22 abril
2015, ADITAL Agência Frei Tito para a America Latina
http://www.adital.com.br (Brasil)
Por Víctor
Montoya*
Con los
conquistadores arribaron los primeros esclavos negros al llamado Nuevo Mundo.
Los jinetes de Francisco Pizarro llevaban en la grupa del caballo a indios de
Nicaragua y a un negro de Guinea, cuya piel oscura dejó perplejos a los
súbditos del Inca Atahuallpa, como las armaduras de hierro y el estampido de
los arcabuces. Cuando el negro se apeó del caballo, los indios le invitaron a
lavarse creyéndolo pintado. Y mientras los conquistadores les explicaban que,
por donación del santo Papa, esas tierras pertenecían ya a los reyes de
Castilla, a quienes debían prestarles acatamiento y vasallaje, los indios
constataron que el negro no perdía su color ni refregándose en el río.
Entonces, estupefactos como estaban, pensaron que allende los mares no sólo
existían hombres de caras blancas y luengas barbas, sino también hombres de
pelos rizados y piel oscura como el ébano, sin sospechar que ellos -- los
nativos -- y los negros serían los esclavos del nuevo sistema colonial.
Se dice que el Inca
Huayna Cápac, años antes de consumarse la conquista, escuchó hablar del
"Sumaj Orq’o” (Cerro Hermoso), donde estaba el preciado metal que
