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quinta-feira, 25 de julho de 2013

Patria Grande, Bolivia/Comienza seminario sobre defensa con presencia de países del Alba



25 julio 2013, Prensa Latina http://www.prensa-latina.cu (Cuba)



La Paz (PL) --- Un seminario internacional sobre Seguridad y Defensa se inicia hoy en la ciudad de Santa Cruz, promovido por el Ejército boliviano y en el cual participan los países de la Alternativa Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (Alba).

El general Fernando Zeballos, comandante general del Ejército boliviano, informó que

sábado, 29 de agosto de 2009

Cumbre de UNASUR/Chávez insta a Uribe a presentar documento de convenio militar con EE.UU.

28 agosto 2009/TeleSUR http://www.telesurtv.net

Chávez recordó que la región se ha visto obligada a realizar convenios con países europeos y asiáticos debido al bloqueo que mantiene Estados Unidos en cuanto material militar, específicamente con la venta de repuestos de aviones.

El presidente de Venezuela; Hugo Chávez, instó este viernes en la Cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) en Bariloche (sur), Argentina, a que su homólogo colombiano Álvaro Uribe, presente el documento del acuerdo militar con Estados Unidos sobre la instalación de siete bases en Colombia.

Chávez insistió en la "necesidad" de que Uribe presente el "documento integral" o que al menos "lo adelante para salir de tantas dudas e incógnitas que, por lo menos, tiene Venezuela".

El presidente venezolano reclamó que la región se ha visto obligada a realizar convenios con países europeos y asiáticos debido al bloqueo que mantiene Estados Unidos en cuanto material militar, específicamente con la venta de repuestos de aviones.

El mandatario mencionó que se le ha acusado de que China y Rusia han intervenido en Venezuela, pero aclaró que tuvo que acudir a ellos debido a que EE.UU no le ha vendido los repuestos de los aviones que usa para patrullar sus fronteras y otras aéreas.

Agregó que no por eso tienen que acusarnos de injerencia de estos dos países en la región, "porque en Venezuela ni China ni Rusia tienen bases".

Informó que estas naves "están paradas" porque "tienen prohibido vendernos los repuestos", al referirse a aviones Tucanos y F-16.

Dentro de su intervención, el presidente presentó un documento llamado Libro Blanco del Comando de la Unidad Aérea y la Estrategia Global de Bases de Apoyo del Gobierno de Estados Unidos, con lo que sustentó su denuncia de la pretensión de intervención de la nación norteamericana en varias regiones del mundo, especialmente de suramerica.

En el documento leyó algunos fragmentos en donde sustentó las intenciones de Estados Unidos en la base colombiana de Palanqueros, la cual sale en una lista de varias localidades en el mundo en donde se desea presencia militar.

Este es un informe que manejan las fuerzas militares estadounidenses instalarán una parada intermedia al este de Brasil para que los aviones utilizados en las bases militares puedan tener acceso al combustible disponible en la zona.

"Ustedes saben que aquí se está hablando de guerra", reiteró Chávez ante sus colegas luego de hacer una pausa en la lectura de los documentos.

Sin embargo, el presidente ha aclarado que la relación política con Brasil "no favorece los acuerdos necesarios para esta acción".

segunda-feira, 24 de agosto de 2009

LA PRESIDENCIA IMPERIAL DE OBAMA

21 agosto 2009/TeleSUR http://www.telesurtv.net

Por: Carlos Rivera Lugo *

Las palabras de Obama chocan no sólo con la experiencia histórica del intervencionismo militar estadounidense en la región sino que también con los juicios informados de expertos en la materia. La realidad nos dice que muy lejos del respeto prometido a la soberanía de nuestros pueblos, lo que persigue el nuevo mandatario estadounidense es, en el fondo, la misma hegemonía imperial de siempre.

Si hay algo que debe quedar meridianamente claro, a base de la experiencia habida durante los primeros siete meses del gobierno de Barack Obama, más allá de la retórica democrática, éste ha optado en última instancia por presidir el proyecto imperialista estadounidense.

La tradición imperial estadounidense siempre se ha revestido, en el fondo, con ropajes democráticos. Es la ya notoria política del garrote y la zanahoria, por un lado hablando suavemente y, por otro lado, esgrimiendo el garrote. Sus invasiones, ocupaciones o agresiones militares siempre se han hecho en nombre de la libertad, sea la del pueblo que es víctima de la acometida o la del pueblo estadounidense. De ahí, por ejemplo, la expansión de la guerra en Afganistán, los ataques aéreos sobre el territorio soberano de Pakistán, las ejecuciones extrajudiciales de enemigos, la pretensión de justificar la detención indefinida de presos sin garantías del debido proceso de ley o la esencial continuidad de la guerra y sus propósitos expoliadores de los recursos naturales en Irak. Incluso, en los casos de las operaciones militares en Irak, Afganistán y Pakistán, se sigue justificando las muertes de civiles inocentes como ''daños colaterales''.

La política exterior del gobierno de Obama ha sido esencialmente la misma seguida bajo la segunda administración de George W. Bush, sugiere el prominente intelectual estadounidense Noam Chomsky: ''Es una continuación de las mismas políticas…No hay indicación alguna de que Obama vaya a cambiar estas políticas. De hecho en algunas instancias él ha tomado una posición más agresiva, como con Afganistán y Pakistán''. Y añade: ''Se reducirán el número de violaciones más extremas a la ley y a la constitución, llevadas a cabo por la Administración Cheney-Bush; como las torturas en Guantánamo o la vigilancia ilegal, pero prácticamente cualquiera de los candidatos, incluso McCain, hubiese hecho lo mismo. Esta administración será menos confrontacional con el resto del mundo, pero va a seguir las mismas políticas''.(1)

Otro ejemplo de la continuidad de las políticas imperiales es la controvertible expansión de la presencia militar estadounidense en Colombia. Ello contrasta marcadamente con la opinión crítica vertida por Obama durante su campaña electoral contra el gobierno colombiano y sus Fuerzas Armadas por sus notorias violaciones a los derechos humanos en el país suramericano.

Apenas, en octubre de 2003, un informe de la Oficina de Contraloría Gubernamental (GAO, por sus siglas en inglés) concluyó que el Plan Colombia de lucha contra las drogas no había producido los resultados vaticinados. No sólo no había reducido el problema, sino que la producción de drogas –según confirman datos de la Organización de las Naciones Unidas- se había incrementado, lo que a todas luces hacia imperativo un cambio de estrategia. En fin, el Plan Colombia es un rotundo fracaso. De ahí que el GAO recomendó que se procediera a ponerle fin y pasarle al gobierno colombiano toda la responsabilidad por la continuación de las actividades propias de dicho programa.

Sin embargo, Obama aparece ahora haciendo caso omiso de las recomendaciones del cuerpo fiscalizador estadounidense. Incluso, ha pretendido despachar las legítimas críticas latinoamericanas al oscuro acuerdo que le daría al Pentágono estadounidense acceso a seis bases militares en Colombia, como pura ''retórica antiyanqui''. Insiste en que lo único que está haciendo Washington es actualizando el presente acuerdo de seguridad que hay con Colombia.

Las palabras de Obama, sin embargo, chocan no sólo con la experiencia histórica del intervencionismo militar estadounidense en la región sino que también con los juicios informados de expertos en la materia. Por ejemplo, según declaraciones dadas por Joy Olson, directora de la Oficina de Washington para América Latina (WOLA, por sus siglas en inglés) a la BBC, la presencia de soldados estadounidenses en bases colombianas no es necesaria: ''Si EE.UU. lo que quiere hacer son actividades antidrogas y el seguimiento de vuelos con drogas que se dirijan a EE.UU., se puede cumplir esa función sin necesidad de tener derechos de uso de bases''.

De ahí la insistencia de los mandatarios de Venezuela, Bolivia, Ecuador y Brasil, entre otros, en que el controvertible acuerdo Obama-Uribe persigue, en última instancia, la fracturación de los procesos de cambio vividos en la América nuestra en el presente siglo, sobre todo la creciente integración y unión política y económica regional sobre bases independientes de Washington.

El Plan Colombia forma parte desde sus inicios de una estrategia regional que fue diseñada por el Departamento de Defensa durante la presidencia de Bill Clinton. A partir de ésta se procedió a la instalación de una red de bases militares, con Colombia como su foco central, y cuyo fin último es la guerra de contrainsurgencia en la región. Bajo Clintón se fue desdibujando la diferencia operacional entre la lucha contra las drogas y las actividades de contrainsurgencia. La red incluía, entre otras instalaciones, las bases de Roosevelt Roads (Puerto Rico), Manta (Ecuador), Comalpa (El Salvador), Reina Beatriz (Aruba), Hato Rey (Curazao), Guantánamo (Cuba) y Soto Cano (Honduras). En esta última opera la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo, adscrita al Comando Sur. A éstas habría que sumar la base de Mariscal Estigarribia (Paraguay). Ya en el 2008, esta red de dispositivos de intervención fue reforzada con el relanzamiento de la Cuarta Flota de la Marina de Guerra estadounidense para patrullar los mares alrededor de la América nuestra, sobre todo ante la pérdida de su base naval de Roosevelt Roads en Puerto Rico.

El nuevo siglo trajo algunas inesperadas amenazas a la estrategia regional del Pentágono, sobre todo ante el progresivo giro a la izquierda que se ha vivido en la región. En particular, el gobierno del Presidente Rafael Correa decidió no renovar el contrato para la permanencia de la base estadounidense en Manta, donde luego de varios años de la presencia militar yanqui allí ésta se ha convertido en el principal puerto de exportación de la droga en dicho país. A esto se le sumó la propuesta hecha por el presidente hondureño Manuel Zelaya para convertir la base de Estados Unidos en Soto Cano en un aeropuerto comercial, hecho éste que explica las complicidades que van saliendo a la luz entre el gobierno de Washington y los protagonistas del golpe contra Zelaya.

Precisamente, si hay algo que evidencia el caso del golpe en Honduras es la puesta en marcha de una estrategia de reversión de los cambios que se han ido produciendo en la América nuestra. A ello hay que añadir el Plan Mérida y la implantación desde México de una estrategia de seguridad dirigida más específica contra los procesos de cambio en la América Central, así como para apuntalar a un aliado percibido crecientemente como Estado fallido.

Según el sociólogo estadounidense James Petras, bajo el gobierno de Obama se implanta ''una política de reforzamiento, de revertir los avances'' de la izquierda en la región. La actual escalada militarista de Obama pretende intimidar a los gobiernos de la América nuestra y debilitar el apoyo a los procesos de cambio. Abunda Petras: ''Todo la política exterior está controlada desde el Consejo de Seguridad Nacional. Esta presente Obama, la CIA y el Pentágono. Esta política de militarización en Colombia es de revertir el progreso en América Latina, de reprimir los movimientos sociales, particularmente con la crisis económica''.(2)

Sin embargo, los hechos hablan con mayor contundencia que las palabras. En una clara refutación al ropaje retórico usado por Obama en relación a la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo, se ha dado a conocer la denuncia contenida en un informe que circula en Washington que advierte, según fuentes del Ejército de Estados Unidos, sobre la creación de una especie de ''Cartel del Comando Sur''. Esta seria imputación surge a raíz de varios incidentes de conocimiento público que han evidenciado la participación de instructores militares y paramilitares estadounidenses con el narcotráfico colombiano. Aún así, Obama se alinea con la estrategia imperial de reposicionar el Comando Sur como eje de su política exterior hacia la región. Aún así, refuerza su alianza con el gobierno derechista de Álvaro Uribe, no empece su notoria reputación represiva.

En fin, la nueva era prometida por Obama en las relaciones entre Estados Unidos y Nuestra América, va quedando sólo en palabras. La realidad nos dice que muy lejos del respeto prometido a la soberanía de nuestros pueblos, lo que persigue el nuevo mandatario estadounidense es, en el fondo, la misma hegemonía imperial de siempre. Que nadie se haga de ilusiones: Obama ha optado finalmente por gobernar como presidente del imperio.

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Notas:

(1) Miguel Vera, ''Entrevista a Noam Chomsky: La política exterior de Obama será como la segunda administración Bush'', www.rebelion.org , 11 de agosto de 2009.

(2) Sara Leukos, ''Entrevista con James Petras: Obama en Colombia, una política neo-militarista'', www.rebelion.org , 18 de agosto de 2009.

* Carlos Rivera Lugo -- El autor es Catedrático de Filosofía y Teoría del Derecho y del Estado en la Facultad de Derecho Eugenio María de Hostos, en Mayagüez, Puerto Rico. Es, además, miembro de la Junta de Directores y colaborador permanente del semanario puertorriqueño ''Claridad''.

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segunda-feira, 22 de junho de 2009

Los estrechos lazos de colaboración entre organismos represivos de EEUU y los chilenos

Por: País Mapuche*

22 junio 2009/Fuente: TeleSUR http://www.telesurtv.net

"La inteligencia norteamericana "mantiene contacto regular con las instituciones encargadas de la aplicación de la ley en Chile, para obtener información sobre la situación de la zona de conflicto y las actividades de la Coordinadora Arauco Malleco".

Indirectamente EEUU reconoce su ayuda y participaciòn en la estrategia de la represión al movimiento Mapuche (y probablenente a otras organizaciones ciudadanas). La información señala que el Departamento de Estado emitió un informe el pasado 30 de abril, sobre ''terrorismo en el mundo'' durante el año 2008, donde señalan que su espionaje ''se encuentra monitoreando las actividades de la Coordinadora Arauco Malleco''.
En el informe aseguran que la organización mapuche se estaría organizando y que ha demostrado ''una utilización más profesional de las armas y sus tácticas''. Precisan además:
''Las agencias estadounidenses de aplicación de la ley que trabajan en la embajada, continuaron monitoreando a la Coordinadora Arauco Malleco (CAM), un grupo indígena mapuche violentista del sur de Chile que ha quemado campos y ha atacado a la policía por las tierras que reclama como suyas''.
También se haría referencia a los vínculos que la policía chilena investiga entre los mapuche y otros pueblos de Latinoamérica y Europa (ver aquí Entre la colaboración, la intromisión y la sujeción).
En ese sentido reconocerían además que la inteligencia norteamericana ''mantiene contacto regular con las instituciones encargadas de la aplicación de la ley en Chile, para obtener información sobre la situación de la zona de conflicto y las actividades de la Coordinadora Arauco Malleco''.
Sobre la Agencia Nacional de Inteligencia (ANI), el informe sostiene que se mantiene como ''como un cuerpo analítico, remitiendo la mayor parte de las tareas de recolección y de operación a las agencias de aplicación de la ley y de investigación''.

Relaciones con el FBI
Pese a que las declaraciones del gobierno dicen que no comparten la lectura norteamericana sobre la resistencia mapuche, un grupo de seis fiscales y 20 policías participaron, entre el 16 y 20 de marzo, en una capacitación especial del FBI en técnicas antiterroristas y atentados, llamado programa de Asistencia Antiterrorista (ATA).
Por el Ministerio Público participaron los fiscales Mario Elgueta y Sergio Moya, quienes junto a Miguel Angel Velásquez trabajan excluivamente en reprimir las reivindicaciones mapuche. En la jornada -realizada en Virgina, EEUU-estuvo también presente el fiscal Francisco Jacir, integrante del equipo que indaga los más de 90 bombazos ocurridos en Santiago desde 2004.
El informe destaca que el FBI siguió prestando apoyo a Carabineros, la PDI y aduanas, junto con firmar acuerdos con el Ministerio Público y que las policías chilenas están cooperando en las investigaciones sobre ''terrorismo internacional y los esfuerzos estadounidenses de monitoreo y combate al financiamiento del terrorismo''.

GOPE en coordinación americana
El Grupo de Operaciones Policiales Especiales (GOPE), una unidad de Carabineros integrada por trescientos efectivos bien entrenados, es la principal fuerza de reacción contra el pueblo mapuche. El informe especifica que el GOPE participa anualmente en el Exercise Fuerzas Comando, un comando de operaciones especiales de Estados Unidos para la región sur, que auspició seminarios de operaciones especiales diseñadas para refinar las tácticas, técnicas y procedimientos utilizados por las fuerzas de operaciones especiales represivas.
Al trabajo del GOPE se ha sumado el Equipo de Reacción Táctica (ERTA) de la PDI, quienes - actuando encapuchado- cuentan con entrenamiento de las fuerzas armadas chilenas y un mayor equipamiento en armas y tecnologías.

El gobierno chileno
Ante la innegable colaboración, y para algunos intromisión estadounidense, el gobierno a través del subsecretario del interior, Patricio Rosende, calificó esos informes como ''análisis político'' que ese país entrega hace muchos años.
No muchos están de acuerdo con la liviandad rosendia. Un análisis de CNN Chile lo ejemplifica.

''Eso internacionaliza el conflicto mapuche''
En la Oficina Federal de Investigaciones, el FBI, en Virginia, Estados Unidos, una delegación de Carabineros, Policía de Investigaciones y fiscales chilenos realizaron cursos antisubversivos con especialistas en la materia, provenientes de los organismos de inteligencia norteamericanos entre el 16 y el 20 de marzo pasados. El llamado fiscal antimapuche, Mario Elgueta, quien tiene por trabajo exclusivo investigar y perseguir el movimiento mapuche en la región del Bio Bio, fue uno de los principales participantes en el adiestramiento.
Entre los cursos dictados que radio Bio Bio pudo averiguar está el de ''Investigación en Postdetonación'', junto con ''técnicas y metodologías avanzadas en investigación de acciones terroristas'' en el ámbito de detonación de artefactos explosivos; lo que incluyó la identificación de los detonantes usados en aquellas acciones.
Participaron 10 integrantes de Carabineros y 10 de Investigaciones, más seis fiscales. Entre estos últimos, sólo se ha podido confirmar la presencia del fiscal Mario Elgueta, el mismo que en diciembre pasado recibió una emboscada por parte den organos de resistencia mapuche en el sector de Puerto Choque, lago Lleu Lleu. No se descarta la asistencia de otros persecutores de los movimientos sociales en Chile.

Antecedentes
Este trabajo conjunto con los organismos de inteligencia policial estadounidenses, ha trascendido desde hace ya un tiempo, cuando el entonces subsecretario del Interior, Felipe Harboe, viajó a renovar este tipo de convenios con el imperio capitalista mundial, entre octubre y noviembre del 2008.
Allí Harboe se reunió con personal de las distintas ramas de seguridad del Estado, entre los cuales destacaron las reuniones con el subdirector del FBI, John Pistole, realizada en Quántico, un centro de entrenamiento de ese organismo; con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS); con la Interpol (Policía Internacional); la CSIS (Agencia de Inteligancia Canadiense) y la DEA (Agencia Antidrogas). Además estrechó lazos con el director del comité antiterrorista para Naciones Unidas, Karev Sergey.
En la misma linea, fueron numerosos los trascendidos que evidenciaban las gestiones por todo el continente, del fallecido general director de carabineros José Bernales, quien afianzaba estrategias comunes de combate a los movimientos sociales peligrosos para la estabilidad capitalista.

Trabajo de alto nivel
El trabajo investigativo en la represión de los movimientos sociales con especial ahinco en la lucha mapuche, se viene desarrollando hace muchos años. Los presupuestos públicos destinados crecen cada año, a lo que se suma la coordinación con estrategias comunicacionales que suavicen en la opinión pública la violencia del Estado, distrayendo, ocultando y confundiendo.
Estos datos, para nada nuevos, pero que recién han salido a la luz pública, evidencian el nivel de trabajo al que pueden llegar con facilidad los ''acuerdos'' entre organzaciones de espionaje y represión ''amigas''. Por instrucciones de sus respectivos gobiernos, claro.

* Periódico mapuche (www.paismapuche.org). Difundido por Kaosenlared, comunicación libre (www.kaosenlared.net).
Que citan como fuentes a Radio Bio Bio, diarios El Mercurio, La Tercera, La Segunda y la embajada estadounidense en Chile (www.santiago.usembassy.gov).