24 febrero 2014, Rebelión http://www.rebelion.org (México)
A raíz de la
violencia contrarrevolucionaria que ha vivido Venezuela en las últimas semanas
y del notorio accionar de paramilitares colombianos en el Estado de Táchira,
queremos compartir con ustedes este documento que desarrolló nuestra
organización hace algunos años para analizar al paramilitarismo y a la
contrarrevolución armada y que hoy adquiere más vigencia que nunca.
(Resistencia Antimperialista)
Introducción:
El paramilitarismo
y la contrarrevolución son dos formas de acción que utilizan el imperialismo y
sus cipayos para combatir, en momentos históricos diferentes, a las fuerzas
revolucionarias.
Ambas formas de
organizar sus fuerzas tienen una base de carácter político-militar, y por lo
tanto operan con criterios clandestinos para preservar tanto su estrategia como
a sus componentes y medios, para ello el secreto es esencial. Intentaremos,
pues, establecer las diferencias entre estos dos conceptos de uso común, pero
que tienen alcances claramente diferenciados.
Podríamos
afirmar que el paramilitarismo es la forma extrema que adquiere la acción de un
Estado burgués en contra del Movimiento Popular, cuando éste amenaza con
rebasarlo. Para ello, estructura fuerzas organizadas de carácter paraestatal
que concentran su misión combativa en contener a las fuerzas populares mediante
el terror, aniquilando sus cuadros de vanguardia, buscando aislar a las fuerzas
insurgentes de sus bases de apoyo.
El
paramilitarismo se constituye generalmente con integrantes de las fuerzas
armadas y civiles de ultraderecha, contratando eventualmente a delincuentes
sociales para acciones puntuales, principalmente el sicariato urbano. Usa, por
tanto, todos los recursos del Estado, es decir: financiamiento, inteligencia,
logística, medios de comunicación, soporte jurídico, etc.
Sus operaciones
tienen un alto componente sicológico. Recordemos que se busca inhibir,
contener, y desestructurar la movilización popular, procurando su repliegue o
reflujo. Para ello, la tortura, el descuartizamiento, las desapariciones
forzadas y todas aquellas tácticas inscritas en la llamada “Guerra Sicológica”
(recordemos la Escuela de las Américas), tan usada por las fuerzas del imperio,
desde la llamada Doctrina de Seguridad Nacional hasta el Plan Colombia, cobran
especial relevancia.
Las
experiencias más desarrolladas en este terreno las encontramos en la Triple A
(Alianza Argentina Anticomunista) en la década de los 70, en los Escuadrones de
la Muerte