Mostrando postagens com marcador Tirano. Mostrar todas as postagens
Mostrando postagens com marcador Tirano. Mostrar todas as postagens

quarta-feira, 29 de julho de 2009

Colombia/FARC califican de ''traición a la patria'' entrega de bases militares a EE.UU.



Las FARC denunció la "injerencia en el poder judicial" y la "obstrucción a la justicia" llevada a cabo por el presidente Uribe. (Foto:Archivo)

"La imagen que proyecta Uribe es la de un loco acusando a todo el mundo de terrorista: tanto a personas como a gobiernos; pero el verdadero terrorista es él", señala el texto de las FARC.

29 julio 2009/TeleSUR http://www.telesurtv.net

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) condenaron la instalación de bases militares estadounidenses en la nación y calificaron tal acción como una "traición a la patria", en un comunicado escrito el 25 de julio y difundido este miércoles.

A través del documento, la guerrilla colombiana denuncia que el presidente de ese país, Álvaro Uribe, "ha permitido al terrorismo transnacional de los Estados Unidos, en repudiable acto de traición a la patria, instalar en el país sus bases de agresión que apuntarán no sólo contra el pueblo, sino contra los gobiernos progresistas del continente".

Además afirma que "Uribe fue elegido presidente con los dineros y la intimidación de las armas de los terroristas paramilitares y narcos. Es el autor de la actual hecatombe humanitaria de Colombia".

A continuación, el comunicado íntegro de las FARC:

URIBE, EL TERRORISTA

La alharaca del presidente Uribe de hace unos días ante la orden de captura contra el ex ministro Juan Manuel Santos, librada por el juez de Sucumbíos, tiene que ver con el espanto de mirarse en su propio espejo futuro. De inmediato salió a decir que ese era un ataque contra el país. ¿Desde cuándo el ministro de los "falsos positivos" y del terrorismo de estado se convirtió en la encarnación de Colombia? No señores. Santos debe responder por el homicidio de Franklin Aisalia. El ciudadano ecuatoriano fue capturado vivo en su propio país y traído a Colombia luego de ser asesinado a golpes con objeto contundente, como lo determinó la experticia de la Fiscalía de la hermana nación.

La imagen que proyecta Uribe es la de un loco acusando a todo el mundo de terrorista: tanto a personas como a gobiernos; pero el verdadero terrorista es él. Uribe fue elegido presidente con los dineros y la intimidación de las armas de los terroristas paramilitares y narcos. Es el autor de la actual hecatombe humanitaria de Colombia. Hoy le ha permitido al terrorismo trasnacional de los Estados Unidos, en repudiable acto de traición a la patria, instalar en el país sus bases de agresión que apuntarán no sólo contra el pueblo, sino contra los gobiernos progresistas del continente.

Cuando viajó al Canadá lo hizo con una carpeta repleta de terroristas imaginarios demandando su extradición. Eran los familiares de Raúl Reyes que forzosamente tuvieron que asilarse en aquel país ante la irracional persecución del tirano. Sus ojos, el copete alterado, el chillido de su voz son el talante de un hombre síquicamente deteriorado. El mono sabe en qué palo trepa y por esa razón no se le ocurrirá jamás bombardear al Canadá, como lo hizo con Ecuador.

Vale la pena que se evalúe la salud mental de este Presidente, quien se cree el propio McCarthy, en persona, abogando más allá de las fronteras por la criminalización del pensamiento. Con la anuencia del gobierno de Calderón sacó de México al profesor universitario Miguel Ángel Beltrán acusándolo de ser integrante de las FARC, cuando no lo es y nunca lo ha sido. Ahora pide a través de un juez la extradición de la estudiante mexicana Lucía Morett bajo el mismo cargo, cuando lo que debe es responder por su infame agresión contra ella, por lesiones personales, y por el cobarde asesinato de cuatro estudiantes mexicanos.

A Uribe lo esperan los tribunales. Hay siete relatores de Naciones Unidas en Colombia investigando los "falsos positivos" o crímenes de Estado, el desplazamiento forzoso, las detenciones masivas, su injerencia en el poder judicial y su obstrucción a la justicia. Anda desesperado buscando impunidad. Muchos de sus seguidores ya están dando un paso al costado. Por eso es comprensible que se la juegue a muerte por su lugarteniente Santos.

Comisión Internacional de las FARC-EP

Montañas de Colombia, julio 25 de 2009

AS DITADURAS PODEM VOLTAR

O recente golpe coloca o governo Obama frente à hora da verdade. Ao receber a notícia, Hillary Clinton vacilou

Frei Betto

24 julho 2009/Brasil de Fato http://www.brasildefato.com.br

Todos os ditadores – de Hitler a Médici, de Batista a Stalin, de Franco a Somoza – passam à história como figuras execráveis, cujos nomes, estigmatizados, se associam às vitimas de seus governos tirânicos.
Aliás, Tirano era o comandante da guarda do rei Herodes. Seu nome tornou-se sinônimo de crueldade por se atribuir a ele a execução da ordem real de decapitar, em Belém, todos os bebês, entre os quais estaria Jesus se José e Maria não tivessem fugido com ele para o Egito.
A América Latina carrega em sua história longos períodos de supressão do regime democrático. No século XX, o Brasil conheceu dois: sob o governo Vargas (1937-1945) e sob o regime militar (1964-1985), sem falar dos que governaram sob Estado de Sítio.
O paradoxo é que todas as ditaduras latino-americanas foram suscitadas, patrocinadas, financiadas e armadas pelo governo dos EUA. Até o mandato de George W. Bush, para a Casa Branca, democracia, consistia numa panacéia, mera retórica política. Fala-se que nos EUA nunca houve golpe de Estado porque não há, em Washington, embaixada americana...
O recente golpe em Honduras, que resultou na deposição do presidente Zelaya, democrática e constitucionalmente eleito, coloca o governo Obama frente à hora da verdade. Ao receber a notícia, Hillary Clinton, secretária de Estado, vacilou. Talvez tivesse manifestado apoio aos golpistas se o presidente Obama, em viagem à Rússia, não houvesse reagido em defesa de Zelaya como legítimo mandatário.
Ainda assim, os EUA não suspenderam sua ajuda financeira e militar às Forças Armadas hondurenhas, que sustentam o ditador de plantão.
A política externa da Casa Branca trafega sobre o fio da navalha. Sabe que Zelaya está mais próximo de Chávez que dos falcões usamericanos que ainda comandam a CIA. Esta agência, especializada em terrorismo oficial, não foi devidamente saneada por Obama. E, agora, tenta justificar o golpe sob o pretexto, infundado, de que o presidente da Venezuela estaria prestes a remeter comandos militares a Honduras para derrubar os golpistas e devolver o mandato ao presidente Zelaya.
A América Latina conheceu significativos avanços políticos nas últimas duas décadas. Após destronar as ditaduras militares e rechaçar presidentes neoliberais – Collor no Brasil, Menem na Argentina, Fujimori no Peru, Caldera na Venezuela – demonstra preferência eleitoral por candidatos oriundos de movimentos sociais, dispostos a disputar o espaço das esferas de poder com os tradicionais grupos oligárquicos.
É verdade que o uso do cachimbo entorta a boca. Alguns mandatários, em nome da governabilidade, não têm escrúpulos em fazer concessões a velhos caciques políticos notoriamente corruptos, representantes de feudos eleitorais marcados pela mais extrema pobreza.
Quando um líder político de origem progressista se deixa cooptar pela oligarquia conservadora o que está em jogo, de fato, não é a propalada governabilidade. É a empregabilidade. Perder eleição significa o desemprego de milhares de correligionários que ocupam a máquina do Estado. Nesses tempos de crise financeira não é fácil inserir órfãos do Estado na iniciativa privada. Seria, para muitos, atroz sofrimento perder o cargo e, com ele, as mordomias, tanto materiais - transporte e viagens pagos pelo contribuinte -, como simbólicas - a aura de autoridade que desencadeia em torno ondas concêntricas de bajulação.
Todos sabemos que, hoje, no centro da vida política se sobressai a questão ética. A maioria dos políticos teme a transparência. Por isso, muitos, descaradamente, agem por baixo dos panos, promulgam decretos secretos, cumpliciam-se em maracutaias, tratam como de somenos importância o fato de o deputado do castelo usar verba pública em benefício próprio, ou um senador, ex-presidente da República, incluir sua árvore genealógica na folha de pagamento custeada pelo contribuinte.
Se não se estancar essa deletéria convivência e conivência de lideranças outrora progressistas com velhos e corruptos caciques, não se evitarão a descrença na democracia, a deterioração das instituições políticas, a perda do senso histórico na administração pública. O que constitui excelente caldo de cultura para favorecer o retorno de ditadores salvadores da pátria.

Frei Betto é escritor, autor de “Calendário do Poder” (Rocco), entre outros livros.