19 de
diciembre de 2014 http://www.democracynow.org/es (Estados Unidos)
Amy Goodman, con la colaboración de Denis Moynihan
La
política infructuosa de Estados Unidos contra Cuba, que ha clausurado por más
de medio siglo las relaciones entre estos países vecinos e inflingido daño a
varias generaciones del pueblo cubano, podría finalmente estar llegando a su
fin. El miércoles por la mañana nos enteramos de que Alan Gross, un contratista
del gobierno estadounidense condenado en Cuba por espionaje, había sido puesto
en libertad después de cinco años de prisión. Otra persona, un cubano no
identificado encarcelado en Cuba desde hace veinte años por espiar para Estados
Unidos, también fue liberado. Este acontecimiento ha sido noticia a nivel
mundial. No tan bien explicada en los medios estadounidenses fue la liberación
de tres presos cubanos en Estados Unidos. Son los tres miembros de los Cinco de
Cuba que seguían encarcelados. Los Cinco fueron detenidos a finales de 1990
bajo cargos de espionaje, pero no estaban espiando al gobierno de Estados
Unidos. Estaban en Miami con el objetivo de infiltrarse en los grupos
paramilitares cubano-estadounidenses instalados allí con la finalidad de lograr
la destitución violenta del gobierno cubano.
Al
mediodía del miércoles, el presidente Barack Obama dio oficialmente la noticia:
esto no fue un simple intercambio de prisioneros. “El día de hoy, Estados
Unidos