16 julio 2015, Contrainjerencia http://www.contrainjerencia.com
Leonardo Buitrago
LIBRERED – Para 1980 el volumen de la deuda externa de los países
de América Latina y el Caribe era de 257 mil 400 millones de dólares, y para
2012 se multiplicó por cinco hasta llegar al billón 191 mil millones de
dólares, de acuerdo con los estudios de la Comisión Económica para América
Latina y el Caribe (Cepal).
En 1985 el comandante de la revolución cubana, Fidel Castro,
advirtió que a menos que los gobiernos actuaran conjuntamente y atacaran el
problema en sus causas de fondo, la deuda externa que las naciones
latinoamericanas habían contraído con instituciones financieras
norteamericanas, se convertiría en una hipoteca eterna, impagable e incobrable.
“Nosotros decimos: es impagable. Pero impagable por razones
matemáticas, económicas, no implica un juicio moral del problema, o legal, o
político del problema. Pero nosotros decimos también: es un imposible político.
Los gobiernos no están en condiciones, en ningún país de América Latina, de
aplicar esas medidas (de alto costo social) del Fondo Monetario Internacional,
en ninguno; ni a sangre y fuego pueden hacerlo”, expresó durante su discurso en
el encuentro sobre la deuda externa de América latina y el Caribe, que