21 abril 2015, Rebelión
http://www.rebelion.org (México)
Rodrigo
Yedra, Miradas al
Sur
Las pretensiones de ocupación por parte de Estados Unidos sobre
América latina y el Caribe para asegurarse el control de los países, sus
recursos y sus poblaciones han seguido cauces legales e ilegales. Las dinámicas
de intervención directas e indirectas han sido denunciadas por organizaciones,
gobiernos e incluso reconocidas por sus propios aparatos de control. La
implementación de dichas estrategias se puede encontrar de forma combinada en
los recientes intentos de desestabilización y de golpe de estado en los países
latinoamericanos.
Entre 1789 y 2009 se reconocen 95 intervenciones directas por parte de las fuerzas armadas de Estados Unidos en América latina y el Caribe. Ya sea con fines de expansión territorial, mediante la declaración de Guerra (México-1846), la ocupación neocolonial (Guerra con España/Cuba, Puerto Rico y Filipinas-1898), el envío de fuerzas militares para “defender a los ciudadanos de EE.UU. y para promover sus intereses” (invasiones Granada, Panamá), la asesoría ilegal y la formación de paramilitares y grupos de choque (Chile, Honduras, El Salvador, Nicaragua).
El académico mexicano Pablo González Casanova informa de 750 intervenciones militares, diplomáticas, políticas y económicas en ese lapso. El investigador argentino Gregorio Selser documentó 3.000 en las cuales incluye imposiciones diplomáticas, acusaciones y amenazas públicas por parte de