¿Por qué en una fecha como ésta, vincular
aquel acontecimiento con la educación?
Justamente porque en
estas épocas en las que la reforma economicista de la educación pone en
cuestionamiento y pregona la crisis que ella misma generó, no está mal intentar
ver la génesis reproductiva del sistema de dominación sobre nuestra región
latinoamericana que comienza a diseñarse desde el mismo momento que el
navegante-invasor Cristóbal Colón “interpreta” al “otro” y lo produce como
colonizado. Cuestión que con el avance de la conquista este binomio se extiende
a Europa y es la propia Europa que produce a América en la relación colonizador
– colonizado; aunque al mismo tiempo América produce a la Europa moderna. Ambas
producciones en relación absoluta de desigualdad.
Pero acerquémonos al
principio, el mundo de Colón (siguiendo a Tzvetan Todorov)1 se movía y, por supuesto, interpretaba desde tres
esferas: la humana, que se relaciona con la ambición de riqueza; la natural, el
disfrute de la observación de la naturaleza y la divina, dónde aparecía dios,
la fe cristiana y cierto componente que respondía al mito, las creencias, sin
embargo entre ambas concepciones
