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terça-feira, 26 de abril de 2016

Espanha/Juiz espanhol Baltasar Garzón denuncia golpe no Brasil



24 abril 2016, Brasil 247 http://www.brasil247.com (Brasil)


Juiz Baltasar Garzón, que prendeu o ditador chileno Augusto Pinochet e se tornou tão conhecido na Europa como Sergio Moro no Brasil, demonstra em artigo indignação com o que está acontecendo com a democracia brasileira; segundo ele, "a luta contra a corrupção é vital e deve ser prioritária em qualquer democracia, mas é preciso estar atento aos interesses daqueles que pretendem se beneficiar da 'cegueira' que supõe a luta em si mesma"; o jurista diz ainda ser "capaz de perceber o espetáculo oferecido pelo procedimento de juízo político que está em curso contra a Presidenta Dilma Rousseff e que guarda semelhanças com outros que foram vivenciados por países como Paraguai e Honduras"

ÉTICA POLÍTICA E JUSTIÇA NO BRASIL

Por Baltasar Garzón Real, jurista, magistrado e advogado espanhol

Partindo da consciência crítica de quem pertence a um país que em algum momento histórico exerceu o férreo poder do colonialismo atualmente em debate entre mil contradições e contrariedades, mas também partindo da firmeza democrática e da convicção de defender valores universais como justiça, liberdade e democracia, quero compartilhar com vocês meus sentimentos e algumas reflexões que tenho feito diante da difícil situação que vive institucionalmente o Brasil.

Sinto profundo pesar em observar que pessoas que são referências da boa política, defensores dos direitos sociais, de trabalhadores e daqueles que são os elos mais fracos da cadeia humana estão na mira das corporações que, insensíveis aos sentimentos dos povos, estão dispostas a eliminar todos os obstáculos que se lhes apresentem para consolidar posição de privilégio e controle econômico sobre

sábado, 13 de agosto de 2011

Chile/El tuitero que amenazó de muerte a líder estudiantil chilena bajo investigación judicial



Camila Vallejo, líder de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH)


Este es José Luís Alonso, el tuitero golpeador

10 agosto 2011/Pateando Piedrashttp://www.pateandopiedras.com

Abrir cuentas falsas, inventar alias y trolear alegremente. Mucha gente cree que en Twitter o en Facebook todo está permitido. Incluso el derecho a levantar calumnias o señalar vícitmas potenciales.

Así que para todo aprendiz de porro, o sicario cibernético, nada mejor que recordar una historia reciente acaecida en Chile cuando Camila Vallejo, líder de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECH) fue amenazada de muerte vía Twittter. El sujeto creyó que el anonimato lo hacía impune pero no fue así.

Con el nombre de usuario @1topone1 el susodicho escribió :“Mejor cámbiate de casa o si no sufrirás extraño accidente” y “@camila_vallejo sufriras 1 extrño accidnte x ser 1 lameculo de la intrnacinal comunsta”, un segundo tuit es que dejó el golpeador anónimo no sin añadir que “te vamos a matarte por perra”.

Tras un breve rastreo se descubrió que José Luis Alonso era el individuo que amenazó de muerte, vía twitter, a la presidenta de la FECH. La foto adjunta del sujeto fue difundida ayer por lanacion.cl. No sólo el rector de la Universidad de Chile, Víctor Pérez repudió el hecho y visitó a la dirigenta para expresarle su solidaridad y apoyo sino que la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago de Chile acogió a trámite el amparo preventivo presentado por los padres de esta dirigente estudiantil ante las amenazas que ésta ha sufrido a través de redes sociales.

En su primera resolución, los jueces pidieron a los recurrentes “por la vía más rápida” que alleguen a la Corte “todos los antecedentes que existan en su poder sobre el asunto que ha motivado el recurso” para abrir una investigación oficial sobre las amenazas de muerte contra la líder estudiantil.

Poner un alto a ese tipo de amenazas parece del todo necesario ya que este neofascista chileno había difundido con anterioridad la ubicación del domicilio de la dirigente estudiantil, así como los números telefónicos de su casa y celular, pero este estilo de señalar y marcar a las víctimas no sólo pertenece a los extremistas furibundos.

La Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Santiago también aceptó, dentro del mismo amparo, actuar contra una alta funcionaria del gobierno del presidente Sebastián Piñera, la secretaría ejecutiva del Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura, Tatiana Acuña, quien tuiteó recientemente que “matando la perra se acaba la leva” en referencia directa a Vallejo.

La corte puede ejercer acciones legales sobre el dueño de la cuenta @Tati_Acuna. Aunque la admisibilidad del recurso está en función que se individualice la cuenta de Twitter”@derechatuitera” vinculada presuntamente a la responsable del consejo del libro.

Ayer en un programa de televisión, Camila Vallejo dijo que no había recibido una disculpa formal de dicha funcionaria gubernamental. “Yo no he escuchado ningún pronunciamiento por parte de ella, sí por parte de los trabajadores, la asociación de trabajadores del Consejo de la Cultura, (quienes) vinieron a mostrar su solidaridad y su apoyo, han estado participando incluso en las manifestaciones, algo muy gratificante”.

En medio de grandes manifestaciones estudiantiles que están demostrando el fracaso del milagro chileno, las tendencias autoritarias del pinochetismo social se desatan.Y como sabemos todos, las redes sociales pueden ser el primer desagüe de la brutalidad.

¿Como se pone un alto a la bestia del linchamiento cibernético? He ahí la cuestión. En Chile se ensayan vías y nosotros publicamos la foto del cobarde que creía estar protegido por el anonimato.


segunda-feira, 8 de agosto de 2011

Chile/LAS LECCIONES DEL MOVIMIENTO ESTUDIANTIL

8 agosto 2011/Rebelión http://www.rebelion.org (México)

Le Monde Diplomatique (Chile)

Jaime Massardo*

A través de un conjunto de manifestaciones masivas y pacíficas el movimiento estudiantil, encabezado por la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech), ha expresado su rechazo al proyecto de reforma educacional propuesto por el actual gobierno, mostrando a la sociedad chilena que éste no satisface las necesidades de educación científica, tecnológica, artística y humanista de sus habitantes. Las marchas nacionales del 1, el 16, el 30 de junio y el 14 de julio generan un hecho político cuya particularidad debe ser examinada en la consecución de las luchas sociales en nuestro país, esto es, en el marco de la evolución política local de estos últimos treinta y siete años:

Esta evolución nos muestra que, desde el último tramo dictatorial, las élites entendieron que la intervención militar no podía asumir una forma permanente. La disciplina de la fuerza de trabajo implantada durante los años de la dictadura y el nuevo sistema de referencias articulado en torno al mercado facilitaron entonces un proyecto político-cultural que fue formando un sentido común que llevó a despolitizar la sociedad chilena. Estimulado por la complicidad de los medios de comunicación fueron desplegándose durante estas casi cuatro décadas las características de este proyecto cuyos ejes se consideraron «naturales»: la educación pagada, la salud privatizada, el individualismo extremo, un nacionalismo vulgar, el repliegue del espacio público, la brutal concentración de la propiedad y del ingreso, la acumulación de riquezas en manos privadas, la permanente degradación de la situación de los trabajadores, la desigualdad y la discriminación entre chilenos, la banalidad de la clase política, la entrega de los recursos naturales al capital y la consiguiente amenaza al equilibrio ecológico, pasaron a ser componentes de este sentido común que tardó décadas en cuestionarse a sí mismo, tan grande había sido la derrota del pueblo chileno en septiembre de 1973.

Sin conexiones orgánicas con procesos culturales afines, atomizada por el efecto coercitivo de los años de represión, desmoralizada por la frustración de sus expectativas democráticas, desde los años 1990 la gran mayoría de la población chilena no parecía existir sino como consumidora y espectadora. El debilitamiento de las formas orgánicas de la cultura política de los trabajadores -sindicatos, agrupaciones populares, partidos…- contribuyó a facilitar esta "autonegación" de las potencialidades de la praxis.

La ausencia de referentes y de movimientos sociales estables y por lo tanto de vasos comunicantes entre la actividad social y la creación intelectual que conllevaba este gigantesco proceso de desagregación de la vida social característico de los años del postpinochetismo fue generando, además, un conjunto de nuevos intelectuales que, aislados del mundo popular, se comenzaron a pensar a sí mismos como «productores de sentido». Fruto de esta trahison des clercs, el rasgo determinante de este período refuerza precisamente esta internalización creciente de los valores y de las pautas de comportamiento de la élite por amplias capas de la población y de los propios trabajadores. El ejercicio de la política en estas condiciones, donde al control del aparato institucional del Estado por parte de la élite se suma al de los centros de irradiación de la cultura, en particular de los medios de comunicación, se transforma en la práctica de una libertad inofensiva.

La movilización estudiantil que surge en estos meses representa el quiebre de estas tendencias y en eso consiste su particularidad.

La nueva generación que protagoniza el movimiento no vivió el miedo a la dictadura y a través de su creatividad, su disposición a la horizontalidad y su transparencia representa una nueva forma de práctica política en un contexto que, sin la camisa de fuerza y el empantanamiento político propios de los gobiernos de los partidos del pospinochetismo, ha dado forma a una nueva subjetividad, mostrando la necesidad de un nuevo Chile, de una Segunda República donde todos podamos vivir en mejores condiciones, forjando un futuro construido por todos.

Esta nueva generación mostró que la lucha política por cambiar el sistema es posible y necesaria, constituyendo un punto de articulación de un movimiento de dimensión nacional capaz de galvanizar las diferentes expresiones sociales y políticas que tengan por objetivo común una nueva sociedad. Así, junto a la lucha ecológica y otras reivindicaciones no menores (v. gr. renacionalizar el cobre, defensa de las fuentes de trabajo en los puertos), ha tenido la virtud de arrojar una nueva luz sobre las condiciones en las que se viene desarrollando nuestra vida social en Chile, mostrando que la recuperación de la plusvalía de los negocios privados por vías democráticas para utilizarla socialmente en provecho de las grandes mayorías nacionales es posible y necesaria. Chile es un país rico cuya riqueza se distribuye con extrema desigualdad. 1

El movimiento estudiantil ha devuelto la alegría a la calle y al pueblo chileno, recordándonos que la lucha social es y será siempre una fiesta. Con ello, por primera vez en estos treinta y siete años el sentido común «naturalizado» por el mercado se pone en cuestión…

La encrucijada actual

Planteada la movilización estudiantil en su verdadera dimensión en relación con las luchas sociales de la historia reciente, el análisis debe dar cuenta entonces de su estado actual, prefigurando los escenarios que se desprenden de la actual correlación de fuerzas. Desde un lado, la élite en el poder, con la sibilina intención de colocar una cuña entre el movimiento estudiantil, el estamento docente y la direcciones de la universidades, elabora la propuesta de un Gran Acuerdo Nacional por la Educación (Gane), dirigiéndola en filigrana a los rectores agrupados en el Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (Cruch). 2 Al mismo tiempo recurre a la fuerza , como demostró el reciente 14 de julio, y cambia al Ministro de Educación para salvarlo de las acusaciones de la Contraloría de la República que mostraba que se había lucrado con su participación como directivo de la Universidad del Desarrollo. 3 Desde otro lado, la Confech, que por más de 9 horas se reunió el sábado 16 en Concepción, responde condenando con firmeza la represión y rechazando al Gane, poniendo en evidencia que no representa ningún cambio fundamental en la educación nacional. «El gobierno -señala- debe responder en torno a las demandas transversales de los actores de la educación», ya que las propuestas enunciadas por Piñera «no han hecho eco en la ciudadanía»... 4

Puestas así las cosas, la victoria del movimiento estudiantil y de las fuerzas sociales que se le vienen sumando, victoria que conjuntamente con cambiar los fundamentos mercantiles de la educación debe concebirse como una refundación estructural de la institucionalidad política de Chile , juega su destino inmediato en una apretada dialéctica. Como conditio sine qua non debe mantener la movilización, continuar acumulando fuerzas y arrinconando al gobierno. Pero al mismo tiempo le resulta imprescindible darse un respiro que permita evitar el desgaste y el fantasma de una salida al conflicto que se pacte sin su legítima presencia en tanto que actores centrales del movimiento. Superar esta encrucijada significa construir una táctica inédita que lleve al movimiento estudiantil a combinar la movilización con determinados grados de actividad académica que le permita, por ejemplo, conducir a la conclusión el semestre actual, evitar el aislamiento de el núcleo más activo con respecto al estudiantado menos dinámico y, combinando la lucha y el estudio, mantener la iniciativa. De la correcta resolución de este impasse dependerán los pasos siguientes de la movilización estudiantil…

* Universidad de Valparaíso. Correo electrónico: <jaime.massardo@uv.cl>

Notas:

1 Audio Sergio Grez en Foro «Educación y nueva Constitución: el horizonte político de los movimientos sociales», 6 de julio del 2011

2 Cfr., La Segunda on line, 6 de julio del 2011.

3 Cfr., El Mercurio on line, 19 de julio del 2011.

4 Radio uchile.cl. 18 de julio del 2011.

Fuente: www.lemondediplomatique.cl

sábado, 30 de julho de 2011

US Sponsored "Democracy" in Colombia: Political Assassinations, Poverty and Neoliberalism

By José David Torrenegra

URL of this article: www.globalresearch.ca/index.php?context=va&aid=25794

Global Research, July 27, 2011

Not a week goes in Colombia without reports of assassinations and persecution of labor and political activists.

Ana Fabricia Cordoba, gender activist and leader of displaced peasants, was shot dead on June 7th inside a street bus, after she foretold her own death due to constant threats and abuses against her family.(1)

Manuel Antonio Garces, community leader, Afro-descendent activist and candidate for local office in southwestern Colombia received on July 18th a disturbing warning that read “we told you to drop the campaign, next time we’ll blow it in your house” next to an inactive hand grenade.(2)

Keyla Berrios, leader of Displaced Women’s League was murdered last July 22nd, after continuous intimidation of her organization and threats on behalf of death squads linked to Colombian authorities (3), a fact so publicly known after hundreds of former congressman, police and military personnel are either jailed or investigated for colluding with Paramilitaries to steal elections, murder and disappear dissidents, forcefully displace peasants and defraud public treasury, in a criminal network that extends all the way up to former president Alvaro Uribe and his closest aides (4).

The official explanation for these crimes is also well known; Bacrim, an acronym which stands for “Criminal Gangs”, a term created from the Colombia establishment including its omnipresent corporate media apparatus to depoliticize the constant violence unleashed against union leaders, peasants and community activists.

Human Rights defenders point to the unequal and unjust structures of power and wealth which rely heavily on repression. However, no matter how much effort is put into misleading public opinion about the nature of this violence, the crimes are so systematic and their effects always turning out for the benefit of the elite that a simple class analysis debunks the façade of these “gangs” supposedly acting on their own, and exposes the insiduous relationship between the armed thugs and seats of political power in Colombia.

What we are dealing with is the expression of present-day fascism in Latin America.

In a country overwhelmed with unemployment and poverty - nearly 70% - and 8 million people living on less than U$2 a day who daily look for their subsistence in garbage among stray dogs or selling candies at street lights and city buses, is also shockingly common and surreal to see fancy cars - Hummers, Porsches - million dollar apartments, country clubs and a whole bubble of opulence just in front of over-exploited workers, ordinary people struggling merely to make ends meet, or at worst, children, single mothers, elderly, and people with disabilities, without social security and salaries, much less higher education and decent housing.

For instance, in Cartagena, a Colombian Caribbean colonial city plagued with extreme poverty, beggars, child prostitution and U$400 a night resorts, you can pretend to feel in Miami Beach or a Mediterranean paradise, and in less than five minutes away you can also visit slums which would make devastated Haiti look like suburbia.

The same shocking contrast can be experienced in all major cities in Colombia. Thus, in order to keep vast privileges of a few amidst inhuman conditions of the majority, the elite needs to have an iron grip on political power. And once its power is contested or mildly threatened by the collective action of social movements, democratic parties and conscious individuals, a selective burst of state violence is unleashed effectively dismantling any kind of peaceful organizing by fear and demoralization.

The high levels of attrition suffered by activists raising moderate democratic banners such as the right to assembly, collective bargaining, freedom of expression and reparation from political violence, are the result of decentralized state repression carried out by death squads led by high state officers (5) who supply them with intelligence and economic resources extracted from defrauding public treasury and money laundry in the narcotics chain, where social investigators claim that most of the profit accounts for institutional economy, the banks and the state (6). This elaborated repressive strategy differs from the one perpetrated by the military juntas the ruled Argentina, Uruguay and Chile, among others, where public forces exercised directly the political violence against dissidents without pretentious democratic credentials, such as the ones constantly regurgitated by the Colombian establishment, making it more difficult to expose its deep dictatorial mechanisms that have disappeared more than 30000 Colombians (7) in the last years of US backed “counterinsurgency” policies, far surpassing Pinochet’s reign of terror.

In Colombia, where the dominant social elite prevails, thousands of bodies of the "disappeared" have been buried into mass graves, the assassination of trade union leaders is the highest in the world (on a per capita basis rate). Meanwhile, several million peasants have displaced and impoverished. In a context of brutal social repression backed by neoliberal policies, an atmosphere of generalized fear prevails.

This state of affairs raises a basic question, as James Petras puts it: “How does one pursuit equitable social policies and the defense of human rights under a terrorist state aligned with death squads and financed and advised by a foreign power, which has a public policy of physically eliminating their adversaries?”(8). Some in Colombia already found and an answer in the preamble to the Universal Declaration of Human Rights, a document that constitutes the basis for all modern states:

Whereas disregard and contempt for human rights have resulted in barbarous acts which have outraged the conscience of mankind, and the advent of a world in which human beings shall enjoy freedom of speech and belief and freedom from fear and want has been proclaimed as the highest aspiration of the common people,

Whereas it is essential, if man is not to be compelled to have recourse, as a last resort, to rebellion against tyranny and oppression, that human rights should be protected by the rule of law (9).

In the light of the exposure of the Colombian hybrid state which pits formal democracy and excessive privileges for a few against brutal repression and poverty for the majority, one must comprehend the existence of an armed conflict. This class confrontation has resulted in a “polarization of civil war proportions between the oligarchy and the military, on one side, and the guerrilla and the peasantry, on the other”, (10) and is mostly funded by US government using taxpayers money to back a rogue state and a comprador elite that prefers to wage dirty war against its own population rather than yield some political power and moderate social reforms. Modernity hasn’t arrived in Colombia, where few can enjoy excesses and vices of promised ‘civilization’ in fancy restaurants and country clubs, and most still live in 1789.

In times when president Obama justifies his “humanitarian intervention” and escalation of the Libyan civil war by having public opinion to believe NATO and US bombs are there to protect civilians, and when the International Criminal Court applies selective justice as it rushes to levy charges against Gaddafi for alleged crimes that pale in comparison to the ones daily committed by the Colombian regime, the international community is turning a blind eye to crimes against humanity in the shameful custom of double standards and insulting those truly resisting with their teeth, the savagery and abuse of power.

Jose David Torrenegra is a Lawyer specialized in Public Law and Political Activism in Colombia.

NOTES

1. Euclides Montes. “Ana Fabricia Córdoba: A death foretold”. The Guardian. June 13, 2011. http://www.guardian.co.uk/commentisfree/2011/jun/13/colombia-women-victim-conflict .

2. Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano ‘Francisco Isaias Fuentes’. “Atentado y amenaza en contra del líder comunitario Manuel Antonio Garcés Granja y detención arbitraria de dos testigos del atentado”. July 18, 2011. http://www.colectivodeabogados.org/Atentado-y-amenaza-en-contra-del.

3. Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia. “Alerta: asesinato de miembro de liga de mujeres desplazadas”. Julio 22 de 2011. http://www.democracialatinoamerica.org/1315/alerta_asesinado-de-miembro-de-la-liga-de-mujeres-desplazadas-de-colombia.html

4. Simon Romero. “Death-Squad Scandal Circles Closer to Colombia’s President”. New York Times. May 16 2007.

http://www.nytimes.com/2007/05/16/world/americas/16colombia.html?ref=world

5. Garry Leech. “Exorcising the Ghost of Paramilitary Violence: Reclaiming Liberty in Libertad.

http://colombiajournal.org/exorcising-the-ghosts-of-paramilitary-violence.htm .

6. Brittain, James (2010). Revolutionary Social Change in Colombia. New York: Pluto Press. 129.

7. Kelly Nicholls. “Breaking the Silence: In search of Colombia’s Dissapeared”. The Guardian. December 9, 2010.

http://www.guardian.co.uk/global-development/poverty-matters/2010/dec/09/colombia-disappeared.

8. James Brittain, op cit. Foreword. By James Petras.

9. The Universal Declaration of Human Rights. United Nations. 1948. http://www.un.org/en/documents/udhr /.

10.James Brittain, op cit. 144.

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terça-feira, 16 de fevereiro de 2010

Portugal/SARAMAGO DENUNCIA PROCESSO CONTRA JUIZ QUE PRENDEU PINOCHET

15 fevereiro 2010/Vermelho http://www.vermelho.org.br

"Nem leis, nem justiça, nem ouro, nem prata, vivemos no tempo do chumbo", desabafou o escritor José Saramago em seu blog (http://caderno.josesaramago.org/). O Nobel de literatura criticava com amargura a iniciativa espanhola de levar ao banco dos réus o juiz Baltasar Garzón, mundialmente célebre por ter conseguido, temporariamente, a prisão do ex-ditador Augusto Pinochet. Veja o que escreveu Saramago.

Nem leis, nem justiça
Em Portugal, na aldeia medieval de Monsaraz, há um afresco alegórico dos finais do século 15 que representa o Bom Juiz e o Mau Juiz, o primeiro com uma expressão grave e digna no rosto e segurando na mão a reta vara da justiça, o segundo com duas caras e a vara da justiça quebrada. Por não se sabe que razões, estas pinturas estiveram escondidas por um tabique de tijolos durante séculos e só em 1958 puderam ver a luz do dia e ser apreciadas pelos amantes da arte e da justiça.

Da justiça, digo bem, porque a lição cívica que essas antigas figuras nos transmitem é clara e ilustrativa. Há juízes bons e justos a quem se agradece que existam, há outros que, proclamando-se a si mesmos justos, de bons pouco têm, e, finalmente, não são só injustos como, por outras palavras, à luz dos mais simples critérios éticos, não são boa gente. Nunca houve uma idade de ouro para a justiça.

Hoje, nem ouro, nem prata, vivemos no tempo do chumbo. Que o diga o juiz Baltasar Garzón que, vítima do despeito de alguns dos seus pares demasiado complacentes com o fascismo sobrevivo ao mando da Falange Espanhola e dos seus apaniguados, vive sob a ameaça de uma inabilitação de entre doze e dezasseis anos que liquidaria definitivamente a sua carreira de magistrado.

O mesmo Baltasar Garzón que, não sendo desportista de elite, não sendo ciclista nem jogador de futebol ou tenista, tornou universalmente conhecido e respeitado o nome de Espanha. O mesmo Baltasar Garzón que fez nascer na consciência dos espanhóis a necessidade de uma Lei da Memória Histórica e que, ao abrigo dela, pretendeu investigar não só os crimes do franquismo como os de outras partes do conflito. O mesmo corajoso e honesto Baltasar Garzón que se atreveu a processar Augusto Pinochet, dando à justiça de países como Argentina e Chile um exemplo de dignidade que logo veio a ser seguido.

Invoca-se aqui a Lei da Amnistia para justificar a perseguição a Baltasar Garzón, mas, em minha opinião de cidadão comum, a Lei da Amnistia foi uma maneira hipócrita de tentar virar a página, equiparando as vítimas aos seus verdugos, em nome de um igualmente hipócrita perdão geral.

Mas a página, ao contrário do que pensam os inimigos de Baltasar Garzón, não se deixará virar. Faltando Baltasar Garzón, supondo que se chegará a esse ponto, será a consciência da parte mais sã da sociedade espanhola que exigirá a revogação da Lei da Anistia e o prosseguimento das investigações que permitirão pôr a verdade no lugar onde ela tem faltado. Não com leis que são viciosamente desprezadas e mal interpretadas, não com uma justiça que é ofendida todos os dias. O destino do juiz Baltasar Garzón é nas mãos do povo espanhol que está, não dos maus juízes que um anônimo pintor português retratou no século 15. (Fonte: O Caderno de Saramago)