“Lo que no me deja dormir por la noche es la posibilidad de que
haya otro atentado contra Estados Unidos”, afirmó la Senadora Dianne Feinstein
el mes pasado en lo que en ese momento era su defensa habitual del amplio
programa de espionaje a nivel mundial de la Agencia de Seguridad Nacional y de
otras agencias de inteligencia de Estados Unidos.
Todo eso cambió
ahora que piensa que la CIA espió y les mintió a miembros de la comisión que
preside, la poderosa Comisión Selecta de Inteligencia del Senado. La comisión
se creó después de que el escándalo de Watergate provocara la caída del
Gobierno de Nixon. La Comisión de Control de las Actividades de los Servicios
de Inteligencia, presidida en aquel entonces por el senador demócrata de Idaho
Frank Church, realizó una investigación exhaustiva de los abusos cometidos por