters reports on the meeting between Médici and Nixon, and on the follow-up instructions that Nixon has given. First, Nixon wants Kissinger and Secretary Connolly to ensure priority support for the Inter-American Development Bank. Nixon also wants Kissinger to know that Nixon’s special channel to Médici and the Brazilians will be through Foreign Minister Gibson Barbosa, that Col. Arthur S. Moura who presently was the Army and Defense Attache in Brazil should be promoted to Brigadier General. The President also expects Médici to tell Kissinger of the visit of Argentine president Lanusse to Brazil and then Kissinger will relay the information to Nixon. Gen. Walters is also instructed to convey to Kissinger how much Nixon enjoyed meeting Médici and establishing a close relationship with the Brazilian president.

Document 3: CIA Memorandum, from CIA Deputy Director Robert Cushman to National Security Advisor Henry Kissinger, “Alleged Commitments Made by President Richard Nixon to Brazilian President Emílio Garrastazú Médici”, December 29, 1971.

After word of the discussion between Nixon and Médici leaks to the Brazilian military, the CIA transmits intelligence on the reaction among several officers. A memo from CIA Deputy Director Robert Cushman to National Security Advisor Henry Kissinger, asserts that the talks between Brazilian President Medici and President Nixon resulted in the two countries forming a pact to combat Latin American communism. Cushman also reports that General Vicente Dale Coutinho, commander of the fourth army, and other field grade officers in the Northeast, “have learned from a “Cabinet leak” that secret talks between the two Presidents were of great importance in the formulation of Brazilian foreign policy.” According to CIA intelligence, the military officers believe that the focus of the talks centered on hemisphere security, and Nixon reportedly asked support from Medici “in safeguarding the internal security and status quo in the hemisphere, including the governments of Bolivia and Uruguay.” Medici agreed to the request and “personally believes the Brazilian government must assume a greater role in defending neighboring, friendly governments.” According to the report, General Coutinho takes offense to this notion and feels that the U.S. wants Brazil “to do the dirty work” and he believes the Brazilian military will be significantly disadvantaged because of it.

Document 4: National Intelligence Estimate 93-73, Secret, “The New Course in Brazil”, January 13, 1972.

This National Intelligence Estimate on Brazil predicts that the Brazilian military intends to “dominate Brazilian politics for years to come.” The assessment of the intelligence community is that there is no opposition capable of overthrowing the government, but if political division grows within the ranks of the military it could throw the country into chaos. The NIE says Brazil’s economy has a positive outlook for the next five years, and although the government will have recurring problems with the balance of payments over that time, it will “probably be able to deal with them.” The NIE reports that the reputation of the Brazilian military will reflect on the strength of its economy, and the growing social problems within in the country will grow even if the economy does. The NIE says that more Brazilians are becoming educated and realizing what their country lacks, which could affect the control of the military government. The report reasons that Brazil will continue to see itself as an ally of the U.S., but further nationalistic opinion within the country and trade issues will make the relationship rockier. The NIE concludes stating that Brazil will not hesitate to intervene in its neighbors’ affairs, using covert action “to oppose leftist regimes, to keep friendly governments in office, or help place them there in countries such as Bolivia and Uruguay.”

In the news
"Memos Show Nixon’s Bid to Enlist Brazil in a Coup"
By Alexei Barrionuevo
New York Times
August 16, 2009

"Brazil played role in U.S.-backed overthrow of Chile's Allende, document shows"
By Andrew Zajac
Los Angeles Times
August 15, 2009

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Nixon: "Brazil Helped Rig the Uruguayan Elections," 1971