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sábado, 5 de outubro de 2019

Abya Yala, Paraguay/"El Gobierno entregó la seguridad paraguaya a EEUU"


Montevideo (Sputnik) — El Gobierno de Paraguay entregó a EEUU la seguridad de este país y la administración de Donald Trump está detrás de la militarización que impulsa ese país latinoamericano, dijo a Sputnik el doctor en derecho internacional Hugo Ruiz Díaz.

"El Gobierno entregó la seguridad paraguaya a EEUU, tanto interior como exterior, incluyendo la política exterior, el país está absolutamente subordinado (...) El que está detrás de la militarización que sufre el país es EEUU", dijo Ruiz Díaz, académico de la Universidad Católica de Paraguay.

Desde el 21 de septiembre, efectivos de las Fuerzas Armadas custodian todas

terça-feira, 24 de setembro de 2019

Abya Yala*, Venezuela/Trump resucita el TIAR



Carlos Fazio

Desgastado el liderazgo por delegación del fantoche Juan Guaidó y agotada en la etapa la maquinaria del gol­pe de Estado contra el gobierno constitucional y legítimo de Nicolás Maduro, el pasado 11 de septiembre la administración Trump decidió iniciar una nueva fase de su política de cambio de régimen en Venezuela, y con apoyo de Brasil usó a Colombia para activar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) en la Organización de Estados Americanos (OEA).

Viejo instrumento del panamericanismo de guerra de Washington, el objetivo inmediato del TIAR será multilateralizar las sanciones coercitivas contra Venezuela en los campos comercial y financiero − incluido un posible bloqueo naval que interrumpa las exportaciones petroleras responsables de 95 por ciento de los ingresos

Abya Yala*, Colombia/Uribe, Guaidó y el narcoterrorismo


20 09 2019, Rebelión (México) https://www.rebelion.org/noticia.php?id=260649


La revelación por el gobierno de Venezuela de fotos del autoproclamado Juan Guaidó en pose amistosa con líderes de Los Rastrojos, grupo notoriamente multihomicida de los narcoparamilitares colombianos, colmó la copa. El asunto trascendió rápidamente a los medios colombianos, donde ha causado doble revuelo debido a la evidente complicidad con el hecho al más alto nivel de ese país, y se agravó cuando los servicios de inteligencia de Venezuela divulgaron un video donde se podían apreciar aun mayores muestras de afecto del “presidente encargado” hacia los criminales. Ya no podía seguir alegando que esas fotos formaban parte de las muchas que se había tomado el 23 de febrero, durante el fracasado concierto celebrado en Cúcuta previo al frustrado intento de paso ilegal a Venezuela de la “ayuda humanitaria”.

Pero en medio de las dudas y cuestionamientos por las fotos cayó una verdadera bomba. Wilfredo Cañizares, director de la reconocida ONG colombiana Progresa, con 30 años de trabajo en defensa de los derechos humanos en la zona de la frontera común por dónde presuntamente Guaidó entró a Colombia, hizo a numerosos medios una denuncia demoledora. A riesgo de su vida, afirmó: el ingreso del señor Guaidó, obviamente tenemos las pruebas y los testimonios de que fue facilitado y coordinado por Los Rastrojos. Asegura que 24 horas, antes del ingreso del autoproclamado, Los Rastrojos decretaron un toque de queda en la zona para protegerlo y para que nadie se percatara de su paso. "Nada se mueve en la frontera, sin que lo controlen "Los Rastrojos"… venimos años advirtiéndolo (...) lo que estamos haciendo evidente es que hubo una coordinación

quinta-feira, 12 de setembro de 2019

Abya Yala*, Venezuela/Gobierno Bolivariano denuncia de manera categórica invocación del nefasto TIAR


11 de septiembre de 2019, Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores (Venezuela)

http://mppre.gob.ve/comunicado/venezuela-denuncia-comunidad-internacional-invocacion-tiar/


El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela denuncia de manera categórica ante la comunidad internacional y los pueblos del mundo la infame decisión de un pequeño grupo de Gobiernos de la región que, alineados a los intereses del Gobierno supremacista de los Estados Unidos, invocaron la activación de un nefasto instrumento de la historia de nuestro continente como es el caso del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR). 

Es necesario recordar que el TIAR fue impuesto a nuestra región por Estados Unidos en el marco de la Guerra Fría, y su propósito fue legitimar intervenciones militares en América Latina por razones ideológicas. Así sucedió en Guatemala en 1954, en Cuba en 1961, en República Dominicana en 1965, en Granada en 1983 y en Panamá en 1989. También es importante resaltar que, cuando existió una verdadera agresión de una potencia extra continental contra un país latinoamericano, como es el caso de Argentina en 1982 por parte del Reino Unido, los Estados Unidos traicionaron al continente y

Abya Yala*/El disfraz de legalidad para intervenir a Venezuela


2019 09 11, Telesurtv (Venezuela) https://www.telesurtv.net/telesuragenda/tiar-venezuela-intervencion-20190911-0048.html


Aunque Venezuela no está en el TIAR ni en la OEA, desde ese organismo se aprobó en su contra un instrumento de intervención hecho históricamente a la medida de Estados Unidos.

Al menos 12 países de gobiernos alineados a los intereses de Estados Unidos aprobaron la ilegal activación del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) contra Venezuela; también llamado Tratado de Río, es un acuerdo que ha tenido un rol estelar en las invasiones militares, masacres y asfixias económicas en América Latina.

¿Cómo llega el TIAR a la trama de Venezuela?

En 2019 la oposición nacional e internacional han sumado esfuerzos de distintos tipos contra

Abya Yala*/¿Qué es el TIAR y por qué no es aplicable en Venezuela?


2019 07 29, Telesurtv.net (Venezuela) https://www.telesurtv.net/news/claves-tiar-venezuela-agresion-soberania-20190729-0022.html


El artículo 236 de la Constitución de Venezuela establece que "son atribuciones y obligaciones del presidente dirigir las relaciones exteriores de la República y celebrar y ratificar los tratados, convenidos o acuerdos internacionales".

El mecanismo del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) es un acuerdo firmado en Río de Janeiro (Brasil), en septiembre de 1947, para la defensa mutua entre los países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Venezuela ingresó en el TIAR en 1948, durante la administración de Rómulo Gallegos, pero en 2012 bajo el Gobierno del presidente Hugo Chávez anunció su retiro junto a otros países

Abya Yala*/Esclarecimentos sobre o TIAR e a Venezuela


Brasil 247 (Brasil) https://www.brasil247.com/blog/esclarecimentos-sobre-o-tiar-e-a-venezuela

 

Marcelo Zero*


O sociólogo Marcelo Zero esclarece sobre o Tratado Interamericano de Assistência Recíproca (Tiar), aprovado nesta quarta-feira (11) na OEA por 12 votos a favor -- Brasil votou favoravelmente --, 5 abstenções e uma ausência, que pode resultar em intervenção militar na Venezuela

I. O Conselho Permanente da OEA decidiu hoje (11/09), por iniciativa da Colômbia, invocar o Tratado de Assistência Recíproca (TIAR) contra a Venezuela. 

II. O governo da Colômbia alega que o governo de Maduro está vinculado ao narcoterrorismo e que a Venezuela estaria abrigando, treinando e financiando os remanescentes das FARC e da ELN, o que se constituiria numa agressão àquele país. 

III. A invocação do TIAR foi aprovada por 12 votos a favor, 5 abstenções e um ausência. O Brasil votou favoravelmente. 

IV. A invocação, concretamente, implica a convocação o Órgão de Consulta do TIAR. Os chanceleres deverão se reunir em 2 semanas para decidir

segunda-feira, 31 de agosto de 2009

Colombia/URIBE TUVO QUE DEFENDERSE DE LAS CRÍTICAS DEL RESTO DE PRESIDENTES

Cubadebate http://www.cubadebate.cu

Publicado el 30 Agosto 2009 en Especiales, Opinión, Stella Calloni

La Jornada

Después de siete horas de debate y un comienzo tenso, los 12 presidentes de los países miembros de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), varios de los cuales rechazaron con argumentos contundentes la presencia de bases militares de Estados Unidos en territorio colombiano, acordaron un texto en defensa de la no injerencia en asuntos internos de los pueblos para garantizar la integración regional y se pronunciaron por la paz y la preservación de los recursos naturales, en un documento moderado.

El mandatario colombiano, Álvaro Uribe, tuvo que defenderse de críticas de sus colegas en el hemisferio por permitir que Estados Unidos utilice siete bases militares en territorio colombiano.

No nos engañemos, ustedes no van a poder controlar a los estadunidenses, dijo su par ecuatoriano, Rafael Correa, quien sostuvo que su país ya tuvo esta experiencia cuando Estados Unidos hacía uso de la base de Manta.

Asimismo se citó a una reunión de cancilleres en la primera quincena de septiembre, para diseñar medidas de fomento en materia de confianza y seguridad y avanzar en una estrategia sudamericana de lucha contra el narcotráfico, y convocar al Consejo de Defensa de la Unasur para analizar la estrategia militar de Estados Unidos en la región.

Al inaugurar la cumbre en un hotel de San Carlos de Bariloche, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner sostuvo que se iba a fijar una doctrina sobre como la Unasur va a tratar la instalación de bases de un país que no forme parte de la América del Sur en cualquiera de nuestros territorios, en referencia a la presencia Estados Unidos en Colombia.

Recordó la experiencia local en las islas Malvinas de Argentina, donde están instaladas en forma unilateral, por la fuerza, bases de una potencia ni siquiera extrasudamericana, sino extracontinental.

Agregó que su país no es ajeno a los temas que se iban a tratar, pero que no se iba a hacer alarde de victimización, y que no se necesitaban “discursos altisonantes que sirvan para el ocultamiento de los hechos que tenemos que analizar aquí (….) esta alteración en nuestra América del Sur debe ser abordada con mucha responsabilidad histórica”.

Fernández comentó un pedido que le hizo llegar el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, para que trasmitiera a sus colegas que tuviesen pronunciamientos similares a los adoptados por Estados Unidos de cancelar visas y cuestiones comerciales a los sectores que dieron el golpe en su país.

Durante la reunión, el presidente venezolano Hugo Chávez sostuvo que “las bases militares son la estrategia de la dominación global de Estados Unidos y su verdadero interés es expandir su dominio y no ayudar a Colombia a combatir el narcoterrorismo.

Chávez presentó el documento titulado Estrategia global de bases de apoyo, incluido en el Libro Blanco del Comando Sur con diapositivas. Allí se revela que Estados Unidos propone bases como las que se instalaron en Colombia y que fueron el motivo de esta reunión de emergencia.

Esas y otras bases facilitan la movilidad de tropas y equipos de Estados Unidos, con un peligroso alcance de control regional. Es un plan de avance regional, donde una de las bases que se instala en Colombia en la frontera con Venezuela, la de Palanqueros, tendrá aviones de la más avanzada tecnología de guerra cuyo alcance abarca a toda la región.

Ante esta situación, Correa solicitó que el Consejo de Defensa de la Unasur analice las implicaciones que esto tiene y que se prepare un documento para pedirle luego una reunión urgente al presidente Barack Obama.

Correa hizo quizás la más acabada presentación para demostrar por qué no debían instalarse bases estadunidenses en Latinoamérica, un informe completo con pruebas, cifras y argumentos sólidos.

Ecuador tuvo una base militar de Estados Unidos en Manta. Nos nos engañemos: no hay cómo controlar lo que los estadunidenses hagan en las bases que le cederá Colombia. ¿Quién va a controlar a los estadunidenses?, dijo el mandatario en rueda de prensa.

Para Correa no es posible verificar si un avión que opera en una base es usado para vigilar a narcotraficantes o para interferir las comunicaciones o los radares de otros países de la región. Tuvimos esa experiencia en Ecuador y no seamos ilusos con eso.

Desde el estallido de la crisis diplomática por el acuerdo entre Bogotá y Washington, el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, ha insistido en que se expidan garantías jurídicas que las tropas no serán utilizadas para operaciones fuera de Colombia.

En la visión de Correa, el hecho de que países firmen un acuerdo no significa que en un determinado momento éste sea roto, y por lo tanto para que las garantías sean verosímiles es necesario que la región fortalezca la confianza mutua entre los países.

La decisión de Estados Unidos de no acatar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR) durante la guerra de las Malvinas, en 1982, y apoyar a Gran Bretaña contra Argentina, dijo el presidente Correa, es el ejemplo claro de que los países firman acuerdos y después los rompen según su conveniencia.

Para Ecuador no queda otra salida que confiar en la Unasur. El Consejo de Defensa hará un examen de la situación y nosotros veremos más adelante. Esperamos que eso nos permita normalizar las relaciones entre los gobiernos de Ecuador y Colombia.

Correa recordó que en las discusiones en la cumbre el presidente Uribe pidió que lo ayudemos a cumplir sus compromisos, y si es para el bien de la región recibirá toda nuestra ayuda.

La presidenta de Argentina consideró que el narcotráfico y el terrorismo se combaten con operaciones de inteligencia y contrainteligencia y no con bases militares, que están más relacionadas con guerras convencionales.

También tomó en cuenta el tema del documento presentado por Chávez y dijo que las bases militares tienen más que ver con operaciones de guerras convencionales que con dispositivos para la lucha contra el narcotráfico.

Los tres mandatarios pidieron al presidente colombiano Álvaro Uribe que dé a conocer con toda exactitud el convenio que ha firmado con Estados Unidos.

Uribe defendió el acuerdo con Estados Unidos y terminó confesando que ya estaba cerrado, con lo cual daba como hecho consumado la instalación de las bases, que describió como una ayuda práctica y eficaz en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

Correa relató como las tropas de Estados Unidos en la base militar de Manta, que ordenó desmantelar en su país, mandaban a las fuerzas de seguridad locales. Lo mismo comentó el presidente de Bolivia Evo Morales, cuya posición fue muy precisa: prohibir la presencia de bases militares extranjeras en América Latina.

Correa y Morales demostraron que la presencia en la región de la DEA, la agencia antidrogas de Estados Unidos, no solamente no había mejorado la lucha contra el tráfico de drogas sino que incluso éste se había incrementado.

El mandatario ecuatoriano le recordó a Uribe cómo se descubrió que soldados estadunidenses llevaban drogas y dio cifras que demostraron que las fuerzas locales habían sido más eficientes.

Por primera vez en una cumbre de la Unasur se trataron estos temas de fondo, lo que mostró las diferencias y la decisión de la mayoría de no permitir provocaciones de ruptura de este mecanismo.

Dignidad en el sur
Durante la cumbre extraordinaria de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur) que se desarrolló ayer en Bariloche, Argentina, la mayoría de los gobernantes de la región expresaron su rechazo al acuerdo suscrito entre los regímenes de Colombia y Estados Unidos, encabezados por Álvaro Uribe y Barack Obama, respectivamente, que permite a Washington operar siete bases militares en territorio colombiano. Durante el encuentro, la anfitriona Cristina Fernández de Kirchner trazó un paralelo entre este hecho y la experiencia terrible que ha implicado la operación de bases británicas en las Malvinas; el mandatario venezolano, Hugo Chávez, afirmó que la suscripción del acuerdo entre la Casa Blanca y el Palacio de Nariño forma parte de la estrategia global de dominación de Estados Unidos; el presidente de Bolivia, Evo Morales, señaló que no se puede permitir la presencia militar extranjera en nuestros territorios: es un mandato noble que nos dan nuestros pueblos, y el mandatario de Ecuador, Rafael Correa -quien ejerce la presidencia pro tempore de la Unasur- solicitó una reunión urgente con Obama para tratar el tema. El sentir de los gobernantes se vio reflejado en un documento final en el que se afirma que la presencia de fuerzas militares extranjeras no puede (…) amenazar la soberanía e integridad de cualquier nación sudamericana y, en consecuencia, la paz y seguridad en la región.

Por su parte Álvaro Uribe insistió en defender el acuerdo de su gobierno con Estados Unidos, señaló que con la instalación de las bases referidas no hay renuncia, ni abdicación de soberanía, e incluso las calificó como una ayuda práctica y eficaz contra el narcotráfico y el terrorismo.

Es saludable que exista en la región un grupo de gobiernos que, no obstante provenir de expresiones políticas e ideológicas distintas, estén dispuestos a llamar a las cosas por su nombre, a defender las respectivas soberanías nacionales y a rechazar un acuerdo que implica, en última instancia, una profunda amenaza de desestabilización en el subcontinente.

Contrario a lo que señala Uribe, no hay elemento alguno que justifique la instalación de este tipo de bases en Colombia: como señaló ayer mismo la presidenta de Argentina, el narcotráfico y el terrorismo se tienen que combatir, entre otras cosas, con medidas de inteligencia y contrainteligencia, no con el establecimiento de enclaves militares, y el propio Uribe debería saber, tras la experiencia de la aplicación del desastroso Plan Colombia, que la estrategia antinarco ofrecida desde Washington no arroja saldos particularmente positivos y sí potencia el desarrollo de escenarios de tintes bélicos y de violaciones sistemáticas a los derechos humanos.

En cambio, existen razones de peso para sustentar el rechazo de los gobiernos sudamericanos a la presencia militar de la superpotencia en Colombia: históricamente, Washington ha brindado apoyo a golpes de Estado que asolaron la región el siglo pasado y ha respaldado la imposición de gobiernos títeres, ha mantenido un constante injerencismo económico en estos países, y ha emprendido ofensivas sistemáticas en contra de la integridad territorial y el pleno usufructo de los recursos naturales de las naciones al sur del río Bravo. Por lo demás, sería pertinente que Bogotá prestara atención a lo expresado ayer por el propio Rafael Correa, cuando, al recordar que Estados Unidos ocupó durante años la base de Manta, en territorio ecuatoriano, concluyó: No nos engañemos: no hay cómo controlar lo que los estadunidenses hagan en las bases que les cederá Colombia.

Hasta ahora, el pretendido giro de Obama en materia de política exterior no ha pasado de ser un conjunto de buenas intenciones. En lo que se refiere a Latinoamérica, acuerdos como el que se comenta revierten los avances que pudieran haberse dado a nivel discursivo, reafirman el carácter imperial y colonialista de Washington y sus afanes hegemónicos en la región, además de que permiten ponderar el peso específico que mantienen el Pentágono y el complejo militar-industrial en la política de ese país.

Sería por demás lamentable que el decoro y la dignidad expresados ayer por los gobernantes sudamericanos encontraran como respuesta la misma arrogancia imperial que en su momento demostraron los antecesores de Obama. Cabe esperar que éste exhiba sensatez e inteligencia, comprenda que ni Colombia ni su país enfrentan amenazas que justifiquen el establecimiento de estos enclaves militares y atienda al llamado que le han hecho los gobiernos del sur del continente.