7 agosto 2013, Rebelión http://www.rebelion.org
(Mexico)
La doctrina Monroe o la soberbia de un
imperio
Para el quinto presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, James
Monroe, las fronteras de su país comenzaban en el estrecho de Bering y se
extendían hasta la tierra del fuego en Chile y Argentina. Entre el Rio Grande y
la Patagonia existían, en el mejor de los casos, futuras colonias bajo el
pendón de las barras y las estrellas o cuanto más, el “patio trasero” de los
Estados Unidos.La doctrina Monroe continua siendo –en esencia– el motor principal de la política internacional de los Estados Unidos en su relación con América Latina,