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domingo, 18 de março de 2012

AMÉRICA LATINA/LA SITUACIÓN DE LOS TRANSGÉNICOS EM EL 2011


15 marzo 2012/ADITAL http://www.adital.com.br (Brasil)
Agência de Informação Frei Tito para América Latina

Red por una América Latina Libre de Transgénicos (RALLT)
"Durante 2011 se sembraron 160 millones de hectáreas con cultivos transgénicos. Estados Unidos siguió siendo el principal productor y Brasil ocupa el segundo lugar".Boletín N° 466 de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos.

LA SITUACIÓN DE LOS TRANSGÉNICOS EN EL 2011

Durante 2011 se sembraron 160 millones de hectáreas con cultivos transgénicos
- Estados Unidos siguió siendo el principal productor de cultivos transgénicos con 69 millones de hectáreas y una tasa media de adopción de aproximadamente 90% en los principales cultivos.

- Brasil ocupa el segundo lugar detrás de EE.UU., con 30,3 millones de hectáreas. Por tercer año consecutivo, tuvo el mayor crecimiento del mundo con 4,9 millones de hectáreas, que representan un incremento anual de un 20%.

- En India se cumplió una década de cultivo de algodón GM, con 10,6 millones de hectáreas durante 2011.

- China sembró variedades transgénicas en el 71,5 % del área total de algodón (3,9 millones de hectáreas) a cargo de 7 millones de pequeños productores que, en promedio cultivan apenas media hectárea.

- Filipinas informó de un crecimiento del 20 % en hectáreas de maíz transgénico que ocupan hoy más de 600.000 hectáreas. Es el único país de Asia que cultiva maíz transgénico.

- África cultivó 2,5 millones de hectáreas de cultivos transgénicos y está haciendo con pruebas de campo para nuevos cultivos transgénicos en otros países.

- En Europa se cultivaron 114.490 hectáreas con transgénicos (un 25 % más que en 2010). BASF paralizó el desarrollo y comercialización de todos sus productos transgénicos destinados al cultivo en Europa

- En América del Norte se ha retomado la discusión sobre la comercialización de trigo transgénico.

La situación en Argentina
Según el informe de ISAAA, Argentina continúa siendo uno de los principales productores de cultivos transgénicos, luego de EEUU y Brasil, con 23,7 millones de hectáreas en 2011, lo que representa el 14,8% del área global cultivada con transgénicos y un aumento del 3,5% con respecto al año anterior.
[Fuente: James, Clive. 2012. Global Status of Commercialized Biotech/GM Crops: 2011].

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TRANSNACIONALES DE TRANSGÉNICOS CONTRA LA VIDA: MONDIABLO

Por Narciso Isa Conde
 
Martes, 24 de enero de 2012

Un acuerdo entre la multinacional estadounidense MONSANTO (Mondiablo) y la empresa local EUROSUMINISTROS, destinado a comercializar y experimentar semillas transgénicas en nuestro país, fue firmado recientemente en el local de la Junta Agropecuaria Dominicana (JAD), en presencia de representantes del Ministerio del Agricultura. 

A seguidas José Miguel de Peña, presidente del "Cluster de Invernaderos”, informó al país que las exportaciones de frutas y vegetales a la Unión Europea podrían ser suspendidas, dadas las prohibiciones establecidas en la euro-zona al uso de ese tipo de semillas distribuidas por MONSANTO, como también a los productos químicos que esa empresa comercializa a nivel internacional.

Específicamente Miguel de Peña aludió la comunicación enviada a esa entidad por la empresa francesa SIED S.A., advirtiendo que "si se comprueba que las semillas transgénicas de Monsanto entraron a los invernaderos del país, suspenderá las compras de tomate y pimentón morrón dominicanos” (El Nacional de Ahora, martes 3 de enero 2012, Pág. 4, "Uso de semillas podría afectar exportaciones”- Emilio Ortiz)
De inmediato, previendo las consecuencias de compartir ese nefasto acuerdo comercial, tanto la JAD como el Ministerio de Agricultura aclararon que esas instancias no están comprometidas con esa decisión. La JAD alegó que solo prestó su local y el referido Ministerio afirmó que era totalmente ajeno a ese convenio, pese a la presencia de dos de sus funcionarios en el acto de firma del mismo. 

Ambos alegatos lucen sumamente inconsistentes, aunque parecen estar obligados a recular o a simular. 

MÁS ALLÁ DE AFECTAR LAS EXPORTACIONES DOMINICANAS A EUROPA.
En realidad los perjuicios de ese paso van mucho más allá del tema de afectación de las exportaciones de frutos y vegetales a Europa; versión está limitada a una lógica puramente empresarial, válida pero insuficiente.
La presencia de MONSANTO, sus transgénicos y sus agroquímicos en el país, sobrepasan el daño a empresas nacionales productivas, a sus exportaciones y a las oportunidades de empleo que generan -hechos de por sí graves-, para abrir además las compuertas a una especie tragedia agropecuaria, sobre todo si se tienen en cuenta todas las consecuencias negativas de esa determinación. 

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CHILE

CAMPAÑA PERMANENTE POR NO USO DE PLAGUICIDAS

Por Rocío Alorda desde Santiago

De a pocos se avanza en Chile para limitar el uso de químicos y plaguicidas de gran toxicidad. El pasado 19 de diciembre el Ministerio de Agricultura prohibió la fabricación, importación, exportación, distribución, venta, tenencia y uso de varias sustancias activas plaguicidas, como Clordecona, Alfa-HCH, Beta-HCH, Pentaclorobenceno, Endosulfán, Alacloro y Aldicarb. Todos estos químicos son usados como insecticidas y se prohibieron por ser tóxicos para la salud y por ser posibles carcinógenos. 

Desde el año 2008, la Alianza por una Mejor Calidad de Vida —compuesta por diversas organizaciones sociales y campesinas—venía desarrollando una ardua campaña para prohibir el Endosulfán. Esto debido a las características tóxicas del químico, sus efectos sobre la salud y su bioacumulación en la cadena alimentaria —que lleva incluso a contaminar la leche materna— vulnerando los derechos humanos fundamentales de trabajadores, comunidades, mujeres y niños. Su prohibición constituye un éxito para las organizaciones que vienen exigiendo condiciones dignas para las trabajadoras y trabajadores agrícolas. 

A pesar de estos avances, aún queda por eliminar los plaguicidas más dañinos que son —justamente— usados en los campos para la producción agrícola y forestal. 

Precisamente por eso, el 3 de diciembre, en el marco de las conmemoraciones por el Día de Acción Global Contra el Uso de Plaguicidas en el Mundo, se lanzó en Chile la Campaña Permanente por el NO Uso de Plaguicidas y por la Vida. La campaña es una iniciativa de las organizaciones integrantes de la Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) en Chile, junto a la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina (RAP-AL), la Red por una Mejor Calidad de Vida y las Escuelas de Enfermería, Medicina y Salud Pública de la Universidad de Chile.

"Esta campaña nace de los intensos planteamientos que hicimos las organizaciones campesinas a nivel internacional, y en el último congreso de la Coordinadora de Organizaciones del Campo, CLOC, en donde se logró instalar el tema del daño generados por los plaguicidas, y se acordó el desarrollo de esta campaña a nivel continental, de modo que cada país lo aplicara en base a sus contextos locales, lo que para nosotras constituyó un importante éxito”, dijo Alicia Muñoz, dirigenta de la Asociación Nacional de Mujeres Rurales e Indígenas (ANAMURI), organización integrante de la CLOC que desde sus orígenes viene denunciando el daño que los plaguicidas genera a las trabajadoras y trabajadores del campo. 

La iniciativa busca conformar un comité permanente y transversal en donde participen diversas organizaciones sociales, comunitarias, sindicatos, organizaciones no gubernamentales, profesionales, académicos, entre otros, que sirva como espacio de acciones y discusiones sobre la problemática que generan los plaguicidas en el país.
"La idea es que en ese espacio planifiquemos en conjunto, que se generen alianzas entre otros actores sociales como los estudiantes, pobladores, campesinos, de modo que la ciudadanía se entere de lo que implica el uso de los plaguicidas”, explicó Muñoz. 

Feminización de fruticultura
Las mujeres trabajadoras del campo son víctimas del uso de plaguicidas y de la implementación de éstos como parte central del modelo de agroproducción a gran escala. Según datos de la estatal Oficina de Estudios y Políticas Agrarias (ODEPA), si bien hay más hombres que mujeres en el campo chileno (al 2009 un 76% eran trabajadores y un 24% trabajadoras) la variación de la feminización del trabajo campesino entre 1990 y 2009 fue de un 142%, mientras que en los hombres fue de -2%. 

La feminización del trabajo campesino es una realidad sobre todo en la fruticultura. Así lo explica Pamela Caro, investigadora de la organización no gubernamental Centro de Estudios para el Desarrollo de la Mujer (CEDEM), quien señala que "según el censo del 2007, en el peak [cosecha] de la temporada se emplean asalariadamente en la silvoagricultura cerca de 400,000 personas, de las cuales el 66% son hombres y el 34% mujeres. Sin embargo, se feminiza la fruticultura, pues el 43% de la fuerza de trabajo es femenina. Y se feminiza el packing [empaque], pues el 76% de la fuerza laboral corresponde a mujeres”. 

La realidad de las mujeres que trabajan en predios y en packing es bien conocida por las dirigentas de ANAMURI. María Rivera, directora del área de asalariadas de dicha organización, ha sido testigo de los efectos nefastos de los plaguicidas en el cuerpo de las mujeres. "Los plaguicidas envenenan todo. Matan a trabajadoras y trabajadores, se acumulan en el cuerpo, producen enfermedades crónicas y malformaciones congénitas”, señala la dirigenta campesina.

María Elena Rozas, de la Red de Acción en Plaguicidas y sus Alternativas de América Latina (RAP-AL) Chile y miembro de la Alianza, señala que entre los efectos en la salud que generan los plaguicidas, están los envenenamientos frecuentes y muertes por el uso de plaguicidas altamente tóxicos, malformaciones congénitas, tumores y graves alteraciones en los sistemas reproductivo, nervioso, inmunológico, además de enfermedades como cáncer, Parkinson, dermatitis crónica, entre otras. Así, las mujeres campesinas son expuestas a los plaguicidas directamente en sus puestos de trabajo, mientras otras cuando fumigan, en la recolección y manipulación de productos contaminados, así como por habitar viviendas cercanas, lavar ropa contaminada o al manipular plaguicidas domésticos. 

Son múltiples los casos de muertes por uso de químicos en las faenas agrícolas que las organizaciones campesinas registran. ANAMURI ha denunciado casos de este tipo como la muerte de la trabajadora Cecilia Ortiz, fallecida en enero del 2009 por la exposición a químicos tóxicos mientras trabajaba en un packing. Casos como éste motivó la realización de Tribunales Éticos en donde se ponía en cuestionamiento las medidas de seguridad en las empresas agrícolas. El primer Tribunal Ético "Basta de violencia a las mujeres en el trabajo”, organizado el 25 de noviembre del 2010 por ANAMURI, marcó un hito en la denuncia de los daños generados por el uso de plaguicidas en el trabajo asalariado de temporada. 

El año 2011 dicho tribunal volvió a activarse, denunciando el caso de Flor María Contreras, trabajadora sobreviviente de otro accidente laboral que la dejó con daños irreparables en su organismo y con sólo un 30% de capacidad respiratoria. 

En ambas instancias las trabajadoras asalariadas de temporada denunciaron la situación de precariedad bajo la cual trabajan y los peligros constantes de intoxicarse con los químicos y plaguicidas que se usan en los predios. 

Lucha contra los plaguicidas
El año 1993 nació la Alianza por una Mejor Calidad de Vida —muchas de cuyas organizaciones integrantes conforman la campaña permanente—, la cual desde sus orígenes buscó denunciar y sensibilizar a la población sobre los daños que genera el uso de los plaguicidas. 

Así lo explica María Elena Rozas, de RAP-AL Chile e integrante de la Alianza, quien comenta que en los 18 años de labor de la red se han logrado desarrollar importantes campañas para prohibir el uso de plaguicidas altamente peligrosos, como la campaña para la reglamentación de plaguicidas de uso doméstico y la prohibición del lindano, altamente usado por la población para matar los piojos. 

"El año 2009 se logró la prohibición del lindano en uso de salud pública, y actualmente el gran desafío es lograr que se prohíban tres plaguicidas altamente peligrosos que están dentro de las categorías 1a y 1b (extremada y altamente peligrosos, según la clasificación de la Organización Mundial de la Salud), los cuales son usados en el sector agrícola y forestal”, comenta Rozas. 

Los plaguicidas 1a y 1b desactivan una enzima denominada colinesterasa, que es esencial para la función nerviosa saludable. Esto tiene por resultado síntomas de neurotoxicidad como temblores, náusea, y debilidad en dosis bajas; sin embargo, en dosis altas puede generar parálisis y muerte. Además, la exposición a plaguicidas inhibidores de la colinesterasa se ha asociado a daños en el desarrollo neurológico del feto y de los niños, al síndrome de fatiga crónica y la enfermedad de Parkinson. 

Efectivamente, una de las principales disputas en la actualidad se encuentra en el Parlamento chileno, donde se busca eliminar dichos químicos mortales. "La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad el proyecto de ley que eliminaba esos plaguicidas en setiembre del 2007; no obstante, en el Senado el proyecto fue rechazado en junio del 2009 por los votos de la derecha principalmente”, explica Rozas. 

A pesar de eso, en junio del 2010 la senadora Ximena Rincón volvió a presentar en el Parlamento el Proyecto de Ley de Plaguicidas Peligrosos, y las organizaciones campesinas y sociales seguirán por su parte trabajando para lograr la eliminación de dichos químicos mortales. —Noticias Aliadas. 

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ALGUNOS DATOS SOBRE LOS TRANSGÉNICOS EN CHILE

En el año 2010-11, en Chile se plantó 9.378 hectáreas de maíz transgénico, 3.800 hectáreas de soja transgénico y el 3500 hectáreas de canola transgénica, lo que da un total de 16.678 hectáreas usadas con semillas transgénicas para la exportación Esta cifra es significativamente menor que las 32.000 hectáreas plantadas en el 2009 -10, ya que otros países compiten vigorosamente en el mercado de semilla transgénicas.
Chile es el quinto mayor productor de semillas de exportación en el mundo, con un valor de 370 millones de dólares, de los cuales $ 200 millones son semillas transgénicas. 

Chile ha producido semilla transgénicas para la exportación ya la comercialización desde 1996, La ley que sólo permite comercialización de cultivos transgénicos para la exportación. 

Las empresas espera que se apruebe una ley que está en el Parlamento, la que permitiría que las 120.000 hectáreas de maíz plantadas en el país podrían ser transgénicas. 

El área de los cultivos transgénicos cultivados para semilla exportación en Chile ha sufrido la siguiente evolución: 10.725 hectáreas en 2002/03, a un pico de 36.000 hectáreas en 2008, bajó a 32.200 hectáreas en 2009 y luego a 16.678 hectáreas en 2010/11. 

LO QUE SE PREPARA: 

La Universidad Católica de Santiago está desarrollando transgénicos de cítricos resistentes a las sequía y tolerantes a la deficiencia de nitrógeno; papas resistentes a virus y Pinus radiata resistentes a insectos y al herbicida glifosato. 

El Instituto Nacional de Investigaciones Agrícolas (INIA), el desarrollo de las uvas que son resistentes al hongo Botrytis. 

En un programa conjunto con la Universidad de Santo Tomás, el INIA desarrolla una línea de investigación de biotecnología para frutas de pepa dura (melocotones y nectarinas). Fundación Chile ofrece apoyo técnico y financiero para algunas de estos proyectos. 

Algunos institutos de investigación de Chile se han unido para desarrollar un eucalipto tolerante a la sequía, entre ellos el Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y el Instituto de Investigación Forestal (INFOR) 

[Fuente: James, Clive. 2010. Global Status of Commercialized Biotech/ GM Crops: 2010. ISAAA Brief No. 42. ISAAA: Ithaca, New York].


sábado, 27 de outubro de 2007

Por trás da violência

Portal do MST/25 outubro 2007

Por Hamilton Octavio de Souza*

No dia 21 de outubro, o jovem militante do MST e da Via Campesina, Valmir Mota de Oliveira, conhecido como Keno, de 34 anos, casado e pai de três filhos, foi brutalmente assassinado por seguranças da Syngenta, uma empresa estrangeira que utiliza o território brasileiro para fazer cultivos ilegais de plantas transgênicas – com danos irreparáveis ao meio ambiente do Parque Nacional do Iguaçu.
Nesse dia, militantes do MST e da Via Campesina haviam ocupado – pacificamente – a área da Syngenta, no município de Santa Teresa do Oeste, no Paraná, pela segunda vez, como forma de protesto e de denúncia da empresa pela prática da agricultura ilegal e lesiva ao País. Inclusive o governo do Estado já havia decretado a desapropriação da área, mas o Poder Judiciário decidiu manter a atividade da Syngenta.
Horas após a ocupação pacífica, os trabalhadores foram atacados por uma milícia armada integrada por seguranças particulares contratados pela empresa estrangeira. Durante o ataque, Valmir foi executado à queima roupa, outros cinco trabalhadores foram feridos à bala e a sem-terra Izabel Nascimento de Souza levou três tiros e está internada em estado grave.
Em março de 2006, os sem-terra do Paraná já haviam ocupado a mesma área para fazer a mesma denúncia: os campos experimentais de milho e soja transgênicos da Syngenta não respeitam a distância legal das reservas florestais e representam uma ameaça concreta à biodiversidade da região. Na verdade, quem deveria ter ocupado a Syngenta há muito tempo eram as forças estaduais e federais, o Poder Judiciário, a polícia e o Exército – em nome do povo brasileiro.
As terras da Syngenta, assim como os latifúndios improdutivos, as terras griladas e devastadas pelas madeireiras do Pará, as terras criminosas do trabalho escravo e das drogas, os latifúndios estrangeiros que ameaçam a soberania nacional – já deveriam ter sido entregues para os projetos coletivos da reforma agrária e para o assentamento de milhares de famílias que vivem acampadas.
Acontece que o Brasil está imerso no grande jogo comandado pelo capital internacional, pelas elites nacionais entreguistas e pela casta política dirigente corrupta, que se submete aos interesses dos bancos, das empresas e das grandes corporações que dominam o mundo. Por isso mesmo, por trás da violência dos seguranças privados da Syngenta estão a omissão e a cumplicidade das autoridades brasileiras, que silenciam diante das atrocidades praticadas contra o povo e, ainda, na maioria das vezes, utilizam o próprio aparelho policial do Estado para reprimir as manifestações populares e os movimentos sociais.
Todos os dias o Brasil assiste a centenas de ações de violência, de norte a sul do País, das fronteiras da Amazônia aos pampas gaúchos, nas quais as vítimas são sempre os trabalhadores, os desempregados, os pobres, os favelados, os sem-terra e os sem-teto que tentam defender a própria sobrevivência diante de um sistema que gera injustiça, desigualdade, miséria, exclusão e opressão.
Por trás dessa violência – praticada pelas forças policiais do Estado ou pelas milícias privadas contratadas por grileiros, latifundiários e empresas – o que existe é a ganância dos ricos, os privilégios das elites e a pilhagem do capital estrangeiro em cima dos recursos naturais e da mão de obra no Brasil.
Lutar contra a violência que assassinou Valmir Mota de Oliveira é lutar contra todo o esquema que dá sustentação política para tais ações, que não assume a luta do povo e ainda permite a impunidade. Que a militância e o sacrifício de Valmir não tenham sido em vão.

* Hamilton Octavio de Souza é jornalista e professor da PUC-SP

http://www.mst.org.br/mst/pagina.php?cd=4401

terça-feira, 18 de setembro de 2007

Corporaciones, agrocombustibles y transgénicos

Silvia Ribeiro / Agencia Latinoamericana de Informacion / http://alainet.org

ALAI AMLATINA, 147/07/2007, México D.F.- La ola de los agrocombustibles sigue avanzando, no porque sea buena para el ambiente ni aporte solución alguna al cambio climático global -de hecho lo va a empeorar- sino porque las industrias más poderosas del planeta lo ven como una fuente de jugosas ganancias y encima consiguen que muchos gobiernos las apoyen con leyes y subsidios. Las principales interesadas son las compañías de automóviles (esperan que con el nuevo combustible la gente se vea obligada a cambiar de carro), las petroleras (controlan el sistema de distribución de combustibles), las que controlan el comercio mundial de granos (ganarán tanto con el aumento de la demanda de agrocombustibles, como con el aumento de precio de los alimentos que deberán competir con éstos) y las trasnacionales de transgénicos agrícolas.

Otros sectores que avizoran negocios con los combustibles agroindustriales son las grandes trasnacionales forestales y de plantas de celulosa (Stora Enso, Aracruz, Arauco, Botnia, Ence y otras), que ahora producen para la industria del papel, pero que con mínimos cambios tecnológicos se pueden convertir en plantas de procesamiento de etanol. Igualmente, fabricantes industriales de alimentos para engorde de pollos y ganado, como Tyson Foods, han hecho alianzas con petroleras (en el caso de Tyson con Conoco-Phillips) para la fabricación de biodiesel a partir de grasa animal.

¿Por qué el interés de las trasnacionales de transgénicos? Para empezar, porque son prácticamente las mismas que controlan la mayoría de la venta de todas las semillas comerciales. Actualmente, todas las semillas transgénicas que se plantan comercialmente en el mundo son controladas por Monsanto (casi 90 por ciento), Syngenta, Dupont, Bayer, Dow y Basf. Al mismo tiempo, las tres primeras, o sea Monsanto, Syngenta y Dupont, tienen juntas 44 por ciento de la venta de semillas patentadas en el mundo. Si consiguen consolidar nuevos nichos de venta que"necesiten" sus semillas patentadas, aumentarán sus ganancias y su control sobre las semillas -llave de toda la cadena alimentaria humana y animal- con el desembarco en otro sector clave: los combustibles.

Todas las trasnacionales que controlan los transgénicos ya tienen inversiones en investigación y desarrollo sobre combustibles agroindustriales. La mayoría en cultivos transgénicos con mayor contenido oleaginoso, de azúcar o almidón, pero también en enzimas y bacterias transgénicas, que serían incorporadas a los cultivos o árboles, para acelerar el procesamiento poscosecha.

Esas transnacionales ya ganan mucho con la expansión de los agrocombustibles, por ejemplo con el aumento devastador del área de soja transgénica en el Cono Sur y todo Brasil, y con el aumento de maíz transgénico en Estados Unidos. Con la presentación de que serán para agrocombustibles o en algunos casos combinando forraje y combustibles, esperan introducir al mercado nuevas semillas manipuladas genéticamente. Semillas que, por cierto, no podrían lograr aprobación de las agencias reguladoras si fueran para alimentación humana, introduciendo así nuevos riesgos con la contaminación de cultivos y granos usados para consumo humano.

Pero sobre todo, este puñado de trasnacionales que domina el mercado global de semillas, apunta a adueñarse de más porciones del mercado ya existente, al tiempo que expandirse a los agricultores chicos que actualmente usan poco o nada de semillas comerciales, pero que con el anzuelo de sembrar por contrato para la producción de agrocombustibles, comenzarían a hacerlo.

Todo esto está dando lugar a nuevas y poderosas alianzas corporativas. Por ejemplo, Monsanto y Dow acaban de firmar un acuerdo para crear semillas transgénicas de maíz que combinarán en la misma planta la resistencia a ocho herbicidas y además serán insecticidas. Esto refleja en parte su reconocimiento de que las semillas transgénicas generan resistencia a los herbicidas y por tanto cada vez hay que usar más. Y si no son para alimentación humana, se le podrán echar herbicidas más tóxicos y en mayor cantidad. Monsanto también se alió con Basf, con una inversión de mil 500 millones de dólares, para crear nuevos transgénicos en maíz, soja, algodón y canola. Junto con Cargill creó la empresa Renessen, dedicada a maíz y soja transgénica para agrocombustibles y forraje. Para Monsanto significa, además, avanzar en su monopolio, intentando desplazar a sus competidores más cercanos, Syngenta y DuPont, del mercado de agrocombustibles.

Por su parte, DuPont creó con Bunge (una de las cerealeras más grandes del mundo), la compañía Treus dedicada a híbridos de maíz y soja para agrocombustibles, y también hizo alianza con British Petroleum (BP) para producir etanol de trigo y biobutanol. Syngenta firmó un acuerdo de colaboración de 10 años con Diversa Corporation (biopirata de microorganismos de todo el mundo), para desarrollar enzimas transgénicas para producir etanol, a ser incorporadas directamente en las semillas o en el procesamiento. Syngenta trabaja con productores de caña de azúcar en Brasil en este sentido, y es la primera de los gigantes de transgénicos, que solicitó aprobación en Estados Unidos para un maíz con una enzima especialmente diseñada para agrocombustibles.

El paso siguiente en esta escalada de poner en riesgo los bienes comunes de la humanidad y el planeta, para conseguir lucros privados, es la biología sintética, que pretende crear seres vivos construidos desde cero. Por ejemplo, Synthetic Genomics, la compañía que creó el controvertido genetista Craig Venter, trabaja en la creación de organismos vivos totalmente artificiales para producir energía.

Junto con los planes de las trasnacionales y los científicos al servicio del lucro inescrupuloso, crece también la conciencia y la resistencia a escala global. Por todo lo que está en juego es, sin duda, una batalla dura.

- Silvia Ribeiro es investigadora del Grupo ETC.\

Más información: http://alainet.org

ALAI - 30 AÑOS email: info@alainet.org

sexta-feira, 14 de setembro de 2007

Paraguai/Uso de agrotóxicos chegam a ocasionar 250 mortes por ano

Adital / 12 setembro 2007

A morte do menino paraguaio Silvino Talavera Villasboa, de 11 anos, ocorrida em 7 de janeiro de 2003, por conta de uma intoxicação por agrotóxicos aplicados por empresários de soja é um caso emblemático da situação da agricultura no Paraguai. Somente em 2004, mais de 400 mortes foram ocasionadas pelo descontrole do uso agrotóxicos nas zonas rurais do Paraguai, segundo denunciou a Comissão de Diretos Humanos do Paraguai (CODEHUPY).

Em informe, a entidade se solidariza com a denúncia apresentada pela Pastoral Social Católica à Comissão Interamericana pelos Direitos Humanos da Organização dos Estados Americanos (CIDH da OEA), na qual sustenta que mais de 20 milhões de litros agroquímicos são despejados anualmente sobre o território paraguaio, provocando doenças, cegueiras, má formações em bebês, a morte de camponeses e indígenas e agredindo a flora, a fauna e o meio ambiente.

A Codehupy afirma ainda seu repúdio à decisão dos deputados de rejeitar a Lei de Praguicidas, Agrotóxicos, Fertilizantes e Emendas, apresentada pela Plenária Popular Permanente, com o Centro de Estudos e Investigação de Direitos e Reforma Agrária (Ceidra/ UCA). A organização solicita ao governo paraguaio que "se ocupe de preservar a vida do povo e expulse as empresas Monsanto e Cargill pela sua responsabilidade nas mortes por intoxicação".

Análises laboratoriais como a realizada em 2003, pelo Ministério da Saúde, em moradores do distrito de San Pedro Del Paraná, departamento de Itapúa, comprovam que a grande quantidade de agrotóxico utilizada nas lavouras está afetando gravemente a população. O resultado da análise comprovou a existência de carbamatos e glifosatos na urina de moradores que deram entrada no Hospital Regional de Encarnación, além de detectar as substâncias na água utilizada pelos moradores.

O problema já atinge pelo menos 14 dos 17 departamentos do Paraguai. Entre os anos de 1999 e 2003, foram contabilizadas 250 mortes anuais ocasionadas por uso de agrotóxico, segundo dados da Organização de Direitos Humanos para o Direito à Alimentação (FIAN Internacional) e da Vía Campesina. De acordo com organizações sociais, o processo de contaminação teria começado em 1997, com o início da plantação de soja transgênica.

Já em 1998 teria sido registrado o caso de envenenamento por agroquímicos mais grave do país, no qual cerca de 700 toneladas de sementes vencidas de algodão tratadas com esses produtos foram despejadas em um terreno de 2,5 hectares, causando a morte de um morador e afetando outras 600 pessoas.

Hoje, com o Paraguai ocupando o terceiro lugar nas exportações mundiais e o quarto na produção de soja, pelo menos 80% da produção que se cultiva no país é transgênica. Durante 2005, de acordo com a Câmara Paraguaia de Exportadores de Cereais e Oleaginosas (Capeco), foram cultivados 2 milhões de hectares de soja da qual pouco menos de 90% é transgênica. Este dado, conforme análise da organização Altervida, revela que no país estão sendo utilizados oito tipos de químicos, entre os quais se encontram vários de alta toxicidade.

http://www.adital.com.br/site/noticia.asp?lang=PT&cod=29487

terça-feira, 17 de julho de 2007

Brasil/Integração latino-americana encerra a 6° Jornada de Agroecologia

Pedro Carrano, de Cascavel (PR) / 16 Julho 2007 / MSTA Jornada de Agroecologia, organizada pelos movimentos sociais que compõem a Via Campesina, chegou ao final da sua 6ª edição. O encerramento aconteceu no último sábado, 14, no assentamento Olga Benário, em Santa Teresa do Oeste, próximo ao campo experimental de transgênicos da multinacional suíça Syngenta Seeds. O local havia sido ocupado pela Via no ano passado, por estar localizado na zona de amortecimento do Parque Iguaçu.

Além das famílias que vivem no assentamento, o Olga Benário também abriga as 70 famílias do acampamento Terra Livre, que se encontravam acampadas na área da Syngenta. Elas se retiraram da área ocupada na semana passada, depois de um recurso da empresa reconhecido pela justiça.
O encerramento da Jornada apresentou a mística feita justamente com as sementes produzidas no Terra Livre, sem a presença de transgênicos.
Depois foi a vez da fala do candidato a presidente do Paraguai, Fernando Lugo, representante de movimentos sociais paraguaios e do trabalho de base da Igreja.
Lugo abordou o tema “Integração dos Povos. A Construção da Nossa América”.
Um continente unido, como frisou Lugo, não é um ideal novo. Na verdade o Paraguai chegou a colocá-lo em prática quando, depois da independência, privilegiou o comércio com as regiões vizinhas.
Aplaudido por militantes do movimento social paraguaio presentes no local, e que cantavam “Lute, lute, lute, não deixe de lutar, por um governo operário, camponês e popular”, Lugo falou do contexto latino-americano que levou à presidência dos países um ex-operário, um indígena, algo impensável noutra época.
Com o título a “Ética do Cuidado”, a programação da manhã encerrou-se com a fala do teólogo Leonardo Boff, ressaltando a necessidade do trabalho em forma de cooperativas.
Jucimar Zuchi, técnico em agroecologia, do Movimento dos Trabalhadores Rurais Sem Terra (MST), ressaltou que o evento deste ano cresceu em quantidade e também na construção coletiva das organizações que compõem Via Campesina. Zuchi falou também sobre a dificuldade de adotar o modelo da agroecologia e a necessidade de capacitação de técnicos – dos próprios movimentos – para realizar este trabalho.
“As escolas de agroecologia resgatam o conhecimento e dão mais consistência para as pessoas se libertarem. A Jornada também é um destes espaços”, afirma.
A coordenadora estadual do Movimento dos Atingidos por Barragens (MAB) concorda que um dos destaques foi a construção coletiva dos movimentos.
“O evento foi produtivo pela união da Via Camponesa em si, não só o trabalho do MST, ou do MAB. A cada jornada a gente vê a realização do trabalho que a gente realiza na base”, afirma.
Na avaliação de Maria Rita Reis, advogada da Terra de Direitos e membro da organização da Jornada de Agroecologia.
“A Jornada de Agroecologia se consolidou não como um evento, mas como um processo, então a gente percebe que as pessoas já têm esse compromisso de trazer para a jornada esta experiência acumulada durante o ano, trocar experiências e sementes para intercambiar, isto demonstra a viabilidade da Jornada de Agroecologia na prática cotidiana dos agricultores.
É um processo difícil, que tem contradições, mas se você for comparar com seis anos atrás, hoje os agricultores são mais convencidos da necessidade de buscar alternativas”, avalia.

http://www.mst.org.br/mst/pagina.php?cd=3887