8 diciembre 2015, Rebelión http://www.rebelion.org
(México)
Las elecciones parlamentarias en Venezuela
arrojan varias enseñanzas que creo necesario subrayar. En primer lugar que,
contrariamente a todas las predicciones de los lenguaraces de la derecha, el
comicio se realizó, al igual que todos los anteriores, de una manera impecable.
No hubo denuncias de ningún tipo, salvo el exabrupto de tres ex presidentes
latinoamericanos, que a las cuatro de la tarde (dos horas antes de la
conclusión del acto electoral) ya anunciaban al ganador de la contienda. Fuera
de esto, la “dictadura chavista” volvió a demostrar una transparencia y
honestidad del acto electoral que más quisieran tener muchos países dentro y
fuera de América Latina, comenzando por Estados Unidos. El reconocimiento hecho
por el presidente Nicolás Maduro ni bien se dieron a conocer los resultados
oficiales contrasta favorablemente con la actitud de la oposición, que en el
pasado se empecinó en desconocer el veredicto de las urnas. Lo mismo cabe decir
de Washington, que al día de hoy no reconoce el triunfo de Maduro en las
presidenciales del 2013. Unos son demócratas de verdad, los otros grandes
simuladores.
Segundo, resaltar lo importante de que luego de casi 17 años de gobiernos chavistas y en medio de las durísimas condiciones prevalecientes en Venezuela, el oficialismo siga contando con la adhesión del cuarenta por ciento del electorado en una elección parlamentaria.
Tercero, el resultado desplaza a la oposición de su postura facilista y de
Segundo, resaltar lo importante de que luego de casi 17 años de gobiernos chavistas y en medio de las durísimas condiciones prevalecientes en Venezuela, el oficialismo siga contando con la adhesión del cuarenta por ciento del electorado en una elección parlamentaria.
Tercero, el resultado desplaza a la oposición de su postura facilista y de