10 septiembre 2016, Proceso http://www.proceso.com.mx (Mexico)
En Brasil “estamos en un caso de ruptura democrática, de golpe
de Estado parlamentario”, afirma Dilma Rousseff en relación con su reciente
destitución como presidenta de Brasil. Más aún, acusa al nuevo gobierno de
“ilegítimo, golpista y usurpador”, y a su sucesor, Michel Temer, lo tilda de
traidor. En entrevista con Proceso –realizada
en Brasilia, a punto de dejar Palacio de Alvorada, residencia oficial de los
presidentes brasileños–, Rousseff lanza una advertencia en el contexto de las
crecientes manifestaciones de protesta en su país: “La represión va aumentar
porque los que tomaron el poder ilegalmente no soportan que