17 marzo 2014, HispanTV http://hispantv.net (Irán)
Sheij Abdul Karim Paz
La ofensiva blanda imperial en Ucrania y Venezuela, pone de manifiesto muchas cosas sobre la mesa para los analistas internacionales. Una de ellas, es que el imperio detrás de todas estas maniobras ha tenido que emplear como mano de obra a lo peor del extremismo violento y terrorista, por ejemplo Al-Qaeda, el siempre dispuesto sionismo y las huestes fascistas. Parece que el sionismo olvida con facilidad, cuando le conviene, el mal del fascismo y el extremismo "islámico". No es difícil descubrir cuál es el común denominador de todas estas fuerzas aparentemente dispersas pero hoy rejuntadas por su verdadero padre, el imperialismo mundial: el dominio por la fuerza, sin más. Nada de derechos, nada de democracia, nada de diálogo, nada de racionalidad, nada de humanidad, nada de nada, salvo intereses. El ejemplo también lo vemos en Siria y el uso de estas fuerzas del terror para intentar alcanzar sus espeluznantes objetivos.
Es una novedad de los últimos años el recurso táctico de las ofensivas blandas contra las democracias que no gustan de someterse a sus caprichos imperiales. Cuando no pueden invadir recurren a estas desestabilizaciones sociales para generar golpes de Estado, ya que han quemado el recurso de los golpes militares y éstos no son tan estúpidos de dejarse usar siempre.
Sediciones, sabotajes, actos de terrorismo, luchas civiles, sanciones, boicots, mercenarios venidos de todas partes y todo tipo de presiones, son la modalidad de los golpes blandos. La historia se repite como ocurriera en Libia, en Siria y, hoy, en Venezuela y Ucrania. Se lo intentó sin éxito en Irán hace cuatro años. Los métodos son muy similares.
