Mostrando postagens com marcador neoliberal. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador neoliberal. Mostrar todas as postagens

terça-feira, 17 de maio de 2016

Brasil/Confira a agenda de manifestações contra o governo ilegítimo Temer



16 maio 2016, Vermelho http://www.vermelho.org.br (Brasil)

 

O movimento contrário ao golpe de estado que afastou temporariamente a presidenta Dilma da presidência, vem ganhando cada vez mais força e adesão popular. Durante a semana, diversas manifestações e debates irão ocorrer, denunciando um governo do PMDB não representativo, eleito de forma indireta, e as consequências nocivas da sua política neoliberal para um longo período de retrocesso nos avanços e conquistas sociais.



Confira abaixo a agenda de mobilizações:

Rio  de Janeiro (RJ)

Temer Golpista! Ato espontâneo contra o Golpe- Quinta-feira (19), às 18h, na Igreja de Nossa Senhora da Candelária.

Assembleia do Povo Sem Medo #ForaTemer - Nesta segunda (16), às 18h, nos arcos da Lapa.

Concerto pela Democracia II- Nesta terça-feira (17)

sábado, 24 de março de 2012

Chile/DOS AÑOS DE PIÑERA EN LA MONEDA


24 marzo 2012/Rebelión http://www.rebelion.org (México)

Crónica anunciada de un gobierno represivo


Se han cumplido dos años de gobierno de la Alianza por Chile. La situación política, social y económica actual del país ya estaba anunciada desde el 17 de Enero del 2010, cuando su candidato a presidente, Sebastián Piñera, saliera elegido en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Chile, dónde se enfrentaron dos fuerzas políticas que, con diferentes matices defienden el mismo sistema político, social y económico.

Si bien es cierto que el Gobierno de la Concertación representó a los sectores que asumieron como propio el proyecto de la dictadura, aplicando algún parche para que siguiera todo igual, adscribiéndose plenamente al neoliberalismo y profundizando el modelo, sería necio no reconocer que hay una frontera que limita estas dos fuerzas políticas. 

En tanto, la Alianza Por Chile representaba a los sectores más reaccionarios del capital interno, contando entre sus filas con los "herederos" del General Pinochet, gestores y cómplices junto con la CIA, del golpe de estado en Chile, autores y sostenedores de la dictadura que terminó con el estado de derecho, y por ende con la democracia en Chile dando inicio al período más siniestro y nefasto de nuestra historia; ministros, voceros y altos funcionarios de gobierno, hoy señorones de cuello y corbata, fueron otrora pijes y señoritos fascistas, militantes de Patria y Libertad y del Comando Rolando Matos. 

Desde el primer día estaba anunciado que del gobierno de la Alianza Por Chile no se podía esperar absolutamente nada en beneficio del pueblo y de los trabajadores. Durante el gobierno de la concertación, la derecha más reaccionaria del capital interno, fue un obstáculo objetivo para implementar reformas sustanciales en cuestiones tan sensibles como Derechos Humanos, Legislación Laboral, Regulación Medioambiental, Fiscalización a los Fondos Previsionales. 

La crónica del Chile que tenemos hoy, si bien comenzó anunciarse esa noche del 17 de Enero del 2010, comenzó a escribirse cuando el gobierno dio a conocer el gabinete "de excelencia" del presidente de Chile, Sebastián Piñera. En el discurso de la campaña presidencial Piñera dijo que iba trabajar a favor de los sectores vulnerables y necesitados, que iba a ir al rescate de clase media, lo que reiteró en el primer discurso como presidente. No obstante el gabinete "de excelencia" que presentó estaba conformado por la "flor y nata" del gran capital y por ende representaba los intereses de empresarios y gerentes nacionales y de las multinacionales. 

En el gabinete de los "excelentes” no había un solo representante de la clase media, ni un solo trabajador y eso que según Piñera iba a gobernar para todos los chileno. Los trabajadores son la inmensa mayoría de los chilenos. 

De lo anterior se desprende que todo lo que acontece hoy comenzó anunciarse desde los primeros días del gobierno de la Alianza por Chile, ya que considerando el elitismo del gabinete, su poca representatividad social y el carácter y contenido de clases de los partidos que conforman la Alianza, todas las medidas o reformas, sociales, políticas y económicas que han aplicado han ido en función de favorecer los intereses de la clase y sectores que representan. La esencia de la política neoliberal de libre mercado, la que han seguido desarrollando y profundizando, ha afectado aún más los trabajadores, los pensionados, estudiantes, dueñas de casas, pueblos aborígenes, y no los grandes monopolios, ni la alta burguesía. 

Piñera los tecnócratas y los políticos
Un año y medio después del primer gabinete, entraron a él los más duros y conocidos políticos de la coalición oficialista: Longueira, Chadwick, Allamand y Matthei. El Gabinete "de excelencia" fue sobrepasado por los movimientos sociales en Chile, que se fueron superando en rapidez, masividad y persistencia: la protesta regional de Magallanes, las movilizaciones contra el megaproyecto de HidroAysén, las marchas por los derechos de la diversidad sexual, los paros comunales de Calama, la protesta de Arica, las huelgas de los trabajadores del cobre (estatales y privados), los paros de los empleados fiscales, lucha de los mapuches por la recuperación de sus tierras y la reconquista de su autonomía, y el más masivo y de mayores efectos sociales, culturales y políticos, el movimiento por la educación pública cuya columna vertebral y principal componente son los estudiantes. 

Las acusaciones realizadas por el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, sobre la articulación política del movimiento de puerto Aysén, son excusas para aplicar el terrorismo del estado, la represión a los movimientos sociales. Todos estos movimientos, todas las protestas y acciones de lucha por los derechos, reivindicaciones y demandas, como las que sostiene el Movimiento Social por la Región de Aysén, no son culpa de los comunistas como ha declarado el oficialismo, son la consecuencia de la política de gobierno, de la falta de voluntad, de la falta de dirección política para resolver las demandas de la población. 

Si el gobierno no muestra la voluntad política para resolverlos, si además responde a estas demandas con represión, es porque resolver estas demandas va contra su esencia neoliberal, es decir en contra del neoliberalismo. 

Los comunistas apoyamos todas las acciones de las organizaciones sociales que se planteen contra el régimen social y político imperante. Los comunistas no guardamos encubiertas nuestras ideas e intenciones, somos un partido de raigambre obrera, campesina e intelectual, inspirado por el pensamiento de Marx y Lenin. Nuestro objetivo inmediato es la unidad y en entendimiento de todos los actores sociales, organizaciones políticas y sociales, que conlleven al desarrollo de las luchas sociales para alcanzar un gobierno de nuevo tipo .Y seguiremos existiendo y luchando por el socialismo en el convencimiento de que otro mundo mejor es posible. 

(*) Norton Contreras Robledo . Nació en Canela, Chile. Comunicador social, Poeta, Escritor. Miembro De La Sociedad De Escritores De Chile ( SECH) Integrante De Poetas Del Mundo. Miembro De la Red Mundial De Escritores (REMES por sus siglas en español). Asociación Internacional de Comunicadores y Periodistas chilenos en el exterior (AICPCH). Miembro De La Organización Cultural Víctor Jara

sexta-feira, 25 de novembro de 2011

Argentina/GOLPE DE MERCADO EN EUROPA


24 noviembre 2011/
APAS Agencia Periodística de América del Sur http://www.prensamercosur.com.ar

Conceptos y escenarios conocidos

Análisis de la situación europea a la luz de un concepto y un escenario que Argentina ya transitó. La crisis económica mundial afecta a los centros capitalistas y se observan allí consecuencias ya padecidas –y en gran medida superadas- en nuestra región.

Por Carlos Pereyra Mele*

Golpe de mercado es un término aparecido en la Argentina en 1989, para referirse a un cambio institucional irregular, causado por la presión de los agentes económicos, mediante mecanismos de mercado, como la inflación, el desabastecimiento, corridas bancarias, la suba de las tasas de interés, el lock out, etc. El golpe de mercado ha sido considerado una especie de golpe de Estado.” Wikipedia.

Primero se aplicó a los países periféricos y dependientes del Sur donde se impusieron -vía Consenso de Washington- la Libertad de comercio-Deuda externa impagable-Sistema financiero sin control-Banco Centrales sin control Estatal; modelo creado y difundido por la elite del “trilateralismo” y que comenzó a gestarse en los ‘70, se profundizó con el “Reganismo-Tacheriano” y alcanzó su máximo nivel con el llamado neoliberalismo después de la caída de la URSS.

Ahora las elites de este modelo dan una nueva vuelta de tuerca con sus periféricos en la eurozona. Como en la viejas películas de Hollywood: cualquier parecido con la realidad es pura casualidad.

Los PIIGs (Portugal, Irlanda, Italia y Grecia) están sufriendo en carne propia el desarrollo de políticas implementadas en su región mediante las cuales se les hizo creer en una realidad ficticia de crecimiento, donde la Unión Europea (UE) se transformó en una herramienta para aumentar las exportaciones de Alemania fundamentalmente, y secundariamente de Francia, vía el desarrollo de un sistema de libre comercio en la Unión.

Para ello prestó dinero a esos países, facilitó que las empresas importantes de los mismos fueran adquiridas por capitales alemanes y franceses, con herramientas como el Banco Central Europeo y regulaciones administrativas impuestas desde Bruselas.

Los PIIGs fueron incorporados a un modelo en el que una pequeña elite en esos países se enriqueció escandalosamente y se utilizó el argumento ideológico de que la UE prometía la prosperidad eterna; blindaba y eliminaba de Europa las crisis y sus nacionalismos peligrosos. Eran los tiempos de una España supuestamente octava economía del mundo, o una Irlanda presentada como ejemplo para los países emergentes.

Hoy, quien habla de ello, desapareció como un castillo de naipes y la elite trilateralista, para mantener sus privilegios, necesita la eliminación de los últimos resortes de soberanía nacional que les quedaban a los estados y han recurrido lisa y llanamente al Golpe de Estado en la modalidad “Golpe de Mercado” a partir de la instauración de “administraciones Tecnocráticas” en los PIIGs, imponiendo a miembros de su elite.

Ya lo había adelantado el presidente de la Comisión Europea, Joao Durao Barroso, en mayo del año pasado al declarar que, de no aceptarse las medidas de austeridad, la democracia peligraba en Grecia, España y Portugal.

En una nueva profundización, el 28 de septiembre de 2011, el Parlamento Europeo aprobó medidas de gran alcance que menoscaba la capacidad de los países de fijar y gestionar sus propios presupuestos y deudas soberanas. ¿Italia eligió a Mario Monti por Berlusconi y Grecia a Lucas Papademos por Papandreu? No han sido elegidos en las urnas, son ex-miembros de organismos financieros europeos, formados académicamente en EE.UU. y miembros de la Comisión Trilateral y de Goldman Sachs.

Con ellos en el poder, los PIIGs caen definitivamente bajo el control de los dictados del Fondo Monetario Internacional (FMI), del Banco Central Europeo (BCE), de la UE. Como ya lo vimos en el Tercer Mundo y ahora sucede en Europa, esos dictados tienen que ver con austeridad y privatización. Las funciones del gobierno son eliminadas o privatizadas, y los activos nacionales son vendidos. Poco a poco la nación Estado es desmantelada. Finalmente, las funciones primordiales que le quedan al gobierno son la represión policial de su propia población, y el cobro de impuestos para entregarlos a los banqueros.

Adiós a la autonomía de las naciones, a la voluntad soberana de los pueblos, a los avances de formas sociales más democráticas, directas, participativas y representativas que expresen acabadamente a los pueblos en su voluntad soberana y sus legítimas aspiraciones al bienestar y felicidad.

Este modelo de “administraciones Tecnocráticas” se intentó imponer en la Argentina en el 2002, cuando el FMI propuso a un miembro de sus filas -“experto en economía argentina”- para garantizarse el cumplimiento de los dictados de la elite trilateralista. La ruptura con ese organismo nos salvó de una catástrofe social mayor que a la que nos había llevado el neoliberalismo. Cabe la esperanza en la reacción de las sociedades europeas agredidas cambiando sus destinos, enfrentando y derrotando democráticamente a estos golpistas.

* El autor es licenciado en Ciencia Política. Analista Político, especialista en Geopolítica Suramericana, Prof. invitado Cátedra Libre del Pensamiento Nacional Unv. de la Patagonia; CEES y CIVIS.

sexta-feira, 22 de outubro de 2010

BOLÍVIA REDUZ A IDADE DE REFORMA!

22 outubro 2010/Resistir.info http://www.resistir.info

Enquanto na Europa tentam aumentar a idade de reforma e reduzir as pensões, na Bolívia o governo de Evo Morales lança um projecto de lei que reduz a idade da jubilação de 65 para 58 anos para os homens e de 62 para 56 anos para as mulheres.

"Esta mudança é necessária. Nosso povo foi durante anos agravado. O tipo de trabalho que a maioria da população realiza é muito pesado. A diminuição da idade de reforma para os mineiros deve ser maior, para os 56 anos, e para os que vão ao fundo das minas deve diminuir para os 51 anos", afirmou o presidente Evo Morales.

O vice-presidente, Álvaro García Linera, ressaltou que o projecto rompe com o processo neoliberal engendrado pela lei de 1996. O novo sistema boliviano abolirá as Administradoras de Fundos de Pensões (AFP), que agora são dirigidas pelo grupo suíço Zurich e pelo banco espanhol BBV.

sábado, 8 de agosto de 2009

EM MEIO À RESSACA DO NEOLIBERALISMO, A PRIMEIRA RESISTÊNCIA NA AMÉRICA CENTRAL

As mobilizações em Honduras contra o golpe civil-militar são um primeiro sinal de revolta das massas na região

27 julho 2009/Brasil de Fato http://www.brasildefato.com.br

Pedro Carrano *

A América Central tem sido um privilegiado laboratório do capitalismo na sua versão neoliberal. O fim do ciclo de ascenso das lutas populares, característico dos anos 1970 e 80, veio carregado de uma ressaca terrível no pequeno continente. Super-exploração de trabalhadores e rebaixamento do horizonte político das organizações de classe são a base que o período anterior forneceu para o atual momento. As mobilizações em Honduras contra o golpe civil-militar são um primeiro sinal de revolta das massas na região, ainda limitado pela falta de uma alternativa popular de poder. Mas a resistência pode representar um novo salto de qualidade nas lutas e nas organizações dos trabalhadores no pequeno istmo.

Fronteiras, na América Central, são formalidades políticas, uma vez que transnacionais e governos imperialistas aplicam políticas a Honduras, Guatemala, Nicarágua e El Salvador como um todo. No começo dos anos 1990, a região viveu o final dos embates armados, encerrados com os acordos de paz. Na Nicarágua, o governo sandinista conheceu a derrota eleitoral, frente à chantagem do embargo estadunidense. Em El Salvador e Guatemala, as armas da guerrilha popular foram depostas. Honduras não passou imune às lutas deste período, pelo contrário: o fato de ser o centro de operações dos Estados Unidos resultou em muita repressão interna contra a militância, mesmo sem um movimento popular armado como nos países vizinhos.

Em El Salvador, frente ao “empate” militar entre as forças populares e o exército oficial, patrocinado pelos EUA, organizações como a Frente Farabundo Martí de Libertação Nacional (FMLN), analisam que a assinatura dos tratados de paz teve caráter estratégico e foi uma derrota para as oligarquias, uma vez que, naquele país, as eleições viriam a ser desmilitarizadas e abertas. Porém, na década de 1990, tudo passou a ser permitido na América Central, de acordo com a conjuntura mundial. São características deste cenário:

- Super-exploração da mão-de-obra, por meio das fábricas maquiladoras. As maquiladoras são unidades de montagem de mercadorias que se caracterizam pela completa falta de direitos trabalhistas, a coação moral, e os salários que não repõem sequer a força de trabalho;


- Predomínio das transnacionais no campo e o abandono de políticas de produção alimentar interna, com o conseqüente abandono do campo pelos agricultores, rumo aos centros urbanos e ao exterior;

- Migração, aumento da dependência em relação à economia estadunidense. De um lado, o projeto das elites de oferecimento de mão-de-obra abundante, após o abandono do mercado interno. Em troca, as remessas de dólares passam a ser vitais para as elites destes países. A tentativa do Mercomum, ainda durante o período desenvolvimentista dos anos 1950, estava completamente enterrada.

- A violência a serviço do capital e a introdução da cultura das gangues (Maras), trazidas pelos jovens imigrantes deportados dos EUA. O fim das guerras desarma as forças populares organizadas, mas o capital multiplica suas formas de proteção à mercadoria, além de patrocinar a repressão contra o povo, nas periferias;

- Corredores e tratados de livre comércio (TLCs) assinados ou aplicados pela via dos fatos. Em 2006, governos da América Central e República Dominicana assinaram o Tratado de Livre-Comércio entre a região e os EUA (DR-Cafta);

- Privatizações dos serviços sociais e dos recursos naturais. Um exemplo marcante é o avanço de empresas como a canadense Pacific Rim, na extração de ouro na Guatemala e Honduras, atividade altamente destrutiva para o meio-ambiente e comunidades originárias.

Em suma, as oligarquias adotam o modelo importador, deslocam-se para o setor de serviços, favorecidas pelas remessas e pela facilidade do fluxo de capitais. As fábricas maquiladoras são a síntese deste novo projeto das oligarquias: a isenção de impostos para as plantas produtivas faz delas um verdadeiro paraíso fiscal, o que favorece o seu caráter transitório e dificulta a organização de trabalhadores.

A imagem concreta está na cidade de San Salvador, onde parte considerável da força de trabalho é vendida em mercados populares: cerca de quinhentos mil trabalhadores, em 23 mercados da capital, buscam vender toda a sorte de mercadoria, enquanto no campo aumentam as fileiras da migração. Por sua vez, os bancos e os núcleos familiares são dependentes das remessas de estrangeiros em uma proporção que, em Honduras, chega a 16% do PIB. Dos tantos muros erguidos após a queda do Leste Europeu, um deles está na América Central: a fronteira entre Nicarágua e Costa Rica tornou-se um pólo de migração massivo.

Claro que antigas formas de domínio e exploração são mantidas e têm influência política: a empresa bananeira Chiquita, antiga United Fruit Company (o conhecido “octopus” do continente), responsável pela derrocada do governo progressista de Jacobo Arbenz na Guatemala (1954), mudou de nome, mas não de prática, e atualmente teve seus lucros abalados pelas políticas laborais de Mel Zelaya.

Este é o cenário de terra arrasada deixado pelo período de domínio neoliberal e derrota das organizações populares. Hoje, o novo período de crise do capitalismo impõe mudanças estruturais para os países centro-americanos e força um rearranjo das massas populares. De súbito, milhares de migrantes estão de volta para a América Central. Só em 2008, 80 mil salvadorenhos voltaram ao perder o emprego no exterior.

Até onde o golpe de Honduras pode ecoar
A resistência contra o golpe de Estado em Honduras deve abrir um salto no movimento de massas na América Central. Embora neste momento não aponte para a organização de espaços nos quais o programa e as bandeiras populares se configurem como uma alternativa de poder. O retorno de Mel Zelaya é a luta imediata do movimento social, articulado na Frente de Resistência Popular. Embora represente uma derrota para as elites, este objetivo tem se revelado mais difícil do que aparentava. Há cenários nos quais a volta de Zelaya seria possível em troca de moderação. O presidente deposto aceitou o retorno negociado. Mas os golpistas, não. Neste sentido, há uma coesão política forte entre os golpistas, que permanecem intactos mesmo após mais de vinte dias de protestos e toma de ruas, o que reforça a tese de apoio velado dos Estados Unidos.

Dentre os quatro países, em Honduras já havia sinais de reascenso da luta de massas desde 2008, quando três paralisações gerais foram levadas a cabo no país. Na falta de um projeto político e popular, Zelaya encabeçou um processo de transformação a partir de política laborais, tensionado à esquerda pelo ingresso no campo político da Alternativa Bolivariana para as Américas (Alba), que ofereceu uma saída para a dependência de petróleo da América Central, que ajudava a alçar o preço da comida às alturas.

Em Honduras, a divisão da política entre liberais e nacionalistas torna o horizonte político mais do que Nicarágua e El Salvador – onde, em linhas gerais, a divisão está mais clara para o povo entre um projeto de esquerda e direita. Em Honduras, até 2005, Zelaya venceu o candidato Pepe Lobo por pequenas nuances no seu projeto. Por sorte, as coisas estão em movimento e a tendência é de abalo na hegemonia dos dois partidos.

A crise política pode alcançar os países vizinhos. Em El Salvador, a vitória de Maurício Funes, da Frente Farabundo Martí, esbarra em um partido unitário e coeso da direita, declaradamente “anti-comunista”: a Arena. Na Nicarágua, por sua vez, as eleições municipais de novembro de 2008 revelaram a fúria do Partido Liberal, que lançou mão de todas as estratégias para isolar o governo do sandinista Daniel Ortega. É consenso entre os movimentos sociais que tampouco o “Orteguismo” representa uma transformação estrutural. Mas isto não oculta a ingerência da embaixada estadunidense naquele episódio, bem como as sanções impostas por EUA e Europa. O Movimento de Renovação ao Sandinismo (MRS), na ânsia de denunciar Ortega, na realidade fez coro nos editoriais das elites, enquanto o povo estava nas ruas revoltado contra os liberais.

Zelaya, Ortega e Funes não traduzem em seus programas um projeto da classe trabalhadora, acumulado na luta dos movimentos sociais e sindicais. Um exemplo recente estava no programa de candidatura de Mauricio Funes, que não trazia as lutas dos atingidos por barragens, um dos principais cenários da luta de classes no pequeno continente. Assim mesmo, na América Central, as oligarquias que controlam o aparelho do Estado não parecem dispostas a ceder nem um milímetro.

Democracia em disputa
As palavras de ordem usadas nos protestos de rua são o retorno de Mel Zelaya à presidência. A reivindicação por democracia, a assembleia constituinte, a participação popular expõem o totalitarismo das elites. A democracia está em disputa neste momento em Honduras e, nestes quatro países, somente as massas urbanas e o campesinato têm a necessidade de exigi-la. No fundo, trata-se do momento de fazer o embate entre a democracia de discurso das elites e a democracia conseqüente exigida pelo povo.

As características da burguesia local não dão qualquer mostra de que ela lutaria nas ruas por uma constituinte. A democracia, neste caso, é bandeira e exigência dos “de baixo”, e têm marcado os processos de Venezuela, Bolívia e Equador. E não apenas: mesmo a Outra Campanha no México - avessa às ações no marco institucional – teve como objetivo inicial formular a proposta de uma nova constituição mexicana.

Novas características estão colocadas na luta atual. Se, na década de 1970, a ala progressista e de base da igreja católica foi decisiva na luta popular, agora em Honduras têm se mostrado vacilante, na figura do cardeal do país – novamente, resultado do refluxo do período anterior. Outra questão: o exercício de unidade entre os movimentos sociais dos diferentes países é um fator fundamental, por meio de organizações como a Alba e Via Campesina. A experiência histórica acumulada comprova que a luta tem que ser articulada em conjunto na América Central e Caribe, apenas desse jeito o imperialismo estadunidense seria golpeado, como defendeu o militante haitiano Didier Dominique em passagem pelo Brasil.

Ainda há um longo caminho para os movimentos sociais centro-americanos, mas a atual tarefa de lutar pela democracia e pela assembleia constituinte deve ser levada a cabo com todas as energias, uma bandeira que as massas populares aspiram e que nunca, na História concreta, conheceram. Uma derrota do retorno de Zelaya, nesta conjuntura de crise, significa o caminho aberto para um maior recuo nos direitos políticos e econômicos dos trabalhadores, em Honduras e noutros países do continente. Golpes são articulados “de fora”, mas só a luta e a conscientização da população dentro do país, no final das contas, pode alterar a correlação de forças.

É certo que a janela para a revolta popular não é aberta pelo mero desejo dos revolucionários. Mas, para os movimentos sociais brasileiros, a tenacidade e também limitação do movimento hondurenho neste momento nos deixam algumas provocações. O fato de vivenciarmos um momento de descenso da luta de massas não significa que não tenhamos que propagandear as bandeiras populares e buscar a construção de um projeto. As jornadas unitárias e as bandeiras levantadas deveriam servir de mote para um trabalho intenso e contínuo de conscientização do povo, lançando mão de diferentes métodos de agitação, para acumular na consciência e identidade de classes, com o objetivo de plantar esta semente de conscientização, que cumprirá seu papel apenas em um período futuro, de salto nas lutas – algo que, claro, não podemos determinar. Equador, Argentina, Bolívia e agora Honduras são exemplos suficientes de que a ação das organizações populares apenas em um momento de crise pode permitir que a revolta popular passe e encontre a todos despreparados, sem uma mínima rede de inserção popular nas cidades e trabalho anterior de base e conscientização.

* Pedro Carrano é Jornailsta do Brasil de Fato

Referências:
DALTON, Roque. Miguel Mármol Los sucesos de 1932 en El Salvador.
EQUIPO MAIZ. La crisis en Estados Unidos, novembro de 2008.
HARNECKER, Marta. Con la Mirada en El Alto.
FRENTE FARABUNDO MARTÍ DE LIBERACIÓN NACIONAL. La Revolución Democrática em Transición al socialismo, 2005.
LÊNIN, V. I. Duas táticas da Social Democracia na revolução democrática
GUNDER FRANK, André, O inimigo Imediato, in O Marxismo na América Latina, uma antologia de 1909 aos dias atuais, org. de Michael Löwy.
LÖWY, Michael. O Marxismo na América Latina, uma antologia de 1909 aos dias atuais.
MARINI, Ruy Mauro. Dialética da Dependência.
______, idem. Vida e Obra.
OLIVEIRA, Venâncio de. Crisis Global y el problema de la soberania alimentaria en El Salvador. CEICOM, 2009.

terça-feira, 21 de abril de 2009

G-20: SU AGENDA Y LA NUESTRA

Josep Maria Antentas
Esther Vivas


8 abril 2009/Agencia Latinoamericana de Informacion (ALAI-AmLatina) http://alainet.org Email: info@alainet.org

ALAI AMLATINA, 07/04/2009, Barcelona.- Si algo ha caracterizado a la reciente cumbre del G20 en Londres es la grandilocuencia de las declaraciones de sus protagonistas, empeñados en dar trascendencia histórica a sus decisiones y en buscar frases de impacto. ¿Pero que hay detrás de los acuerdos anunciados y de las políticas seguidas por los gobiernos desde el estallido de la crisis? En palabras del respetado geógrafo David Harvey “lo que están intentando hacer es reinventar el mismo sistema (...). El razonamiento fundamental que se están planteando es, ¿cómo podemos reconstituir el mismo tipo de capitalismo que hemos tenido en los últimos treinta años en una forma ligeramente más regulada y benevolente?”.

Los acuerdos de la cumbre profundizan las políticas hasta ahora adoptadas por sus integrantes para hacer frente a la situación. La declaración final mantiene el compromiso del G20 con las bases del modelo de globalización neoliberal y sus instituciones. Se reafirma la necesidad de seguir impulsando la liberalización del comercio mundial y las inversiones en el marco de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y de evitar medidas que limiten la circulación de capitales.

Se señala la necesidad de dar un nuevo protagonismo al Fondo Monetario Internacional (FMI) receptor de la anunciada inyección de 500.000 millones de dólares. Esto supone el enésimo intento de restablecer la credibilidad y las funciones de uno de los símbolos y pilares institucionales del actual modelo de globalización. Reforzar el rol del FMI, en el ojo del huracán desde su nefasto papel en la crisis financiera asiática de 1997, es toda una declaración de intenciones.

En el terreno del sistema financiero los acuerdos anunciados están lejos de suponer cambios estructurales, a pesar del anuncio de más medidas regulatorias y de control que buscan evitar los desmanes recientes. Los rescates a entidades financieras continuarán como hasta ahora. La retórica y la presión contra los paraísos fiscales se endurece pero no se anuncian medidas concretas en dirección a su desaparición efectiva. Tampoco hay propuestas claras referentes a la regulación de los salarios de los directivos de las grandes empresas. Más allá de algunas medidas que puedan paliar la indignación popular ante situaciones escandalosas, lo cierto es que no se vislumbra ningún cambio sustancial de la dinámica que ha comportado la explosión por arriba de las remuneraciones de los altos cargos y el aumento espectacular del diferencial entre sus salarios y los de los trabajadores medios.

En definitiva, como señalan Éric Toussaint y Damien Millet, miembros del Comité por la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM), los acuerdos de la cumbre representan “un pequeño retoque de pintura en un planeta en ruinas (...). El G20 vigilará para que se preserve lo esencial de la lógica neoliberal. Los principios son de nuevo apuntalados, aunque su fracaso esté claro”.

El sentido de las políticas de los principales gobiernos del mundo es claro: hacer pagar el coste de la crisis a los sectores populares e intentar apuntalar el modelo actual con tímidas reformas que aseguren su viabilidad. Frente a ello es necesario plantear otra agenda portadora de una lógica de ruptura con el actual orden de cosas. “Cambiar el mundo de base”, como reza la conocida estrofa de la Internacional, aparece hoy como más necesario que nunca. La declaración de la asamblea de los movimientos sociales aprobada en el pasado Foro Social Mundial de Belem traza lo que pueden ser las líneas maestras de una agenda alternativa de salida a la crisis sistémica contemporánea: “Tenemos que luchar, impulsando la más amplia movilización popular, por una serie de medidas urgentes como: la nacionalización de la banca sin indemnización y bajo control social; reducción del tiempo de trabajo sin reducción del salario; medidas para garantizar la soberanía alimentaria y energética; poner fin a las guerras, retirar las tropas de ocupación y desmantelar las bases militares extranjeras; reconocer la soberanía y autonomía de los pueblos, garantizando el derecho a la autodeterminación; garantizar el derecho a la tierra, territorio, trabajo, educación y salud para todas y todos; democratizar los medios de comunicación y de conocimiento.”

Es el momento de profundizar y radicalizar las alternativas, en el sentido de ir a la raíz de los problemas, de apuntar hacia el “núcleo duro” del actual sistema económico, y no de conformarse con retoques cosméticos, la “moralización” del capitalismo o, simplemente, la domesticación de sus “excesos” neoliberales. Así ha quedado patente en las demandas de las manifestaciones celebradas en Londres y en todo el mundo en el marco de la Semana de Acción Global acordada en Belem.

Aunque Gordon Brown afirmara en vísperas de la cumbre haber entendido el mensaje de los manifestantes en Londres, en realidad entre las políticas del G20 y las demandas expresadas en las movilizaciones se enfrentan dos lógicas irreconciliables. En palabras de Daniel Bensaïd: “La del beneficio a cualquier precio, el cálculo egoísta, la propiedad privada, la desigualdad, la competencia de todos contra todos, y la del servicio público, los bienes comunes de la humanidad, la apropiación social, la igualdad y la solidaridad”. Para nosotros la elección es clara.

- Josep Maria Antentas es profesor de sociología de la Universidad Autónoma de Barcelona. Esther Vivas es miembro del Centro de Estudios sobre Movimientos Sociales (CEMS)-Universidad Pompeu Fabra. Ambos son militantes de Izquierda Anticapitalista y de Revolta Global-Esquerra Anticapitalista. (Este artículo aparecido en Público, 07/04/09)