Mostrando postagens com marcador anticomunismo. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador anticomunismo. Mostrar todas as postagens

terça-feira, 6 de agosto de 2019

Mercosul, Brasil/"O bolsonarismo é o neofascismo adaptado ao Brasil do século 21"


3 agosto 2019, Resistir.info (Portugal) https://www.resistir.info/brasil/loff_29jul19.html

por Manuel Loff
entrevistado por Ricardo Viel
A Pública (Brasil)

Manuel Loff tinha nove anos quando um grupo de capitães e soldados portugueses, cansados de serem mandados à África para uma guerra sanguinária contra os movimentos de libertação das colônias, derrubou uma ditadura que já durava 41 anos – a mais longeva da Europa. A lembrança mais viva que tem daquele dia 25 de abril de 1974, quando a Revolução dos Cravos colocou fim ao regime salazarista (fundado por António de Oliveira Salazar), é do irmão, que tinha 14 anos, bêbado, a gritar: "Já não vou para a guerra!".

Há pouco tempo uma amiga de infância fez Loff recordar que com 10 anos ele escreveu e dirigiu uma peça de teatro para ser encenada pelos colegas da escola. O tema era os últimos dias de Hitler no bunker. "A mim próprio me surpreende, não sei como cheguei até lá com essa idade", confessa. Quando era criança, o pai lhe contava histórias sobre a Guerra Civil Espanhola. Ainda garoto, ia a bibliotecas tomar emprestados livros sobre as Grandes Guerras e

terça-feira, 25 de agosto de 2015

Brasil/POR QUE A DIREITA SAIU DO ARMÁRIO?

23 agosto 2015, Blog do Emir http://cartamaior.com.br/?/Blog/Blog-do-Emir (Brasil)

por Emir Sader

Essas manifestações são a prova mais eloquente que os governos do PT não amaciaram a luta de classes, mas a acirraram.

Quando se usa essa expressão, não se está querendo dizer que ela estivesse escondida até recentemente. A direita, na era neoliberal, no Brasil, é representada pelos tucanos e seus aliados e sempre esteve ocupando o campo político como alternativa aos governos do PT.

O que há de novo é a consolidação de um setor de extrema direita na classe média, que teria colocado recentemente as manguinhas pra fora, constituindo-se no fator novo no cenário politico nacional. E que parece que veio para ficar.

Sem discutir a tese da Marilena Chauí – que esse setor insiste em confirmar – de que a classe média seria fascista, é inegável que pelo menos um setor dela assume teses fascistas e o faz da maneira mais escancarada, quase como

quinta-feira, 20 de março de 2014

Brasil/REFLEXÕES SOBRE UM GOLPE

17 março 2014, Pátria Latina http://www.patrialatina.com.br (Brasil)

Por Mauro Santayana, na Rede Brasil Atual

A arquitetura das pirâmides e os guerreiros de terracota do primeiro imperador da China são evidências de que, desde a antiguidade, a ideia de vencer a morte – e se deslocar no tempo – sempre fascinou o espírito humano. Seria ótimo se pudéssemos – como descrito no livro The Time Machine, de H.G. Wells (de 1895) – também voltar ao passado e corrigir nossos erros, para garantir uma vida melhor no presente ou no mais remoto futuro. A ciência moderna tem desmentido essa possibilidade. Há, no entanto, outras maneiras de estabelecer pontes entre antes e agora, sem o recurso a outras dimensões, como hipotéticos “buracos de minhoca” ou “dobras” no espaço-tempo einsteiniano.

A História, por exemplo, mescla, com naturalidade e ironia, o passado e o presente, e, bruxa ou fada, surpreende e enfeitiça, burlando-se dos sonhos, esperanças, desventuras, dos indivíduos, povos e nações, que participam da caminhada desta nossa pobre espécie em sua ingente jornada para o futuro.

Completam-se, neste mês, os primeiros 50 anos do golpe militar de 1964. Pela forma como foi engendrado e deflagrado, com a participação de uma potência estrangeira – a cada dia crescem as provas e evidências do envolvimento norte-americano –, o golpe já deveria, há muito, ter sido condenado. Pelos abusos cometidos desde o primeiro momento, e que se multiplicaram depois com o fortalecimento do radicalismo antidemocrático e da repressão mais sanguinária, era para se tratar de um episódio já execrado pela sociedade brasileira.

A geração que levou o povo às ruas nas memoráveis campanhas das

segunda-feira, 27 de fevereiro de 2012

Cuba/UNA BASE DE OPERACIONES ANTICASTRISTA EN ARGENTINA RECIBE FONDOS VINCULADOS A LA CIA

27 febrero 2012/Cubadebate, Contra el Terrorismo Mediático http://www.cubadebate.cu (Cuba)

(Foto: Gabriel Salvia, Presidente de Cadal)

Por Gustavo Veiga
 
Página 12, Argentina

Cadal es la sigla con que se conoce al Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina. Una fundación que hizo pie en nuestro país el 26 de febrero de 2003 y quedó legalizada un par de meses después. Por la cantidad de eventos que realiza, esta organización se muestra tan activa como su presidente, Gabriel Constancio Salvia, un periodista itinerante de 47 años que también figura registrado como importador en Uruguay, donde la ONG tiene su segunda sede.

Su currículum indica en la segunda línea que “desde 1992 se desempeña en la dirección de entidades sin fines de lucro”. También que se vinculó con “la actividad partidaria desde marzo de 1983″. Pero no menciona cuáles son las entidades ni aclara en qué fuerza política. De sus textos y ponencias se desprende un cerril anticomunismo que revelan sus análisis sobre el gobierno cubano.

La ONG sintoniza muy bien con el pensamiento de su jefe: critica con dureza a los gobiernos de países como Venezuela, Bolivia, Ecuador y la Argentina. En un editorial previo a las últimas elecciones se quejaba “del absolutismo” de Cristina Kirchner y de que su modelo “es piantavotos y espanta inversores”.

Cadal se define en su nutrida página web como “una voz clara y constante en la promoción de la democracia, el fortalecimiento de las instituciones y el progreso económico y social de América latina”. Entre ese enunciado y otros datos que brinda deja evidencias de dónde viene y hacia dónde va.

Su estrecha relación con dos entes como la Usaid (Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional) y la NED (Fundación Nacional para la Democracia) que la financian, la aproximan demasiado al exilio anticastrista de Miami. Nueve de los dieciséis libros que publicó en sociedad con distintas fundaciones y editoriales tratan sobre temas cubanos.

La secretaria de la fundación, María Teresa Reviriego, preside la Comisión Pro Derechos Humanos en Cuba con sede en la calle Tucumán 843, de la Capital Federal.La NED, sigla en inglés de la National Endowment For Democracy, fue creada por Ronald Reagan y tiene entre sus integrantes a Terence Todman, el ex embajador de Estados Unidos en la Argentina durante el primer gobierno de Carlos Menem, y Francis Fukuyama, el politólogo norteamericano de origen japonés que vaticinó el fin de la historia y que veinte años después sigue jugando al augur: acaba de presagiar el final de la Eurozona. En 2011, la NED publicó en su página oficial que le aportó a Cadal 60 mil dólares.

Sus fondos a discreción suelen promover todo tipo de iniciativas contra Cuba.Cuando demanda recursos para sostenerse, organiza programas como Good bye Lenin (La experiencia socialista en Europa Central y Oriental, transiciones a la democracia y lecciones para América Latina) o presentar publicaciones de los cubanos anticastristas Huber Matos o Carlos Alberto Montaner, que visitaron Buenos Aires en 2005, Cadal propone cuatro alternativas para sus aportantes: la suscripción al programa de análisis político y económico regional; donaciones al fondo de becas emprendedoras de las ideas; la suscripción como miembro adherente o ser sponsor de los foros que convoca. Acepta cuotas desde cien pesos mensuales a mil anuales y quienes pagan reciben las publicaciones impresas de la fundación y son invitados especiales a sus foros en Buenos Aires, Rosario, Montevideo y Punta del Este.

Bodegas San Huberto, la empresa que preside Leonardo Spadone, hijo de Carlos, el conocido empresario teatral que se diversificó a otros rubros, es un auspiciante permanente de los eventos que desarrolla Cadal. Pero sus críticos señalan que recibe estímulos económicos por vías más informales: mencionan sin reservas a la CIA.

Martha Lidia Ferreira, una uruguaya que es licenciada en Geopolítica e integrante de Blogueros y Corresponsales de la Revolución, asegura que “Cadal recibe su mayor porcentaje de dinero para sus acciones de manos de las sucursales de la CIA para la región: la fundación Atlas, la Fupad (Fundación Panamericana para el Desarrollo), la Usaid y la NED”, entre otras entidades.

Cadal sostiene que Latinoamérica “atraviesa por una etapa crítica en su desarrollo”. No obstante, elogia los avances de las instituciones en Brasil, Chile, México (un país que en seis años sufrió casi 50 mil homicidios en la lucha contra el narcotráfico), Colombia y Uruguay. En un segundo grupo que encuentra “grandes dificultades para lograr el desarrollo sostenido” incluye a Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y la Argentina porque, según la fundación, algunos de estos países registran “la ausencia de las libertades más básicas” y otros, “importantes atropellos a la propiedad privada que demoran el establecimiento de las condiciones para el progreso como lo es, por ejemplo, la confiscación de fondos de pensiones producida en Argentina”.

La fundación, cuyo número de inscripción en la Inspección General de Justicia (IGJ) es 1717869, presenta trámites con regularidad ante ese organismo como balances y declaraciones juradas. La última data del 29 de julio pasado. El ex inspector general designado por el gobierno de la Alianza, Guillermo Enrique Ragazzi, firmó la autorización para la funcionara durante la presidencia de Eduardo Duhalde, el 6 de mayo de 2003.

Veinte días después, Fidel Castro daba un recordado discurso en las escalinatas de la Facultad de Derecho de la UBA. A Salvia, como confesaría días más tarde, el viaje del líder cubano lo “tomó por sorpresa”. Una extraña coincidencia entre el nacimiento de Cadal y aquella histórica presencia en Buenos Aires.

quinta-feira, 27 de agosto de 2009

Paraguai/UM ANO DE AMBIGUIDADES

Acordo com o Brasil dá mais fôlego a Fernando Lugo, que chega ao primeiro ano na presidência com contradições e dificuldades em administrar um Estado controlado há décadas pelo Partido Colorado

21 agosto 2009/Brasil de Fato http://www.brasildefato.com.br

Daniel Cassol, correspondente em Assunção (Paraguai)

Após fechar um acordo com o Brasil sobre a energia da binacional Itaipu, o presidente do Paraguai, Fernando Lugo, fez um pronunciamento solene em frente ao Palácio de Governo. Era 25 de julho. Com menos de um ano de negociações, o país chegava a um acordo esperado há três décadas. Mas a referência ao passado mirava o futuro: próximo de completar os primeiros doze meses na presidência, Lugo recuperava fôlego, calava críticas e abria uma nova etapa para o seu até então fragilizado governo.

“Evidentemente que o acordo tranquilizou muito o ambiente. Gerou um ambiente mais propício para o diálogo”, admite Enrique Salim Buzarquis, presidente da Câmara dos Deputados pelo Partido Liberal Radical Autêntico (PLRA).

Lugo, ex-bispo convertido em candidato a presidente por consenso de diferentes movimentos sociais e partidos de esquerda, aliou-se ao tradicional PLRA, instituição com mais de cem anos de existência, e assumiu a presidência do Paraguai em 15 de agosto de 2008 com o desafio de promover “el cambio” num Estado controlado há 60 anos pelo Partido Colorado. A tarefa não vem sendo fácil.

Lugo faz um governo ambíguo. Promove avanços nas políticas sociais e no combate à corrupção, além de uma postura séria nas relações internacionais, o que levou não só ao acordo histórico com o Brasil mas a uma nova imagem do país no exterior.

“Na luta contra a corrupção, ganhamos um respeito internacional, e em um ano de governo não há nenhum indício de casos de corrupção na presidência e nos ministérios. A segunda conquista é o acordo que conseguimos com Itaipu, que foi histórico”, resumiu o presidente, em entrevista a rádios comunitárias no Equador, durante a última reunião da Unasul (União das Nações Sul-Americanas).

Sem rumo
Por outro lado, Lugo cede às pressões do agronegócio, vacila em temas estratégicos como a reforma agrária e, para melhorar a atribulada relação com o Congresso, acena aos partidos conservadores.

Assim, é forte no Paraguai a ideia de que o presidente não tem uma linha política clara de atuação. “Existem problemas complexos que impedem que ele tenha uma linha de ação mais concreta. O que estamos vendo é uma situação em que, ideologicamente, há sinais à esquerda, sem deixar de dar uma mão à direita”, afirma o sociólogo José Nicolás Morinigo, ex-senador pelo Partido País Solidário, que na última eleição tentou voltar ao Congresso pelo Partido do Movimento ao Socialismo (P-MAS).

Ideia que é compartilhada por setores de oposição a Lugo. Héctor Cristaldo, presidente da União de Grêmios de Produtores (UGP), que reúne todas as entidades do agronegócio no país, diz que o governo não tem rumo. “Não há nenhum avanço. Há mais dúvidas que certezas. Um ministro diz uma coisa, no dia seguinte outro ministro lhe contradiz. Não há rumo. É muito difícil trabalhar assim”, afirma.

Se de fato o governo não tem rumo, os ruralistas paraguaios colaboraram para isso. Ameaçando com a realização de um “tratoraço”, que por fim não aconteceu, a UGP obrigou Lugo a derrubar seu decreto que regulava a utilização de agrotóxicos. A medida, uma das mais emblemáticas do primeiro ano de gestão, gerou descontentamentos entre os camponeses e mostrou que as dificuldades são muitas e que, ao que parece, Lugo não tem muita disposição para enfrentá-las.

“Quem exerce o poder real são as oligarquias, e eles estão trabalhando para manter seus privilégios”, diz o dirigente camponês Belarmino Balbuena. “Estamos preocupados porque houve muitas promessas, mas não sabemos se Lugo está mais próximo da direita ou da esquerda. O que se nota até hoje é que a direita está rodeando o governo”, avalia.

Como prega sua formação católica, Lugo parece não ter mesmo vocação para o conflito. Recentemente, lançou a ideia de realizar uma consulta popular e recuou após a reação negativa do Congresso e da imprensa, deixando para que os setores de esquerda levassem adiante a proposta. Derrotada no Parlamento a aprovação do Imposto de Renda, que não existe no Paraguai, o presidente iniciou uma aproximação que incluiu diálogos com o Partido Colorado e com o UNACE, partido do general Lino Oviedo.

Realidade complexa
Por outro lado, essa postura pode ser a mais adequada diante da complexa realidade política paraguaia, com marcas profundas das seis décadas de domínio do Partido Colorado, tradição recente de golpes e uma polaridade expressa na emergência de um suposto grupo guerrilheiro chamado Exército do Povo Paraguai (EPP), cuja existência, mesmo duvidosa, tumultua o ambiente político no país.

No episódio do reconhecimento de seu filho – as outras duas denúncias ainda não se confirmaram –, Lugo teve sua credibilidade abalada e foi ameaçado inclusive de impeachment. O próprio vice-presidente, Federico Franco, do PLRA, contribui para a instabilidade do governo. Recentemente, diante de rumores de que o presidente estaria doente, Franco respondeu simplesmente que estava pronto para assumir.

Transformando o “antichavismo” no “anticomunismo” do século 21, a direita paraguaia acossa o governo Lugo. A política econômica é conservadora e a reforma agrária será deliberadamente lenta. “Nenhum país na América Latina fez uma reforma agrária que tenha levado um ano, cinco anos. Nosso plano de reforma agrária termina em 2023”, disse o próprio presidente, no Equador.

Sem condições ou mesmo disposição para grandes rupturas, Lugo prioriza o fortalecimento de políticas sociais, para combater a pobreza no país, mas, ao mesmo tempo, não consegue controlar a Polícia Nacional, que segue reprimindo manifestações camponesas, como nos últimos governos. Transformar o Estado paraguaio não é uma tarefa a ser concluída em um ano de governo.

Por isso, o presidente parece apostar em transformações possíveis nas instituições. Aos poucos, vai testando a possibilidade de uma reforma na Constituição, algo que ainda está no horizonte distante.

Novo fôlego
Passada a turbulência dos primeiros meses de governo, e fortalecido com o acordo obtido com o Brasil – politicamente importante, mas que também representará um acréscimo considerável no orçamento do país –, Fernando Lugo tem um pouco mais de fôlego para levar adiante essas mudanças.

No meio desse complicado jogo político, a frágil esquerda paraguaia começa um processo de unidade para respaldar transformações mais profundas. Não está em discussão se o governo está em disputa ou não. Ambíguo e conciliador, assim é o governo Lugo.

“Esse é o Lugo, não é mais nem menos do que é. E ele somente vai ter posições políticas mais fortes quando o movimento popular unificado exija com maior força e conduza este processo. Se não, não há disputa”, afirma Rocío Casco, presidente do P-MAS. (leia entrevista)

Para ela, é preciso compreender as contradições do processo paraguaio e aproveitar o momento para se organizar: “Não vai ser um governo socialista, mas, compreendendo a história paraguaia, podemos ter alguns avanços. Não que as pessoas vão confiar nas instituições burguesas, mas que olhem o socialismo como uma opção real de mudança. Se nós conseguirmos avançar nesses objetivos, podemos dizer muito obrigado, presidente Lugo”.

Leia mais:

Que ganhem os povos
Em Entrevista ao Brasil de Fato, Ricardo Canese, especialista paraguaio avalia acordo energético entre Brasil e Paraguai

“Quem espera um sinal de Lugo, está perdendo seu tempo”
Presidente de um dos partidos de esquerda que integra a aliança que elegeu o ex-bispo, Rocío Casco faz um balanço sobre seu governo e analisa o papel das organizações sociais no processo

Forças sociais se mobilizam por mudanças
No momento em que governo Lugo completa um ano, movimentos e partidos de esquerda saem às ruas para, ao mesmo tempo, apoiar e pressionar o presidente

Os avanços e retrocessos da gestão Lugo
Na semana que antecedeu o aniversário de um ano do governo do ex-bispo paraguaio, o Brasil de Fato realizou uma série de entrevistas de avaliação de sua administração