18 julio 2016, Prensa Latina http://www.prensa-latina.cu (Cuba)
Por Gastón
Fiorda*
Aires (PL) -- La jornada de protesta, que pasó de un
"cacerolazo" a un gran "ruidazo" y se sintió por toda
Argentina contra el aumento de tarifas, resultó una señal clara de agotamiento
de un modelo de gestión.
El gobierno de Mauricio
Macri cerró su semana más complicada en relación con la política equilibrista
que desarrolla desde el inicio de su mandato entre el bienestar de los sectores
más concentrados de la economía y la marginalidad a la que pretende confinar a
las mayorías sociales y organizadas.
El cambio de escenario se produjo el último jueves, cuando miles de argentinos salieron a protestar en las calles de los principales centros urbanos del país contra las políticas de ajuste, inflación y desempleo que promueve el Gobierno Nacional.
Aunque los grandes medios "hegemónicos" de comunicación quisieron minimizar el efecto del reclamo, el ruido de las cacerolas y las bocinas de los autos provocaron un tembladeral en la Casa Rosada, y alertó
El cambio de escenario se produjo el último jueves, cuando miles de argentinos salieron a protestar en las calles de los principales centros urbanos del país contra las políticas de ajuste, inflación y desempleo que promueve el Gobierno Nacional.
Aunque los grandes medios "hegemónicos" de comunicación quisieron minimizar el efecto del reclamo, el ruido de las cacerolas y las bocinas de los autos provocaron un tembladeral en la Casa Rosada, y alertó