21 de junio de 2015, La Jornada http://www.jornada.unam.mx (México)
La presidenta de
Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, refrendó ayer la decisión de su
gobierno de no pagar la deuda que reclaman los llamados fondos buitre,
tenedores de bonos de deuda del país austral que no aceptaron los términos en
los que el débito fue renegociado en 2005 y 2010.
Debe
recordarse que Argentina alcanzó, en esos años, acuerdos con la gran mayoría de
sus acreedores para restructurar los pasivos externos y en ese proceso logró
importantes reducciones de los montos a pagar. En ese entonces algunos especuladores internacionales
compraron una pequeña fracción de los títulos de deuda al 10 por ciento de su
valor, para posteriormente desconocer las renegociaciones y se acogieron a
instancias judiciales estadunidenses para exigir a Buenos Aires el pago de 100
por ciento del valor nominal de tales bonos, unos mil 300 millones de dólares.
La Suprema
Corte de Justicia de Estados Unidos, por su parte, tomó partido y decidió
proteger a una porción minoritaria de acreedores de Argentina; sumó con ello un
factor de inestabilidad a la economía mundial por cuanto puso a la nación
rioplatense en un virtual incumplimiento de pagos –si bien en esta ocasión no
se debe a la falta de recursos, sino a una decisión judicial– y sentó, de paso,
un precedente nefasto para la