11 marzo 2016, ADITAL Agencia de Información Fray Tito
para América Latina http://site.adital.com.br (Brasil)
En nota
pública, Pablo Gentili, secretario ejecutivo del Consejo Latinoamericano de
Ciencias Sociales (Clacso), que vive en Brasil, evalúa la actual conyuntura
política y alerta que en el país "se ha avanzado un paso más en el proceso
de desestabilización institucional que pretende perpetrar un sector del Poder
Judicial, la Policía Federal, los monopolios de prensa y las fuerzas políticas
que han sido derrotadas en las últimas elecciones nacionales”, en 2014. Sería
una desestabilización del orden democrático que tiene un objetivo principal:
impedir que las fuerzas progresistas sigan gobernando el país y, especialmente,
acabar definitivamente con el Partido de los Trabajadores (PT) y con su figura
más emblemática, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Para
Gentilli, esto es lo que explica una multiplicidad de acciones judiciales,
denuncias de la prensa nunca demostradas, insultos, amenazas, ataques públicos
y una persistente ofensiva parlamentaria por parte de las fuerzas más
conservadoras y reaccionarias del país. En su opinión, se trata de criminalizar
y de responsabilizar al PT y a su presidente de honor, Lula, de actos de
corrupción, usando hechos que la justicia aún investiga como si fueran parte de
un plan organizado desde el propio centro neurálgico del poder; esto es, los
mandatos presidenciales de Lula y de la actual presidente, Dilma Rousseff.
Encontrar una conexión entre ambos mandatarios y los hechos de corrupción
analizados por la Justicia es la gran obsesión y, quizás, la única carta que
hoy tiene la derecha brasileña para volver al poder, destruyendo los