Sin embargo, los últimos años han sido testigos de una creciente independencia y asertividad de muchas naciones de la región, debido en gran parte a la llegada de Hugo Chávez en Venezuela. De hecho, con Venezuela como ejemplo y Chávez como el iniciador del proceso de integración regional y seguridad colectiva, América Latina ha crecido cada vez más independiente de
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sábado, 12 de setembro de 2015
EE.UU. Y LA MILITARIZACION DE AMERICA LATINA
Sin embargo, los últimos años han sido testigos de una creciente independencia y asertividad de muchas naciones de la región, debido en gran parte a la llegada de Hugo Chávez en Venezuela. De hecho, con Venezuela como ejemplo y Chávez como el iniciador del proceso de integración regional y seguridad colectiva, América Latina ha crecido cada vez más independiente de
terça-feira, 9 de junho de 2015
Colombia/¿CAGUANAZO A LAS FARC-EP?
terça-feira, 31 de março de 2015
Colombia/MANUEL MARULANDA VÉLEZ "EL ESTRATEGA DE LA PAZ"
Manuel Marulanda Vélez
quinta-feira, 20 de maio de 2010
Entrevista en Chile con activista colombiano de DDHH: LA COLOMBIA QUE SANGRA Y RESISTE
“En el cielo está Dios soberano, y en la tierra la orden del cartel”
Rubén Blades, “Sicario”
Por Andrés Figueroa Cornejo
Juan es un colombiano de Bogotá. Es miembro activo del Movimiento de Víctimas de Crímenes del Estado que agrupa, prácticamente, al conjunto de organizaciones de derechos humanos de ese país. El flagelo de la violencia marca a fuego la historia política y social de Colombia. Así, en medio de la guerra sucia, los poderes del narcotráfico, la intervención militar directa del Estado norteamericano y la resistencia popular, el país de 47 millones de habitantes es uno de los más peligrosos del planeta. Irónicamente, el territorio fue bautizado así en homenaje a Cristóbal Colón, apellido que viene del latín columba, que simboliza la paloma de la paz.
Sin embargo, del 70’ al 90’ del siglo pasado hubo alrededor de 30 mil asesinatos ligados a la política y el narcotráfico, y desde 1996 hasta hoy, son más de dos mil los sindicalistas muertos. Las cárceles colombianas están atiborradas con 7 mil presos políticos.
Juan (de paso por Chile y quien decidió mantenerse en el anonimato por razones de seguridad personal) concedió una entrevista desde su militancia social como activista de los derechos humanos. Parte de su labor y la de sus compañeros se encuentran en las páginas www.movimientodevictimas.org y www.colombianuncamas.org Es una forma de comunicar, considerando que “En Colombia la oposición no tiene prensa ni televisión. Los medios alternativos son marginales. Es decir, Álvaro Uribe gobierna con el 100 % de la información a su favor. Todas las noticias son relativas al ejército, la policía y la farándula. El resto son telenovelas.”
La producción y comercialización de cocaína determina en la actualidad la vida de los colombianos…
“Todo está permeado por el ‘narco’. Existe en todos los estamentos del Estado. Hay entre 60 a 70 diputados que, o están presos o están siendo procesados por sus vínculos con la industria del narcotráfico y el paramilitarismo proveniente del propio gobierno. Estoy hablando de un tercio del parlamento de Colombia.”
¿Y cómo es posible la “normalidad” política en esas condiciones?
“Se explica porque es parte de una gran estrategia del imperio norteamericano que tiene al presidente Uribe tranquilo en su puesto para mantener el actual estado de cosas. Por eso es muy difícil trabajar en el mundo de los derechos humanos y avanzar en la lucha por las garantías sociales de la población.”
El gobierno norteamericano ronca en Colombia…
“Sabemos que tenemos que seguir resistiendo y que habrá guerra sucia por muchos años más. Colombia está pasando a ser otro Estado gringo, ya con 10 bases militares norteamericanas en su suelo. Se trata de una provocación enorme para toda Latinoamérica. Colombia es la punta de lanza en todo nuestro Continente para controlarlo política - militarmente, y también en materia comunicacional. Por eso ahora el imperio se va a instalar en el Caribe: para dominar todo el espectro radioeléctrico de América Latina. Ahora quiere poner un súper portaaviones en esa misma área que tiene la capacidad de transportar en dos horas a 5 mil marines hasta Argentina.”
La utilización de Colombia por Estados Unidos tiene múltiples expresiones…
“Colombia ya demostró que puede secuestrar gente de otros países con total impunidad (Venezuela, Ecuador). El potencial militar gringo, el más grande y poderoso de la historia de la humanidad, estará ahora en el Caribe. Y se quejan porque algunas naciones de la zona se están armando…”
LA LUCHA POR LOS DERECHOS HUMANOS
Algunos piensan que es más seguro ser guerrillero en Colombia que militante social abierto…
“Es así. Si estás en la guerrilla tienes con qué defenderte, pero participar en alguna organización social o de derechos humanos en Colombia significa un riesgo vital permanente. Sin embargo, hacerlo es la salsa de la vida, porque de alguna manera hay que parar lo que pasa en mi país. Nosotros recibimos amenazas todos los días. Los grupos paramilitares en Colombia han sido desmantelados apenas un poquito, pero el aparato sigue funcionando.”
¿Cuál es la labor que hace el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado?
“Básicamente trabajamos la denuncia. Acompañamos un proceso que se llama “Nunca Más” con el objetivo de no perder la memoria y la esperanza de que algún día se condenen a los genocidas de mi pueblo. Ahora acaban de descubrir una fosa con dos mil cuerpos en una zona controlada por el ejército. Y es sólo una fosa más. Nosotros tratamos de alentar a la gente para que realice las denuncias. Eso se hace con abogados en los tribunales. Hay miles de casos que están parados hace años. Pedimos verdad, justicia y reparación para las víctimas.”
EL HORROR DE LOS “FALSOS POSITIVOS”
En la prensa hoy se habla del fenómeno de los “falsos positivos”…
“El ejército habla de un “positivo” cuando ha matado a un guerrillero. Ahora existen los “falsos positivos”, que son población civil asesinada por los militares y los paramilitares para obtener el “premio” o pago de 500 dólares por muerto. Pero nosotros decimos que se trata de crímenes de Estado.”
¿Cómo funciona la macabra operación?
“Se le ofrecía trabajo a gente pobre de una población en otro territorio y, simplemente, se le desaparecía. Y comenzó a saberse de un barrio en Soacha donde demasiada gente no volvía al pueblo. La comunidad empezó a reclamar y de pronto apareció un joven muerto en una morgue, a mil kilómetros de su lugar de origen. Y las “bonificaciones” provienen del Plan Colombia a través de ong’s gringas. Esto provocó un revuelo internacional. Cayeron 14 soldaditos y dos tenientes que, hace un par de meses, ya fueron liberados. Y de los llamados “falsos positivos” hay más de 1.700 sólo en los últimos dos años. Y no se detiene la matanza.”
Mencionaste el Plan Colombia…
“Hoy, la segunda parte del Plan Colombia se llama Plan Patriota. El primero nació con el siglo XXI y, en concreto, se trata de 3 mil millones de dólares anuales entregados por Estados Unidos para ayuda militar, supuestamente, contra el narcotráfico. A ello se suman 200 asesores militares norteamericanos. También está presente la inteligencia israelí. En Colombia está la CIA y el Mossad. El Plan Patriota es una extensión del Plan Colombia.”
El pueblo recibe los peores golpes…
“Arauca es una región petrolera donde se ha llevado adelante una lucha de los movimientos sociales para detener el despojo del recurso petrolero por las corporaciones transnacionales. Ello ha provocado ecocidio y etnocidio. Allí el presidente Uribe puso un gobernador militar. Ahora al sector le pusieron “Zona de Rehabilitación”. En esa región hay un militar cada 8 personas. Entre el 2003 y 2005, el gobierno se ha llevado a 200 líderes sociales de Arauca. No les han podido probar ningún vínculo con la guerrilla, pero están presos, mínimo, tres años. Y tampoco pueden volver, porque en Arauca los espera el sicariato para asesinarlos.”
LA ESPERANZA
¿De donde se sacan las fuerzas para continuar la lucha por una sociedad mejor?
“Uno intenta zafar el horror con el baile. En las ciudades hay una aparente calma. Uno está acostumbrado a la militarización de las calles y los lugares públicos. Se habitúa a ver a todo el mundo armado. Allá es algo “natural”. En la urbe, la violencia se expresa por medio de la desigualdad social, de los bolsones de pobreza, de los desplazados del campo a la ciudad que ya llegan a 4 millones. La guerra ha provocado que más del 70 % de la población se concentre en las ciudades.”
¿Qué perspectivas tiene Colombia para la construcción de un sistema democrático que contenga los intereses de las grandes mayorías?
“No es posible una verdadera democracia con el sicariato y el ‘narco’ funcionando sin problemas en todos los espacios de la vida social colombiana. El 30 de mayo son las elecciones presidenciales. El candidato de Uribe es su ex ministro, Santos. Y está un representante del Partido Verde, que es una cara nueva representando lo mismo. Entre ellos dos se resolverá la presidencia a mediados de junio, en la segunda vuelta.”
¿Hay oportunidad para una Colombia nueva, justa, de iguales y libres?
“Nosotros creemos que e posible. Y sabemos también que es a largo plazo. A uno lo alientan los procesos de Bolivia, Ecuador, Venezuela, impensables hace 10 años. Solos no vamos a salir: primero está la unidad latinoamericana. Nosotros sabemos que hay un camino. Lo que no podemos perder es la esperanza y al imperio hay que pararlo. Nuestra consigna es ‘Pa’ delante, que pa’ tras’, ni pa’ tomar impulso’.”
segunda-feira, 3 de agosto de 2009
Brasil reitera que EE.UU. y Colombia deben explicar acuerdo para instalación de bases militares
2 agosto 2009/TeleSUR http://www.telesurtv.net
El canciller de Brasil, Celso Amorim, insistió que Estados Unidos (EE.UU.) y Colombia deben explicar mejor sus negociaciones para la instalación de cinco nuevas bases militares en el país suramericano, pues esto implica la ampliación de la presencia de tropas extranjeras a la región y crea una "situación nueva".
Para el diplomático, Colombia "es un país soberano y tiene derecho a hacer lo que quiera en su territorio, pero se trata de una presencia militar importante en el vecindario", dijo Amorim en una entrevista que publica este domingo el diario brasileño Folha de Sáo Paulo.
Las explicaciones del presidente colombiano, Álvaro Uribe, quien ha dicho que la presencia de los marines estadounidenses supone una "fase mejorada del Plan Colombia" y fortalecerá la lucha contra los grupos irregulares, parece no haber convencido a Celso Amorim, porque consideró que son necesarias "más explicaciones", pues "en la región es importante tener transparencia y claridad y tal vez eso ha faltado".
Otro país que se ha mostrado preocupado por esta situación es Venezuela, cuyo presidente, Hugo Chávez, calificó este mismo domingo la alianza militar colombo - estadounidense, como un peligro para la soberanía y estabilidad de la región .
"De hecho, estas nuevas bases militares constituyen un peligro real y concreto contra la soberanía y la estabilidad de la región suramericana. Son puntas de lanza del nuevo coloniaje", afirmó Chávez en sus acostumbradas líneas.
El canciller indicó, a modo de ejemplo, que los países vecinos de Colombia podrían "tener garantías formales sobre cómo esas bases serán usadas".
Amorim explicó que "comprende las preocupaciones" de Chávez, ya que "se dice que el blanco (de la cooperación entre Estados Unidos y Colombia) es el narcotráfico, pero al mismo tiempo hay informes en el Congreso estadounidense diciendo que Venezuela sería complaciente con el narcotráfico".
Según Amorim, el asunto de las bases en Colombia se asemeja a lo ocurrido el año pasado, cuando el Gobierno de Estados Unidos decidió reactivar su IV Flota en el Atlántico Sur, a pesar de la resistencia de muchos países latinoamericanos.
"En su momento (en Estados Unidos) reconocieron que hubo errores de comunicación", pues "las justificaciones que dieron fueron todas muy inocentes" y se referían a "ayuda humanitaria al Caribe", dijo.
En el caso particular de Brasil, Amorim subrayó que "preocupa una presencia militar fuerte, cuyo objetivo y capacidad parecen ir mucho más allá de lo que pueda ser la necesidad interna de Colombia".
Amorim disminuyó el tema de la supuesta entrega de armas venezolanas de fabricación sueca a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), algo que calificó como un "episodio" en las relaciones entre ambos países.
"No sabemos cuándo ocurrió ni si ocurrió y, si ocurrió, si fue antes o después de Chávez", y tampoco se sabe "si fueron robadas", indicó el canciller, para quien ese asunto "es sólo un episodio".
Según Amorim, "muchas armas le llegan a las FARC, así como llegan a las favelas de Río de Janeiro", y esa denuncia no supone más que "un episodio de un tamaño pequeñito en comparación con las bases militares" de Estados Unidos.
Precisamente las acusaciones de Bogotá hacia Caracas por este asunto, del cual no ha presentado los supuestos arcenales y se ha limitado a enseñar fotos de archivo y gráficos, ocasionó que Chávez ordenara el congelamiento de las relaciones con el vecino país, la retirada del embajador y la revisión de los acuerdos comerciales y energéticas.
domingo, 1 de junho de 2008
LA LÓGICA DEL TERRORISMO DE ESTADO
René Báez
Servicio Informativo "Alai-amlatina" http://alainet.org
El objetivo geopolítico cardinal de EE. UU. después de la implosión del "socialismo real" europeo no es otro que consolidar su hegemonía unipolar. De este propósito mayor se derivan las metas estratégicas del Plan Colombia:
a) Reasegurar el control político-militar estadounidense del norte de Sudamérica (resquebrajado después del retiro de Panamá de la Base Howard, en 1999)
b) Instalar fortines militares para apropiarse de los recursos naturales, energéticos y bioenergéticos de la Amazonía
c) Controlar el comercio subregional con los países asiáticos
d) Despoblar territorios a través de operativos de genocidio y etnocidio
e) Debilitar la gravitación geopolítica del Brasil
f) Evangelizar a los latinoamericanos en el culto al mercado y a la democracia formal, entre otros
En el terreno estrictamente económico, el Plan busca reforzar las columnas del capital financiero sustentando la producción y la venta de armas, apuntalando la industria química y mejorando los réditos para Wall Street provenientes del tráfico internacional de drogas psicoactivas naturales. Los beneficios del programa para los "los señores de la guerra" estadounidenses se evidenciaron desde que la fracción sustantiva de los fondos provistos inicialmente por Washington tuvo como destino inicial la compra de helicópteros Blackhawks, que solo se fabrican en USA. Asimismo, un reporte del Nuevo Herald coincidente con la oficialización del Plan dio cuenta que las fumigaciones de los cultivos de coca y amapola se realizaban con el Roundup, un agrotóxico producido por la Monsanto. Intensificados los bombardeos químicos, se conoció que el precio del kilo de cocaína en Nueva York se disparó desde 120 mil a 240 mil dólares, para felicidad de los "blanqueadores" primermundistas que, en última instancia, son los mayores beneficiarios de ese colosal negocio, estimado actualmente en más de 700 mil millones de dólares y equiparable al del petróleo o al de la fabricación y comercio de material bélico.
En tiempos de la administración del republicano George W. Bush, el Plan Colombia fue redefinido con el sarcástico nombre de Iniciativa Regional Andina (IRA), con el abierto propósito de internacionalizar la guerra civil que flagela la hermana nación fronteriza como corolario del asesinato del líder popular Jorge Eliécer Gaitán en 1948; y, después del memorable 11-S del 2001, será incorporado a la fementida campaña mundial contra el terrorismo decidida por los "halcones" del complejo industrial-militar norteamericano como medio de profundizar un keynesianismo de guerra y "neutralizar" /eliminar a los disidentes de la globalización corporativa (llámense líderes de la oposición parlamentaria, dirigentes sindicales, defensores de los derechos humanos, ecologistas, guerrilleros, cristianos liberacionistas, indígenas o simplemente excluidos por la acumulación por desposesión institucionalizada por el “capitalismo del Pentágono”).
Como todo hecho histórico, el Plan Colombia se sustenta también en factores endógenos, en este caso inherentes al país neogranadino. ¿A qué aludimos?
Producto de una evolución contrahecha y subordinada, la crisis cafetalera colombiana de los años 70 derivó en una constelación de problemas económicos, sociales, políticos e institucionales cada vez más agudos. Una trágica deriva de su crisis multidimensional ha sido que el país sudamericano se convierta, a partir del citado decenio, en un importante productor y exportador de drogas al vasto mercado yanqui (un mercado de aproximadamente 60 millones de adictos irrecuperables), fenómeno inducido por el aperturismo comercial instrumentado por los gobiernos conservadores y liberales colombianos al tenor de las recomendaciones-imposiciones de entidades como el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, el BID, la CAF.
La apertura colombiana a la importación de bienes producidos por el poderoso y subsidiado "agrobusiness" norteamericano, a la par que provocó la ruina de los campesinos, forzó a estos al éxodo a las ciudades o a subsistir con cultivos no tradicionales. Esta "reconversión" de la agricultura colombiana resultó en la constitución de una matriz productiva con unas 100 mil familias establecidas en decenas de miles de hectáreas y dio paso a procesos de industrialización y comercialización de la marihuana, la coca y la amapola, actividades que representan réditos para un amplio espectro social interno que incluye desde partidos políticos del establecimiento liberal/conservador, legisladores, jueces, banqueros, periodistas, hasta paramilitares y capos de la droga de diverso perfil, proveedores de armas, oficiales y tropas del Ejército y la Policía, pequeños productores agrícolas, raspachines y "pericos". La guerrilla izquierdista de las FARC, conforme a declaraciones de sus comandantes, percibe ingresos por concepto de tributos cobrados a los campesinos, refinadores y narcotraficantes.
Además de defender su cuota en el gran pastel del narcotráfico, cuya fracción sustantiva es retenida e invertida en las metrópolis, la oligarquía norteña encontró en el Plan Colombia la mejor coartada para impulsar su reforma agraria "al revés", consistente en expulsar de sus asentamientos ancestra1es a los campesinos y a las comunidades indígenas, apropiarse de sus tierras a través de los operativo s del Ejército y las bandas de paramilitares y, ulteriormente, integrar latifundios para el cultivo de la palma africana, soya y otras producciones primarias congruentes con la vieja/nueva división internacional del trabajo promovida por el capital transnaciona1 desde los años 70 mediante la implantación de dictaduras fascistas en el Cono Sur, como las de Augusto Pinochet en Chile y Rafael Videla en Argentina.
El debilitamiento institucional y moral del Estado colombiano, que incluso le ha llevado a la pérdida del control de aproximadamente un tercio de su territorio y de la mitad de sus municipios, abrirá un ancho cauce para Estados Unidos asuma un virtual protectorado de la nación suramericana y para que, blandiendo el mito de la "sociedad sin drogas" o la metáfora de la "guerra infinita contra los terroristas" haya criminalizado a una sociedad entera en un intento por legitimar guerras neocolonialistas en connivencia con la Unión Europea.
La amarga experiencia colombiana no se circunscribe a sus fronteras. Producto combinado de la dominación externa y de la expoliación interna, el Plan
Colombia/lRA/Plan Patriota, adosado a los TLCs, al IIRSA (Iniciativa de Integración de la Infraestructura de Sud América) y al Plan Mérida (el flamante “Plan Colombia mexicano”), ha venido irradiando progresivamente sus siniestros instrumentos y consecuencias, especialmente a los países andinos.
Las recurrentes violaciones a la soberanía de países como Venezuela y Ecuador protagonizadas por Álvaro Uribe, un ex colaborador del “Jefe” Pablo Escobar, se inscriben en el contexto histórico lacónicamente descrito.
- René Báez, economista ecuatoriano, es catedrático universitario, Premio Nacional de Economía y miembro de la International Writers Association.
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terça-feira, 22 de abril de 2008
Ollanta Humala denuncia instalación de bases militares de EEUU en Perú
21 abril 2008 / TeleSUR / http://www.telesurtv.net
En Perú surgen nuevas denuncias sobre la eventual instalación de una base militar norteamericana. Algunos indicios serían: la presencia regular de tropas estadounidenses en la selva y la flexibilización de una norma que permite el ingreso sin control legislativo de personal militar sin armas.
El líder opositor de Perú Ollanta Humala denunció la existencia en la selva de su país de una base militar de Estados Unidos que, valiéndose de la aplicación del Plan Colombia, busca controlar los recursos naturales en la amazonía.
"Lo que ya existe en la selva peruana es una base de Estados Unidos que está en camino de fijar su residencia", alertó Humala.
Agregó que las bases implantadas "pueden ser fijas o móviles, y lo que está sucediendo es que al interior de los cuarteles de la Marina y posiblemente también de la Fuerza Aérea, están instalados y despachando oficiales y personal técnico militar de Estados Unidos".
Según líder opositor, para instalar una base no se necesita entrar con tropas armadas, sobre si se trata del tema de manejo de recursos naturales en la amazonía.
"No necesitan tropas armadas, entonces yo digo que acá sospechosamente el Ejecutivo ha desligado el control para el ingreso de personal militar", expresó.
La historia se repite
La primera vez que tropas norteamericanas operaron en el Perú fue hace 21 años con la instalación de una base antidrogas en la selva, durante el primer gobierno de Alan García, ahora en su segundo mandato, la historia podría repetirse.
"Alan García lo que necesita es que ingrese plata al país, de cualquier manera pero que ingrese plata. Para Estados Unidos es una necesidad también tener una base militar en la región y así afianzar sus políticas imperiales en el control directo de lo que es una zona estratégica en el mundo, la amazonía", dijo el líder nacionalita.
De acuerdo con la denuncia de Humala "es un plan concebido con anticipación". Hace un año, se modificó la clasificación que regula el ingreso de militares extranjeros al país.
Se estableció de esta manera dos categorías: la entrada de personal armado o tropa, lo cual es autorizado por el Congreso; y la entrada de militares no armados que solamente requieren autorización del Ejecutivo a través de una simple resolución ministerial.
Esta clasificación, apuntó Humala, se salta claramente la doctrina militar que distingue únicamente a oficiales, técnicos y personal auxiliar, y tropa.
A su juicio, los militares no se diferencian porque porten armas o no. Eso, equivaldría a suponer que los armados vienen a participar en algún combate, cuando para Estados Unidos lo decisivo es tener el control de las operaciones y dirigir a las tropas peruanas o latinoamericanas sobre el terreno.
"Como en Colombia"
"Es así como funciona en Colombia y en otros lugares", explicó Humala al recalcar que lo importante es que a partir de la "trampita" que se hizo con las autorizaciones, lo que ha pasado es que ha venido aumentando el número de oficiales de inteligencia, antiterroristas, antinarcóticos, con especialidad en Amazonía y Biodiversidad.
Estos oficiales norteamericanos hacen seguimiento a países vecinos (Ecuador, Venezuela, Bolivia) y se han concentrado en Iquitos, sin que el Legislativo pueda ejercer control sobre las tareas que cumplen.
"Varias de las resoluciones que autorizan la entrada de los militares carecen de fecha de retorno", subrayó Humala, "¿qué quiere decir eso?, que se les está admitiendo como una presencia permanente".
"Imaginemos de aquí a un tiempo: con varios centenares de militares norteamericanos dentro de nuestras fronteras, terminarán naturalmente exigiendo una barraca propia donde dormir, oficinas donde despachar, campo para entrenar, y entonces habrá un cuartel a su cargo ¿Qué otra cosa es una base?", se preguntó.
La idea del actual gobierno es llegar a ser el socio estratégico de Estados Unidos en Sudamérica.
"Uno de sus ojos mira al sur y espera lograr cuando menos un trato equiparado al que recibe Chile en materia económica, el otro mira al norte y observa los 5 mil millones de dólares anuales de 'ayuda' que llegan por el Plan Colombia", agregó.
Para Humala, "Alan García cree que si logra hacer una combinación de estos dos impulsos nadie pararía a Perú hasta alcanzar una prosperidad con fuerte inyección extranjera. En ese momento seremos algo parecido a Puerto Rico y nuestro actual presidente capaz sea el abanderado de un plan de anexión".
Por los señalamientos, el Gobierno peruano ha negado la instalación de una base pero "tiene la visita de un alto mando militar norteamericano para conversar sobre la lucha antinarcóticos", finalizó.
http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/nota/26997/ollanta-humala-denuncia-instalacion-de-bases-militares-de-eeuu-en-peru/
quinta-feira, 17 de abril de 2008
Ecuador ratifica impulso a Organización de Estados Latinoamericanos
Quito, 17 abril 2008 (ABN) - El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, reiteró su empeño en impulsar la creación de una Organización de Estados Latinoamericanos (OEL) para zanjar diferencias sin tener que 'invocar tutelajes extraños a nuestra historia'.
Así lo expresó al intervenir en el Primer Encuentro de las Universidades Convenio Andrés Bello por la Integración que se realiza en Quito, donde reiteró su firmeza en continuar esta labor para contar con una estructura enteramente latinoamericana.
Allí, Correa llamó la atención sobre los ataques contra su gobierno, que se registran precisamente cuando impulsa la constitución de una OEL sin la presencia de Estados Unidos y Canadá, reseñó Prensa Latina.
Se trata de una campaña internacional contra su nación, denunció al enfatizar que no va a “permitir que desde afuera se intente desestabilizar a este proceso soberano, levantando patrañas, infamias y mentiras que intentan imponernos una agenda ajena a los intereses” nacionales.
El mandatario ecuatoriano desestimó todos los intentos de un gobierno de la región de involucrar a Ecuador en el Plan Colombia y reiteró que quien quiere esto “está equivocado”.
“Este país sí sabe respetar el principio de autodeterminación de los pueblos y el de no intervención, y con la autoridad moral que de ello emana demandamos el mismo tratamiento para un país, que el 15 de enero del 2007 dejó y para siempre de ser traspatio y sucursal del poder omnímodo”, aseveró Rafael Correa.
El jefe de Estado perseveró en promover la integración regional y aclaró que valora al pueblo colombiano, el cual espera se sume al proceso de fusión de las naciones de este continente.
Al referirse a la cita de los países firmantes del Convenio Andrés Bello, recalcó que el rol de las universidades es fundamental para el desarrollo de las naciones frente a la necesidad de disminuir la dependencia de las grandes áreas productoras de tecnología en el mundo.
Tal paso posibilitará la construcción de una cultura soberana e independiente, concluyó.
http://www.abn.info.ve/go_news5.php?articulo=129148&lee=Array[0]
sábado, 15 de março de 2008
Víctimas de Crímenes de Estado denuncian que EEUU ha contribuido al conflicto armado en Colombia
La intervención del Gobierno de los Estados Unidos en territorio colombiano, a través del Plan Colombia, “ha incrementado el conflicto armado, hay más muerte y más polarización”, denunció a través de un comunicado el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice).
Con la presencia de 1 mil 500 delegados de todas las regiones, y 200 observadores internacionales de organizaciones no gubernamentales, se llevó a cabo desde el 6 al 8 de marzo el IV Encuentro Nacional de Víctimas de Crímenes de Estados, en la ciudad de Bogotá.
Durante dicho encuentro, el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado consideró necesario la implementación de un mecanismo de justicia ante los crímenes cometidos por el Gobierno colombiano y el restablecimiento de los derechos humanos.
El comunicado del Movice expresa que esta actividad sirvió para fortalecer y reafirmar la condición de cientos de personas que han sido víctimas de crímenes de lesa humanidad, a pesar de que “el encuentro fue hecho bajo un ambiente de hostigamiento, estigmatización y amenazas por parte del gobierno y paramilitares”, reza el manifiesto.
Aprovecharon la ocasión para extender su agradecimiento al presidente venezolano, Hugo Chávez Frías, y a la senadora colombiana Piedad Córdoba por su papel mediador que sirvió para la liberación de siete víctimas de secuestros por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, (FARC).
http://www.telesurtv.net/secciones/noticias/nota/25472/v-iacutectimas-de-cr-iacutemenes-de-estado-denuncian-que-eeuu-ha-contribuido-al-conflicto-armado-en-colombia/
quinta-feira, 17 de janeiro de 2008
Colombia/Las FARC ¿Una fuerza beligerante?
Eduardo Anguita / http://www.telesurtv.net
Pero, además, estas entrevistas dan elementos dignas de analizarse en términos políticos. En primer lugar, ambas ponen de manifiesto que el presidente Álvaro Uribe es un gran ausente, ni siquiera habló telefónicamente para saludar a las ex rehenes. No se trata de un gesto personal sino que debería ser parte de la agenda de un mandatario. Consuelo dijo que les “dolió muchísimo” que el canciller de su país Fernando Araújo, hubiera “minimizado” el gesto humanitario y que, en consecuencia, “estaba defraudada”.
En segundo lugar, porque ambas confirmaron que las duras travesías en la selva iniciadas el 10 de diciembre para dirigirse a la zona de su liberación se hizo bajo intensos bombardeos del Ejército. El dato es clave, porque confirma lo dicho por las FARC cuando a fin de año postergaron su compromiso.
Tercer punto: tanto Consuelo como Clara, de larga trayectoria política, decidieron dialogar con el periodista de Telesur William Parra y no, por ejemplo, con una cadena colombiana de noticias o la CNN. Es toda una definición, ya que Parra hace poco sufrió la persecución de la policía colombiana. Fue cuando logró una entrevista para Telesur con uno de los militares secuestrados por las FARC: los guerrilleros permitieron a Parra la nota con el capitán Guillermo Solórzano, en poder de la guerrilla desde marzo de 2007 y entrevistado por Telesur tres meses después. Entonces la policía no tuvo mejor idea que acusar a Parra de participación en el secuestro de Solórzano. Desde ya, la maniobra fue desbaratada y Telesur entregó el material el 25 de noviembre, cuando el operativo de liberación de rehenes se ponía en marcha.
No es un secreto que las FARC procuren difundir sus noticias a través de medios de comunicación que no los manipulen y que los sientan cercanos. Eso no significa que Telesur haya elogiado, ni mucho menos, el accionar de la guerrilla colombiana. En esas entrevistas resulta patente que Consuelo será, en los próximos meses, un actor decisivo para avanzar a posibles liberaciones tanto de rehenes como de presos políticos. Aunque Clara ha dicho que se dedicará más a recomponer su vida personal, ambas mostraron una gran sintonía respecto de cuáles son las vías y los interlocutores para ese proceso. El silencio de Uribe para con ellas se debe, precisamente, a que va por otro camino, muy distinto.
El Plan Patriota
Estados Unidos, cuando gobernaba Andrés Pastrana (1998-2002), puso palos en la rueda de las conversaciones de paz que, por cierto, fueron muy serias: habían dejado un territorio sin operaciones bélicas, donde las FARC habían asentado campamentos con escuelas, fincas de trabajo y otras actividades pacíficas. Pero el Plan Colombia, impulsado por el Comando Sur del Ejército norteamericano, había decidido luchar contra el “narcoterrorismo”. Es decir, los 15.000 efectivos que desplegarían tenían como misión “erradicar cultivos” de coca o de amapola y combatir la insurgencia de las FARC y el ELN. Por entonces, no sólo mandaron soldados desde su país sino que se valían de la base militar de Manta, cedida por el gobierno ecuatoriano de entonces a los norteamericanos. Antes semejante escenario, el veterano Manuel Marulanda, comandante de las FARC desde su fundación en 1964, empezó a echar atrás los compromisos con Pastrana. Marulanda no había tenido empacho, en los setenta, de enfriar sus relaciones hasta con el presidente cubano Fidel Castro por diferencias de enfoque.
El triunfo electoral de Uribe, unos pocos meses después de la voladura de las Torres Gemelas, ayudó a que el espiral de violencia avanzara. En primer lugar porque George Bush había fijado “la lucha contra el terrorismo” en cualquier lugar del planeta como su agenda excluyente de gobierno. En segundo lugar, porque el mismo Uribe se define como “un combatiente” contra las FARC. Aunque los planes Colombia I y II no permitieron a Estados Unidos demostrar que entrara menos clorhidrato de cocaína colombiano a su país, siguieron con el intervencionismo. Esta vez, llamado Plan Patriota. A tono con el nacionalismo verbal de Uribe, quien logró hacer retroceder a las FARC a las selvas en estos años a la par que buena parte del pueblo colombiano le sirviera de base. Se sabe: un conflicto armado genera miedo en la población y quien gana, al menos parcialmente, logra oxígeno político por un tiempo.
Chávez, el negociador
El venezolano Hugo Chávez encendió la mecha cuando, no bien fueron liberadas las rehenes, pidió que las FARC fueran reconocidas como fuerza beligerante y no como un grupo terrorista. Buena parte del establishment periodístico argentino se indignó con Chávez: como si, poco menos, fuera un primer paso para ir a la selva colombiana a pelear por incendiar con palabras inapropiadas este momento. Pero el asunto no es semántico. El mote de terroristas, es suficiente para que los protocolos de Bush dispongan operaciones secretas de la CIA o las fuerzas armadas de su país. Secuestros en países europeos, ataques de aviación a madrasas (escuelas religiosas) paquistaníes, son algunas de los remedios de la Casa Blanca en estos casos. Y Chávez, rápido de reflejos, ayer domingo lo aclaró una vez más. En el programa Aló presidente advirtió que el secuestro no es un método admisible en una fuerza beligerante. Se remitió, como militar que es, a las Convenciones de Ginebra de 1949. En estos días el venezolano recuperó terreno diplomático: “Úseme, Presidente” le dijo a Uribe a efectos de no interferir en asuntos internos de Estado, y ahora le avisó a Marulanda que, para nuevos pasos, deberá terminar con los secuestros. Es decir, no sólo no los tolera sino que lo pone como una condición para seguir en el camino del diálogo.
No pocos acusan de oportunismo o exceso de protagonismo a Chávez. Quizá un ejemplo cercano ayude a entender la importancia en los temas de Venezuela. La finlandesa Botnia contamina el río Uruguay y perjudica a los vecinos de Gualeguaychú. El tema lleva años en la agenda de la Casa Rosada. Ahora pensemos: Venezuela y Colombia tienen 2.219 kilómetros de frontera, muchos de ellos de selva, en muchos hay soldados colombianos y –a veces- norteamericanos, además de guerrilleros de las FARC. Bush ha señalado a Chávez como el enemigo de sus intereses en la región, ¿es para quedarse al margen o tomarlo con indiferencia?
En buena hora, la Argentina, Brasil, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Francia y Suiza tienen dimensión de este conflicto.
quinta-feira, 26 de julho de 2007
ANALISIS/Invasión estadounidense a la región
Por María Eva García Simone (*) Desde la Redacción de APM 26 de Julio de 2007
Contra lo que difunde la prensa hegemónica, el peligro de militarización en América Latina es real y no hay que olvidarlo. La nueva justificación es la "lucha contra el terrorismo". Washington continúa con la mira sobre esta parte del continente.
Si bien los proyectos de militarización fueron programados mucho antes de los hechos del 11 de septiembre de 2001 (ataque a las Torres Gemelas en Nueva York), este hecho marcó un antes y un después. Estados Unidos encontró la justificación necesaria para intervenir en regiones tales como Latinoamérica: la lucha contra el terrorismo. La invasión militar sobrevuela en el inconsciente de la población regional y muy poco se sabe de sus verdaderos fines.
El plan de militarización llevado a cabo por Estados Unidos en América Latina es argumentado, según los conceptos de la Guerra de Baja Intensidad (GBI), como una maniobra contra el terrorismo y el narcotráfico. La mayoría de la población latinoamericana desconoce los verdaderos fundamentos de esta técnica de asentamiento militar y, en reiteradas ocasiones debido a la ausencia de información y a los mitos instalados desde la prensa hegemónica, se supone que dicho procedimiento se trata más de una fantasía que de una realidad.
El imperialismo estadounidense, planificado en Latinoamérica desde la sede del Comando Sur, tiene como objetivo apropiarse de los mercados económicos y los recursos naturales. Esto se enmarca en el Manual de campo 100-20 del Ejército estadounidense, el cual define a la GBI como “una confrontación político - militar entre estados o grupos por debajo de la guerra tradicional y por encima de la competencia pacífica entre Naciones”.
A su vez, establece que la GBI “involucra a menudo luchas prolongadas de principios o ideologías y se desarrolla través de una combinación de medios políticos, económicos, de información y militares”.
Washington opera a través del progresivo desarrollo de las empresas transnacionales en la región y el adiestramiento de las Fuerzas Armadas locales “previniendo” posibles estallidos o conflictos sociales que afecten a las democracias de baja intensidad que operan en América Latina en post de sus beneficios neoliberales.
Se trata de un proceso de dominación que pretende romper con las características nacionales, en particular, y regionales de los países latinoamericanos. Para llevarlo a cabo sistemáticamente, se utilizan una serie de mecanismos, entre los cuales los medios de comunicación ocupan un lugar relevante.
Washington pretende, bajo la forma de propaganda política, convencer al común denominador de las personas de que el mundo se encuentra en peligro por el terrorismo y las drogas y que debe ser defendido a través de diversas maniobras, entre ellas la militarización.
En este aspecto, la militarización como parte del concepto de Guerras de Baja Intensidad actúa a niveles psicosociales para generar el respaldo de las sociedades. Se impone la cultura del miedo y la necesidad de una seguridad tanto nacional como internacional. El propósito perseguido es llegar a la mente de la población nativa donde se lleva a cabo algún mecanismo de la GBI.
Washington para concretar sus fines económicos neocoloniales, durante la presidencia de Bill Clinton, puso en marcha el proyecto denominado Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). Sus objetivos eran no sólo la apertura de los mercados latinoamericanos por medio de políticas definitivamente neoliberales que garantizaran el desarrollo de las multinacionales locales sino que también la instalación de bases militares que permitiesen un ocupamiento progresivo de la región.
Dicho plan incluiría a 34 países (exceptuando a Cuba) de América del Sur, América del Norte y Centroamérica. Sin embargo, en el año 2005, la aprobación definitiva del mismo no se concretó gracias a las políticas contrahegemónicas y de corte progresistas que caracterizan a los actuales gobiernos latinoamericanos y que rompen con el esquema de “democracias controladas” impuesto por Washington en reemplazo de la Doctrina de Seguridad Nacional originaria de los golpes de estado en América Latina.
No obstante, Estados Unidos ante la negativa al ALCA, prosigue en su actitud de intervencionismo militar por medio de la creación de numerosas bases en la región y por el adiestramiento de las Fuerzas Armadas locales con el fin de que ellos mismos sean quienes lleven a cabo los propósitos resumidos en la conceptualización de Guerra de Baja Intensidad en sus propios países.
América Latina es uno de los puntos que Washington tiene en la mira desde hace varios años. La instalación de enclaves militares estadounidenses en zonas estratégicas se originó con la apropiación del Canal de Panamá. En dicho lugar se asentó el centro de operaciones estadounidenses para toda Latinoamérica denominado Comando Sur (USSouthcom, según sus siglas en inglés).
Uno de los primeros y más complejos procesos de militarización es el llamado Plan Colombia. Bajo la disfrazada argumentación de que Colombia necesitaba de ayuda estadounidense para superar el narcotráfico y avanzar económicamente a través de la apertura de sus mercados, en este país se asentaron las bases de Tres Esquinas, Larandia y Puerto Leguizamo.
Los verdaderos propósitos de Washington se dieron a conocer públicamente, en el año 2000, a través de una edición de la revista Desde abajo. Estos habían sido mantenidos ocultos tanto por el gobierno local como por el estadounidense. Dichos fines se basan, principalmente, en la eliminación de los grupos guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN).
No sólo se busca combatir a las guerrillas colombianas sino que también entre los puntos de eliminación que están en mente del Comando Sur, se hallan: el Movimiento de Obreros Sin Tierra de Brasil (MST), los Zapatistas mejicanos, los indígenas de Chiapas y muchos otros movimientos y agrupaciones sociales consideradas “rebeldes” de Bolivia, Argentina, Ecuador, Perú, República Dominicana, Venezuela, entre otras.
El día de ayer el ministro de Defensa de Colombia, Juan Manuel Santos sostuvo que su país no está negociando con Estados Unidos la instalación en su territorio de una base aérea, pero la presencia militar del país del norte debe aumentar, enfatizó.
Algunas fuentes militares en Estados Unidos indicaron recientemente que Colombia habría ofrecido su territorio como alternativa a la base de Manta, después que el presidente de Ecuador, Rafael Correa, anunció su intención de no renovar la concesión, que vence en el 2009.
"Ni nos han pedido la instalación de la base, ni la hemos ofrecido," dijo Santos a periodistas en Washington, durante visita a funcionarios estadounidenses.
Pese a eso, el ministro afirmó que si Estados Unidos necesita más acceso a las bases aéreas de Colombia para aumentar la ayuda en el “combate al narcotráfico”, ese permiso sería dado.
Si bien el Plan Colombia como el Plan Puebla Panamá, el Plan Iniciativa Región Andina son una realidad pública, existen otras iniciativas de índole militar que, hoy en día, rondan entre la controversia de si se trata o no de una fantasía presente en las mentes de los nativos.
De este modo, la Triple Frontera compartida por Argentina, Brasil y Paraguay es uno de los puntos más codiciados por Washington en cuanto a llevar a cabo allí un asentamiento militar. La impronta con la que dicha iniciativa es sustentada se basa en que en este lugar circulan grandes grupos terroristas que pueden afectar la paz mundial y directamente a Estados Unidos.
Sin embargo, los propósitos estadounidenses, tal como lo han demostrado sus acciones bélicas en Irak con el fin encubierto de apoderarse de las grandes reservas de petróleo presentes allí, no se centran en el combate de las células islámicas de terrorismo internacional sino que en el progresivo adueñamiento de una de las reservas de agua subterránea más grande del planeta. A su vez, en esta zona también coexisten numerosos ejemplares de fauna y flora autóctona, conformando uno de los sectores de biodiversidad más importantes del continente.
Según el presidente del Centro de Militares para la Democracia (Cemida), coronel Horacio Ballester, "Estados Unidos puso al Banco Mundial y a la OEA al frente de un proyecto que busca detectar la magnitud del recurso, asegurarse su uso de manera sustentable, evitar la contaminación y mantener un control permanente hasta cuando lo considere conveniente“.
Sobre finales de noviembre del año 2004 se realizó, en Brasil, el Foro del Sistema Acuífero Guaraní (SAG), en el cual se promulgó el rechazo a la avanzada imperialista sobre ese sector. Esta maniobra corresponde a un proceso de integración regional a través del que se pretende cuidar nuestros recursos contra las potencias mundiales y los organismos internacionales, tales como el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monertario Internacional (FMI).
El general Claudio Barbosa Figueiredo, jefe del Comando Militar de la Amazonia, aseguró: "la estrategia de la resistencia es un recurso que el ejército no dudará en adoptar ante una posible confrontación con un país o grupo de países con potencial económico y bélico mayor que Brasil".
No basta sólo con promover discursos antibelicistas y antiimperialistas desde el seno de los países protagonistas de estas intervenciones militares y económicas, sino que también son necesarias sanciones de leyes que luchen por la defensa de la soberanía del territorio y de sus recursos.
En este marco, por ejemplo, en Argentina, es de gran utilidad el revocamiento de la Ley Antiterrorista sancionada por el Congreso recientemente.
Es necesario aclarar que muchos de los planes de militarización en América Central y del Sur son producidos desde las entrañas estadounidenses e impuestos bajo amenazas a los países receptores ya que, en el caso de Colombia y en el de México, dichas iniciativas fueron propiciadas y aceptadas por sus gobiernos.
El presidente colombiano Álvaro Uribe Vélez, durante una reunión en Davos, realizada en 2003, le sugirió a los Estados Unidos que invada la zona amazónica para luchar contra las guerrillas que operan en esa región. Por otro lado, Vicente Fox, por entonces presidente de México, impulsó el Plan Puebla Panamá (PPP) a través de la coordinación logística estadounidense.
Tal como lo afirmó Adolfo Pérez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz en 1980, durante una entrevista: “el único país que tiene un proyecto para América Latina lamentablemente es Estados Unidos y no es el proyecto que necesita nuestro continente”.
(*) La autora de esta nota es alumna del Seminario “Periodismo en Escenarios Políticos Latinoamericanos” que actualmente dicta la Agencia Periodística del Mercosur (APM) en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, extensión Moreno.
http://www.prensamercosur.com.ar/apm/nota_completa.php?idnota=3436